Unos grabados guanches en Tenerife, dañados tras difundirse su ubicación por redes sociales
El colectivo de arqueología social Imastanen denuncia, a través de Canarias Ahora, los daños sufridos recientemente en un panel de grabados guanches situados en el Parque Rural de Teno, en el noroeste de Tenerife, y achaca el ataque a la creciente moda de difundir por redes sociales las ubicaciones exactas de yacimientos históricos y de valor patrimonial y cultural.
Según explican los miembros del grupo, estos grabados se encuentran en una pared vertical, “con diferentes motivos repartidos en un panel, algunos de ellos a cierta altura, por lo que hay personas que se suben en una roca, apoyándose sobre el propio panel rupestre con tal de observarlos mejor. El peligro derivado de esta práctica imprudente es que los grabados que se encuentran en la parte inferior del panel, que para muchos pueden pasar inadvertidos, se pueden ver afectados, como de hecho ha sido el caso”.
De hecho, y según detallan, algunos de los representantes del colectivo comprobaron hace días la erosión del panel y la afección a algunos de los grabados, “producida al apoyar algún objeto sobre el soporte de piedra sin el debido cuidado. La ausencia de educación patrimonial y de normas y medidas de vigilancia y control sobre nuestro legado indígena –censuran-, llevan a que estos visitantes, presos de la curiosidad, pero sin nociones claras de cómo se debe actuar en un lugar de tantísimo valor científico y cultural, generen daños irreparables”. Aunque admiten que en este caso puede que se haya generado esta situación “de manera involuntaria”, consideran que eso no quita ni un milímetro de gravedad a lo ocurrido.
Asimismo, denuncian que, “en este mismo yacimiento, hemos detectado unos nuevos rayones con una fecha grabada recientemente por algún inconsciente, muy cerca del panel de grabados”. Según remarcan, “rayar nombres, fechas, iniciales e, incluso, imitar los motivos indígenas en paneles de grabados se ha convertido en una práctica común, con las nefastas implicaciones que ello supone, en este caso con un yacimiento que se viene popularizando en redes sociales gracias a publicaciones con rutas señaladas, en las que se especifica, con todo lujo de detalles, dónde aparcar, cómo acceder, pues hay que pasar por una propiedad privada, y el lugar exacto donde se encuentran los grabados”.
“Incumplimiento constante” de la ley por parte de los municipios
Aunque Imastanen alerta de “la inconsciencia de algunos visitantes casuales, así como de ciertos aficionados que manejan malas prácticas”, considera que “los principales responsables de lo que viene sucediendo en Tenerife son las autoridades locales, ya que ningún municipio cumple con la actual Ley de Patrimonio Cultural de Canarias de 2019, por la que deberían haberse actualizado los diferentes catálogos arqueológicos y, con ello, emprender acciones encaminadas a su protección. Y una vez hecho esto, posibilitar una divulgación con garantías de que estos espacios, otrora sagrados para nuestros antepasados, reciban la debida consideración, respeto y protección”.
A su juicio, “los gobiernos municipales, el Cabildo insular y el Ejecutivo canario siguen siendo los responsables directos, encabezados por los cargos políticos que rigen las respectivas áreas patrimoniales, de la situación anómala por la que continúa siendo necesario mantener estos lugares fuera del alcance de cualquiera que, con mayor o menor concienciación patrimonial, pueda acceder y actuar bajo su propio criterio, que en muchos casos se demuestra funesto”.
Como en otros casos, el colectivo alertó a las autoridades de los daños detectados, “dándose la suerte de que, durante nuestra visita, encontramos a un vigilante del Parque Rural -gestionado por el Cabildo-, al que informamos y quien nos explicó algunas curiosidades sobre el paraje”, por lo que destacan su labor, también de vigilancia, “aunque trabajen bajo condiciones precarias debido a la falta de personal contratado y la escasez de medios técnicos que faciliten su desempeño. Muy pocos agentes, muy poco presupuesto y un total desinterés demostrado por quienes, desde la política, ocupan cargos públicos con un único propósito encomendado, como es velar por estos preciados espacios, desgraciadamente, cada vez más amenazados.
El colectivo resalta la importancia de que haya cada vez más pasión por los yacimientos indígenas y la riqueza del legado cultural y arqueológico guanche, pero, al mismo tiempo, advierten de las consecuencias de su difusión en redes de las ubicaciones exactas, por lo que exigen también medidas al respecto.