eldiario.es

Menú

Los cárteles energéticos y el desgobierno

- PUBLICIDAD -

Al tiempo, y al amparo de las liberalizaciones propiciadas por el PP, a las que no son ajenos ciertos sectores del PSOE, han florecido a nivel mundial grupos de poder voraces y depredadores que acuden a sacar el mejor partido a una situación que se les pone de cara dado el agobio, la incertidumbre, las presiones sociales y las improvisaciones e inacciones de los gobiernos de turno; mientras, y paralelamente, estas mismas empresas, desarrollan amplias y carísimas campañas de lavado de imagen, la última con niños en el limbo de un futuro verde, gracias por supuesto a ellos, con el fin de condicionar a la opinión pública y lo que es aún peor y terrible, controlar a los que publican la opinión.

Así, en los últimos meses se han ido sucediendo distintos hechos sobre los que se pasa casi de puntillas y que a mí me producen una enorme preocupación que quiero compartir con ustedes.

A principios del mes de mayo, Joan Clos, ex ministro de Industria, en la cena de despedida de dos de sus directores generales, declaraba públicamente que estaban todos cesados porque los miembros de su gabinete, "Don Quijote y Sancho Panza, se han enfrentado a gigantes en el sector [eléctrico] y por eso nos tenemos que ir todos". Se refería a la política del ministerio de recortar subvenciones a las eléctricas, de exigirles recortes de emisiones de CO2 y de obligarles a hacer públicas las bases de datos de sus clientes, lo que hizo que UNESA, la patronal del sector fuera sancionada por la Comisión Nacional de la Competencia, por formar un cártel para neutralizar la Orden Ministerial. Y se refería fundamentalmente a Acciona e Iberdrola. Lo triste y peligroso es que, según el ministro, lo consiguieron.

Hace unas semanas publiqué un articulo en este mismo periódico, otro recién renovado no quiso hacerlo, donde denunciaba la actuación de Endesa en la central nuclear de Ascó, ocultando datos, engañando a las instituciones y poniendo en riesgo la vida de muchas personas -entre ellas la de miles de escolares que visitaron la planta- ante un grave accidente provocado por una negligencia propiciada por el ahorro de inversiones en su mantenimiento, tal y como sucedió en Vandellós hace unos años. Pues bien, en los últimos días hemos sabido que también se alteraron los monitores de alarma tras la fuga radiactiva, lo que impidió que siguiera funcionando el sistema de emergencia; que el Consejo de Seguridad Nuclear detectó otras ocho anomalías, una de ellas la de no contar con personal experto?Y a pesar de que Zapatero responsabiliza a Endesa del accidente, los directores destituidos de Vandellós y Ascó siguen ocupando altos cargos directivos en la empresa. Total, que más da el accidente si ellos hacían una política rentable. Al final todo quedará en una sanción puramente testimonial y ?¡a seguirlas haciendo!

También en estos momentos, al calor del gran negocio energético, ACS ?Florentino Pérez- mueve ficha y apuesta por crear un gran holding con Iberdrola y Gas Natural (La Caixa y Repsol) algo por lo que suspiró Antonio Brufau (Repsol YPF) en una convención celebrada el pasado mes de mayo con la presencia, connivente y cuestionable, de dos pesos pesados de la política del PP y el PSOE: Rodrigo Rato y Felipe González. Una imagen precisa y certera de la relación de las eléctricas con los partidos y el poder.

Y en medio de toda esta situación de crisis, caos, miedo e incertidumbre, la Comisión Nacional de la Energía, un órgano "independiente" como el CGPJ o el Tribunal Constitucional (permítanme la ironía), para el que Miguel Sebastián prepara la entrada de cuatro consejeros afines al PSOE, en sustitución de cuatro que finalizan el mandato afines al PP, propone al Gobierno subir un 11'3% las tarifas eléctricas para acercar los precios a los costes. No los reales, por supuesto, sino a los que marcan las eléctricas, que trasladan a la sociedad un déficit irreal frente a ganancias multimillonarias que reinvierten en otros negocios.

Si bien algunos sectores apoyan el aumento de los precios porque, dicen, disuadirán del consumo y el derroche, lo cierto es que, a quien más va a castigar en este grave momento económico, es a quien menos recursos posee. Así, Cándido Méndez y el sector industrial han planteado que éste no es el momento para la subida, aunque éstas ya se iniciaran con la aprobación de la eliminación de la tarifa nocturna a partir del 1 de julio. Un auténtico despropósito que solo beneficia a las eléctricas.

Mientras, el Gobierno intenta parchear la situación echando mano del gas, otro fósil caduco en manos del cártel creado por Rusia ? Gazprom-, y Argelia - Sonatrach-, que elevarán los precios cuando quieran, y entonces si que sabremos lo que es una crisis. Mientras, las renovables como una entelequia a la que no se presta ningún tipo de atención para su desarrollo e investigación. Mientras, el consumo desaforado sin que se busquen modelos alternativos y se conciencie sobre el ahorro. Así nos va.

*Antonio Morales Méndez es alcalde de Agüimes

Antonio Morales Méndez*

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha