La mitad de los colegios canarios de Primaria incumple en sus comedores las recomendaciones de consumo de pescado

La mitad de los colegios canarios de Primaria, según el análisis realizado para una muestra que incluye a centros públicos, concertados y privados, incumple en sus comedores escolares, tal y como se indica en una investigación con validación oficial, las recomendaciones de referencia sobre consumo de pescado.

El porcentaje de centros que dio apto a ese control en las islas alcanzó el 49% de la muestra o selección de colegios para el estudio, con poco más de la mitad de ellos con incumplimientos en los parámetros mínimos establecidos.

Hay que señalar que el análisis de referencia buscó en sus controles el grado de cumplimiento de las recomendaciones sobre consumo de pescado en centros escolares dictadas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que, en la actualidad, ya son obligaciones, tras la aprobación del Real Decreto 315/2025 (de 16 de abril) y una vez se concluya el periodo fijado como adaptación por este.

Aquel fue el registro relativo canario tras el control sobre lo relacionado con el cumplimiento de los requisitos de consumo de pescado en los colegios de Primaria de las islas, donde Canarias aparece en el antepenúltimo lugar de la clasificación, en la que España se divide en nueve zonas, una de ellas el archipiélago.

El archipiélago supera a Barcelona, la última, con el 35,9% de cumplimiento en sus centros, y a la zona Nordeste, con el 46,5% de colegios aptos de la muestra.

Algo peor, en cambio, es el resultado logrado en el ámbito de los criterios nutricionales recomendados para el mismo alimento, el pescado, donde las islas son penúltimas, con solo el 40% de los colegios examinados de su muestra con apto o aprobado. Solo tiene un resultado general mejor que la zona Nordeste.

Esas dos conclusiones clave se extraen de un reciente estudio realizado por la Organización de Productores de Pesca Fresca del Puerto y Ría de Marín (Opromar) avalado por la Fundación Española de la Nutrición, con el apoyo del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (MAPA) y de la Unión Europea (UE).

La investigación se denomina Estudio de menús escolares en España: equilibrio energético y consumo de pescado, y las aportaciones centrales de este trabajo se han aglutinado en el Informe de análisis de los comedores en España. Cumplimiento de recomendaciones de consumo de pescado (diciembre de 2025). Las conclusiones obtenidas se presentaron a finales de la semana pasada en Madrid. Este trabajo técnico utilizó en Canarias una muestra general de 224 centros escolares de Primaria (2.738 en toda España), elegidos entre los 530 existentes, según el censo oficial.

Déficits críticos en precisión nutricional de los menús

El citado estudio alcanza algunas conclusiones generales, entre ellas que los comedores escolares españoles han conseguido la excelencia en aspectos operativos y de variedad culinaria, pero siguen presentando déficits, a veces críticos, en la precisión nutricional, la especificación de ingredientes y, sobre todo, en el consumo de pescado azul. “El pescado está presente, pero no el que realmente aporta los nutrientes clave”, subraya el informe, que identifica una dependencia casi absoluta en los menús del pescado blanco, concretamente de la merluza, ofrecida por el 91,7% de los comedores escolares.

Aunque el 96,6% de los comedores encuestados cumple la frecuencia semanal de consumo de pescado, solo en el 26% de los centros de Primaria se alcanza el mínimo recomendado de pescado azul, alimento rico en ácidos grasos omega-3 (ácido eicosapentaenoico -EPA- y ácido docosahexaenoico -DHA-). En la práctica, tres de cada cuatro comedores no garantizan ese aporte esencial, fundamental para el desarrollo neurológico y visual de los niños.

Solo 10 de cada 100 colegios ponen pescado azul en Canarias

Esto es algo que también ocurre en Canarias, donde, para colmo, su principal pesquería, y además en fresco, es la de túnidos. En el archipiélago, solo en 10 de cada 100 colegios examinados hay presencia de pescado azul (la zona con mejor registro es el Noroeste, con casi el 52% y la que incluye a Galicia, Asturias y otras provincias limítrofes; la peor, Barcelona, con menos del 1%) con dominio claro del pescado blanco, la tónica nacional y para el que hay más centros escolares de Primaria que ofrecen variedad, por encima de lo medido los túnidos y los pequeños pelágicos (caballa, sardina…).

La falta de variedad, sostiene el mismo trabajo, es patente en el hecho de que solo se utilizan 16 especies de pescado blanco y ocho de azul, las consumidas regularmente, a lo que se une una presencia muy limitada de moluscos (15,6%) y crustáceos (0,5%).

Uno de los hallazgos que el informe califica como más preocupante es “la falta de transparencia nutricional: el 43% de los comedores escolares no proporciona información completa sobre el valor energético y los macronutrientes de los menús. Esta ausencia de datos básicos impide verificar el cumplimiento de los estándares nutricionales y dificulta la supervisión por parte de las familias y las administraciones públicas”, se lamenta en el estudio.

El dosier aprecia que, donde sí se facilita información, los menús muestran valores medios adecuados, alrededor de 660 kilocalorías por comida y una distribución equilibrada de proteínas, hidratos de carbono y grasas. Esto, bien, pero “el problema no es la calidad, cuando se mide, sino que casi la mitad del sistema no se puede evaluar”, se concluye

También se realiza un análisis territorial de los datos de consumo como apartado más destacado o interesante del estudio, ya que refleja una importante disparidad entre las partes territoriales analizadas, las nueve zonas Nielsen en que se divide todo el país.

En ellas, el cumplimiento del consumo mínimo de pescado azul oscila entre el 0% en colegios de la muestra de algunas comunidades autónomas y más del 70% en otras, con una cuestión que resulta llamativa: las zonas del interior superan ampliamente a las zonas costeras, entre otras, a Canarias, lo que evidencia que no existe un problema de acceso al producto, sino de gestión, planificación y formación, se destaca en el estudio de referencia.