LicitaGC, la inteligencia artificial que llega a los ayuntamientos canarios para desatascar la contratación pública

“Es la tercera vez que me devuelven el mismo pliego desde servicios jurídicos”. La frase resume el principal problema de los ayuntamientos canarios: expedientes de licitación atascados en bucles interminables entre concejalías, contratación, servicios jurídicos e intervención. Cada vuelta significa correcciones, reparos, nuevas revisiones. Mientras tanto, contratos necesarios se eternizan, servicios básicos se retrasan y la solución más habitual acaba siendo copiar los pliegos del año anterior, aunque estén obsoletos.

Ahora, la inteligencia artificial podría ofrecer una salida. Entre finales de febrero y mediados de abril, los 21 ayuntamientos de Gran Canaria están siendo invitados a probar y participar en el proceso de co-creación de Licita Gran Canaria (LicitaGC), una plataforma desarrollada durante más de un año por la Fundación Emprende Canarias junto al Cabildo insular que promete transformar radicalmente cómo se elaboran los pliegos técnicos y administrativos de las licitaciones públicas.

El problema: “en municipios pequeños somos todoterreno por necesidad”

La iniciativa nace de de meses de trabajo directo con funcionarios públicos. Durante 2024 y 2025, la Fundación Emprende realizó mentorías sobre inteligencia artificial con técnicos y concejales de ayuntamientos grancanarios. Una y otra vez apareció la misma conclusión: la elaboración de pliegos de contratación es el reto transversal que bloquea todas las concejalías.

“Trabajamos área por área con equipos de gobierno completos, y nos encontramos con la confirmación de que la principal problemática en todas las concejalías es justamente la licitación pública”, explica Enrique Fárez, responsable del proyecto en Fundación Emprende.

El problema tiene varias capas. Por un lado, los ayuntamientos pequeños carecen de personal especializado. “En municipios pequeños somos todoterreno por necesidad”, reconocía una concejala de Contratación durante las sesiones de trabajo. Proyectos estratégicos quedan pendientes durante meses, a veces años, porque requieren conocimiento técnico que simplemente no existe en plantilla.

Por otro, el proceso tradicional genera bucles interminables: los pliegos van de las concejalías a contratación, de ahí a servicios jurídicos, luego a intervención, vuelven con reparos, se corrigen, regresan, se revisan otra vez. Meses de peloteo administrativo para expedientes que deberían resolverse en semanas.

Y muchas veces se recurre al atajo más tentador: copiar los pliegos de la licitación del año anterior. “El mundo cambia, cambian los materiales, los servicios, los precios, la tecnología. Ese uso del copia-pega no facilita la innovación ni el avance”, señala Fárez.

La solución: diez agentes de IA especializados trabajando en equipo

LicitaGC no es un chatbot genérico aplicado a lo público. Es una arquitectura de diez agentes de inteligencia artificial, cada uno especializado en una función concreta del proceso de contratación y redacción de pliegos. Uno analiza pliegos anteriores del mismo ayuntamiento, otro busca información actualizada del mercado sobre precios y tecnologías, otro redacta el pliego técnico, otro el administrativo, y uno especialmente importante hace una revisión jurídica para detectar incumplimientos normativos antes de que el expediente llegue a servicios jurídicos.

La plataforma está conectada a un repositorio de más de un millón de licitaciones públicas españolas desde 2021, procedentes de 18.000 entes contratantes. Esto le permite aprender de casos similares en otras administraciones y proponer mejoras basadas en experiencias reales.

Además, incluye un sistema de alertas de vencimientos. “Sabemos que van a vencer y nos dejamos ir, o se nos olvida, o en el último minuto decimos 'uy, que hay que renovar tal contrato'”, admitía un técnico durante las reuniones preparatorias. LicitaGC avisa con antelación a los responsables de cada contrato próximo a expirar.

Validación real: expedientes atascados como laboratorio

La fase actual no es una demo comercial. Es un proceso de co-creación donde los ayuntamientos prueban la herramienta con expedientes reales a cambio de aportar feedback para mejorarla. Ya han confirmado su participación municipios de la zona sur, del área metropolitana y de la vertiente norte de la isla, con una mezcla de ayuntamientos pequeños y medianos que trabajan sobre licitaciones complejas pendientes.

“No buscamos el caso más sencillo”, advertía Fárez en una reunión con técnicos municipales. El jefe de contratación de uno de los ayuntamientos participantes respondió sin dudarlo: “Yo voy a ir a saco: recogida de residuos urbanos y limpieza de calles”. Son precisamente estos casos complejos los que permitirán validar si la herramienta realmente funciona en situaciones reales.

El modelo de trabajo es personalizado. Cada ayuntamiento recibe acompañamiento individualizado durante 6-8 semanas, con sesiones de formación y resolución de dudas. La herramienta aprende de los documentos internos de cada institución —ordenanzas, normativa propia, anteproyectos técnicos— para ofrecer respuestas ajustadas a cada realidad municipal.

Uno de los argumentos que más convence a los pequeños ayuntamientos es la democratización del acceso a conocimiento técnico. Contratar una consultoría externa para elaborar un pliego complejo puede costar 15.000 euros, una cifra inasumible para muchos municipios. LicitaGC se plantea como suscripción anual calculada sobre un pequeño porcentaje del presupuesto municipal, lo que la hace accesible incluso para las administraciones más pequeñas.

Más allá de Gran Canaria

Aunque el piloto se centra en los ayuntamientos grancanarios, el proyecto ya está llamando la atención de administraciones del resto de Canarias y de la península. La Fundación Emprende mantiene conversaciones con organismos estatales especializados en licitaciones de alta complejidad técnica, interesados en la capacidad de la plataforma para aprender conocimiento técnico muy especializado y aplicarlo a la elaboración de pliegos.

Estos dos meses de validación son el paso previo de expansión de LicitaGC como la primera herramienta de inteligencia artificial diseñada específicamente para la contratación pública en España que salta del prototipo a la realidad operativa de decenas de ayuntamientos. El proyecto demuestra que la transformación digital de la administración no pasa solo por grandes ciudades con recursos, sino también por municipios pequeños que encuentran en la IA el aliado que necesitaban para hacer su trabajo con la calidad que merecen sus vecinos.