Dos Antonios y una carretera
Dos Antonios Hernández protagonizan el asunto de esa maldita carretera del Norte de Gran Canaria, sacudida por un extraño pero cada vez más endémico maleficio de paralización.Uno de esos Antonios lleva de segundo apellido Guerra y por dos veces ha paralizado una obra que, sin prejuzgar su excelencia, la necesitan cada día hombres y mujeres trabajadores que no tienen culpa alguna de que la obra se haya tramitado bién o mal. El segundo Antonio Hernández es líder de Ben Magec, y con tic entre autoritario e ingenuo conmina a desdoblar ya la carretera actual. Antonios aparte, Canarias tiene una Consejería de Infraestructuras (Obras Públicas) y unos responsables técnicos y políticos que deben dar explicaciones. Se han tropezado dos veces con la misma piedra y eso no es de recibo.