Bermúdez; por el estadio muero
Me trompecé, nada más despertarme, con José Manuel Bermúdez. Dispuesto a dejar su partido, ATI-CC, para el caso de que secunde la “propuesta” de Clavijo de sacar de Santa Cruz el estadio del Tenerifito. Y me parece respetable, aunque me ha surgido la duda de aónde irá Bermúdez, él solito.
No he podido evitar que me vinieran a la cabeza tantos episodios en que -empezando por la fusión Santa Cruz/Laguna, que habría implicado la desaparición de La Laguna como municipio- los ataques a La Laguna han sido una constante desde la dirigencia de ATI y desde las Instituciones que gobernaban.
[En la Memoria de mi familia siempre estuvo presente un motín de los concejales laguneros, allá por la segunda década del siglo XX, siendo mi abuelo concejal de Hacienda del Ayuntamiento, cuando al alcalde de turno se le ocurrió poner sobre la mesa la fusión. No es asunto nuevo].
Propuestas de infraestructuras, incorporadas por el Cabildo al planeamiento insular, es decir convertidas en normas jurídicas de ordenación territorial, que hipotecaban el derecho de La Laguna a establecer su propio modelo urbanístico sin más limitaciones que las derivadas realmente del interés de la Isla; pero no del interés del Ayuntamiento de Santa Cruz, “bendecido” desde el Cabildo:
La Autopista Exterior impuesta por el Plan del sistema Viario del área Metropolitana sin definir primero (como ordena el Plan Insular de Ordenación, PIOT) el modelo viario y de movilidad de Tenerife. De esa autopista, que colonizaría casi un millón de metros cuadrados de suelo agrícola lagunero protegido por el propio PIOT, pretendió colgar Bermúdez una Zona de Actividades Logísticas, a través del Plan de Ordenación de Santa Cruz y sin tener el Ayuntamiento de Santa Cruz competencias para ello, dada la envergadura y la trascendencia supramunicipal del polígono que pretendían. Tuvimos que formular directamente alegaciones ante la Casa de los Dragos, ya que el Gobierno municipal lagunero (ATI-PSOE, todo hay que decirlo) no secundó nuestra propuesta.
La prolongación de la Vía de Ronda desde la glorieta de las Canteras hasta la Autopista del Norte, devastando amplios espacios de La Vega de Aguere y sirviendo de percha para nuevos procesos urbanizadores que sus correligionarios de La Laguna se apresuraron a incorporar al Plan de Ordenación que Clavijo pretendió aprobar por la vía rápida y le obligamos los laguneros a envainárselo. La justificación real de esa prolongación -a poco que uno se leyera los papeles- era la de proporcionar una salida hacia el Norte a determinadas zonas de Santa Cruz, condicionando otra vez más el futuro y la autonomía de La Laguna.
El propio Bermúdez, desde el Cabildo y ATI-CC desde el Gobierno de Canarias, ¿cuántas veces condicionaron las subvenciones al CB Canarias a que se intitulara Tenerife, una vez que fracasaron los sucesivos intentos magnánimamente subvencionados de consolidar un equipo de élite -con base en Santa Cruz, claro- que llevara el nombre de Tenerife, relevando al legendario RC Náutico? ¿Cuántas veces tuve que presentar enmiendas a los presupuestos insulares y autonómicos para que incluyeran subvenciones para el equipo lagunero? ¿Y por qué trataban de impedir lo que finalmente ha acabado ocurriendo: CB Canarias-La Laguna-Tenerife?. Gracias, Luis Yeray, en nombre de generaciones de canaristas laguneros.
La Laguna, gran ciudad
¿Cuánto nos costó a los laguneros, representados por el PSOE, que La Laguna fuera incluida en el “club” de grandes ciudades, aplicándosele en pié de igualdad con Santa Cruz el Título X de la Ley de Régimen Local, regulado por la Ley estatal 53/2004?
No se trataba, solamente, del régimen jurídico y de la potenciación de los instrumentos ejecutivos propios de municipios de gran población, sino del rango político de la Ciudad y del Municipio de La Laguna. Y, por tanto, de poner en pié de igualdad sus relaciones de cooperación, que no de subordinación, con Santa Cruz. Y, en opinión de muchos laguneros, garantizaba definitivamente la “independencia” de La Laguna frente al guadianesco proyecto de fusión/absorción por Santa Cruz, siempre con el pleito insular como trasfondo.
Presentamos en el Ayuntamiento una moción para que se enmendara en las Cortes Generales el proyecto de ley, que desde su elaboración incorporaría automáticamente a Santa Cruz y Las Palmas. Se aprobó suavizar los requisitos “de admisión al club”, acogiendo a municipios de más de 50.000 habitantes de relevancia económica, histórica…, un anillo al dedo de La Laguna. Pero quien único se ocupó de enmendar el proyecto fue el Grupo Socialista del Congreso, con cuyo portavoz en esta materia, el diputado Martínez Sanjuán, lo gestionó Pepe Segura, a petición de los socialistas laguneros. ATI-CC no movió ni un dedo por La Laguna.
Luego vino la segunda fase. La Ley de Grandes Ciudades exigía que su aplicación a los municipios como el de la Laguna fuera decidida por el Parlamento de la comunidad autónoma respectiva.
Propusimos al Pleno del Ayuntamiento lagunero que solicitara al Parlamento incorporar definitivamente a La Laguna a la Ley de Grandes Ciudades. Y se aprobó con el voto del PSOE y del PP lagunero. Y ¡oh sorpresa (o no tanto)!, con el voto en contra de la alcaldesa y de su grupo.
El Parlamento de Canarias, cuya Mesa presidía ATI-CC, se negó a tramitar la solicitud que presentó este entonces diputado adjuntando el acuerdo del pleno lagunero, a la vista de que la alcaldía de La Laguna -que es el órgano competente y obligado a ejecutar los acuerdos del Ayuntamiento- no daba cumplimiento al acuerdo del Consistorio lagunero. Así las cosas tuve que requerir, con todas las advertencias legales, a Ana Oramas para que cumpliera sus obligaciones y comunicara al Parlamento la solicitud de aplicar a la Laguna el régimen legal de las Grandes Ciudades. Finalmente lo hizo y, en marzo de 2007, La Laguna Gran Ciudad a todos los efectos: jurídicos y políticos.
Prefiero no entrar en el fondo del asunto “estadio” porque creo que en estos tiempos el suelo disponible y el esfuerzo presupuestario hay que dedicarlo a vivienda, vivienda, vivienda…; pero cuando oigo a Bermúdez hablar de que sacar el Estadio de Santa Cruz es un ataque a la “capitalidad”, no puedo dejar de preguntarme ¿y todo lo que nerudianamente “confieso que he vivido” y acabo de resumir, qué eran: ataques a La Laguna perpetrados desde las altas instancias de ATI?
¿Y durante todos esos episodios, desde la “fusión/absorción” de La Laguna a la obstrucción de su declaración como Gran Ciudad, los correligionarios de Bermúdez en La Laguna se plantearon alguna vez que ATI-CC dejara de ser su partido? ¿O se comportaban como lo que Clavijo llamaría “medianeros”, no de Santa Cruz, sino de los sectores dirigentes de la Capital y de sus intereses?
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