El Tenerife gana un punto en Lezama
Pudo ganar el Tenerife porque remató por dentro más que el Bilbao Athletic, pero, como en el Heliodoro, los cachorros se revelaron como el filial más sólido de los cuatro que comparten liga con los blanquiazules. Dotados de fondo físico, orden táctico y talento con el balón al pie, fue de este de hoy en Lezama un rival que espesó al Tenerife, a ratos dominador del medio juego y nunca a gusto para los remates liberados salvo un cabezazo manso de David que agradeció Mikel Santos.
Y aunque pueda parecer poca cosa este 0-0 sabatino, el Tenerife alarga su racha sin perder a las doce jornadas —la cuarta serie más productiva desde 1953, a un paso de la que firmó, también con Cervera, en su anterior ascenso a Segunda División— y se citará con el Racing Ferrol el sábado de carnaval con un fisco menos de presión por aquello de quitarse la obligación de ganar y ganar.
El punto en Lezama hace justicia a lo que puso cada uno, más juego a la corta el Bilbao Athletic, más fiado al Tenerife a lo que le dieron las llegadas de César o Alassan cuando pudo salvar líneas con la pelota al espacio, un recurso repetido a la vista de la repetición de duelos perdidos y segundas jugadas que no encontró cuando volvía de rechaces o salidas por dentro.
Porque arrancó el Tenerife —Gabri titular por la baja familiar de Dani y Gastón Valles en el once por la lesión de De Miguel— con una marcha menos para que le durara el balón y fuera el rival el que corriera a por él. Así un sexto de arranque más pendiente de achicar el empuje del Bilbao Athletic jugándole cerca del área que de encontrar una vía para llevar el partido cincuenta metros avante.
Cuando igualó las pugnas y le nacieron las aproximaciones al área de Mikel Santos, el Tenerife fue más previsible como menos eficaz que el habitual. David se plantó liberado en la frontal para acabar con un remate de cabeza amigable para el postero y Alassan pudo colocar el 0-1 con un pie en boca de gol que no encontró rumbo al gol porque le estorbaron la definición lo justo para malbaratar el gesto.
Camino de la caseta para resetearse, el grupo de Cervera margullaba cómo meterle mano al mismo equipo y los mismos problemas que le habían hecho caer por última vez, aquel 8 de noviembre tan parecido a este en los problemas que se encontró y en cómo despachó las pocas oportunidades claras que tuvo para abrir el marcador.
De regreso de la pausa, un partido con más tendencia al ida y vuelta.
Aranbarri tardó nada en refrescar la banda que defendía César —un Gift tan explosivo como intrascendente al cabo— y con Irurita la que defendía la zona natural de Nacho Gil, hoy lejano del habitual entre que hubo poco balón parado y menos entendimiento por dentro para filtrar a los delanteros.
Cervera aguantó un rato más y solo optó por sentar a Valles —como balance un remate en la frontal que empaló y se fue al cielo— para colocar a Noel López como segunda punta. Con casi media hora por consumirse, su entrada no generó más efecto que la simple presencia. El Tenerife volvió a caer por el flanco de César y Alassan, ora por una patada a seguir de Landázuri, ora —por fin liberado, una sola vez— Fabricio para maniobrar con una descarga que abriera una llegada a la espalda de los zagueros, cuando no alguna recuperación con la que pudo proyectarse al área el extremo canterano.
Entre esto o aquello, el encuentro pudo cambiar con la siguiente ronda de cambios, adentro Fran Sabina y Juanjo. Ganaron los blanquiazules un puntito de presión para pisar más el área de Santos, pero intercambiaron paredes inconclusas, remates que no agarró el joven Sabina y un tiro a pierna mala de Alassan —blando, en la frontal— con el punto de mala sangre justo para que no lo agarrara el portero y justo, también, para que rozara el poste (por fuera).
Camino del descuento, el Tenerife al menos no se partió, cierto que porque los cachorros evitaron perder el sitio y los de Cervera convinieron que mejor este punto que luce escaso, pero revela el oficio del grupo para evitar los juicios sumarios a los que habría conducido otra derrota frente a un filial bien armado. Al cabo, parece poca casualidad que ni allí ni aquí le encontrara una vía limpia para sacarle sangre en forma de goles.
(0) Bilbao Athletic: Mikel Santos; Iker Alday, Duñabeitia, Jon de Luis, Johaneko; Eder García, Eñaut Lete; Buján, Ibón Sánchez, Huestamendia; e Ibai Sanz.
(0) CD Tenerife: Gabri; César, Landázuri, León, David; Alassan (Noel López, 74), Aitor Sanz (Juanjo, m.82), Fabricio, Nacho Gil; Gastón Valles (Noel López, m.66) y Enric Gallego (Fran Sabina, m.82).
Árbitro: Jaime Ruiz Álvarez (comité asturiano). Amonestó a los visitantes Enric Gallego (m.12), Fran Sabina (87) y Alassan (m.90).
Incidencias: Partido de la vigésimo tercera jornada del Grupo I de la Primera Federación 25-26. Campo 1 de las instalaciones deportivas de Lezama, ante unos 900 espectadores, de ellos unos 400 seguidores del CD Tenerife.