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La Policía refuerza la vigilancia en un colegio de Gran Canaria por amenazas a un menor, al profesorado y a algunas familias

La Policía Local de Santa Lucía de Tirajana (Gran Canaria) vigilará durante las próximas semanas el CEIP La Zafra. El Ayuntamiento, la Inspección de Educación y el cuerpo policial han tomado esta decisión después de que el viernes pasado el hermano mayor de un alumno irrumpiera en el centro para amenazar a otro niño, al profesorado y a algunas familias. Según ha podido saber esta redacción, algunos padres y madres han decidido “no enviar a sus hijos a clase, ya que los menores tienen miedo de ir”.

Tal y como han confirmado cuatro fuentes diferentes a este periódico, el pasado 9 de enero esta persona externa “se coló” en el colegio “saltando las vallas” y profirió amenazas contra un menor que supuestamente acosaba a su hermano pequeño, diciéndole que “no iba a volver a ver la luz del sol”. El Ayuntamiento ha explicado que ese día la dirección del centro llamó a la Policía Local y presentó una denuncia en el juzgado, en la que se pide una orden de alejamiento del centro para esta persona. 

Este jueves ha tenido lugar una reunión en la que estuvieron presentes el concejal de Educación de Santa Lucía de Tirajana, Mario Bordón, el subinspector de la Policía Local y el inspector de Educación de la zona. En la reunión, según ha podido saber Canarias Ahora, se decidió mantener durante los próximos días y semanas vigilancia policial en el centro educativo, de forma especial en las horas de entrada y salida del alumnado.

El próximo lunes está convocada una reunión informativa con padres y madres del alumnado de 5º curso para informarles de la situación y de las medidas de seguridad adoptadas. “Desde el Ayuntamiento se está en comunicación permanente con la dirección del centro y con Inspección Educativa para apoyar en lo que sea necesario y contribuir a que se garantice la seguridad y tranquilidad de toda la comunidad educativa”, subrayan desde la corporación municipal.

Un supuesto caso de bullying 

El 9 de enero, la madre de los hermanos que protagonizaron el incidente se desplazó hasta la comandancia de la Guardia Civil del municipio para denunciar un delito de lesiones contra su hijo pequeño. En el documento, consultado por este periódico, la mujer relata que en el CEIP La Zafra un compañero del centro “ha comenzado a amenazar y a insultar a su hijo” desde hace un año aproximadamente. La mujer también añade un parte de lesiones donde se recoge que el niño manifiesta “ansiedad, temor, miedo y tristeza”. 

Según la denuncia, el supuesto agresor le propinó un puñetazo a su hijo el 16 de diciembre, y añade que “lo llama el rarita delante de los demás” y que “habitualmente lo empuja”. En el documento, la mujer apunta que los hechos han sido puestos en conocimiento de la Secretaría del centro y de la tutora del curso. 

En un audio de la madre a la que ha tenido acceso este periódico, ella subraya que “como madre del hermano mayor”, no aprueba las formas de lo que este hizo “de pasar al colegio y demás”. “Lo que sí es cierto es que cuando yo le he comentado a la maestra en varias ocasiones que mi hijo estaba siendo agredido, que tenía miedo a la escuela, que tenía ansiedad, que vomitaba y demás, no se ha hecho nada”, añade. 

Desde la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias añaden que se ha activado el protocolo de acoso escolar de manera preventiva, aunque “de las investigaciones realizadas hasta la fecha no se desprende que exista esa situación”. 

Por su parte, el Ayuntamiento indica que por respeto a la Ley de Protección de Datos, no dará ningún tipo de información confidencial que tenga que ver con medidas disciplinarias que se hayan podido adoptar respecto al alumnado del centro educativo, ni que contribuyan a la identificación de personas afectadas por el conflicto. 

“Cualquier información pública en medios o redes sociales que pueda contribuir a estigmatizar a alumnado, a profesorado o a centros educativos, no contribuirá a solucionar problemas puntuales que son una excepción y que se están abordando por los profesionales de la comunidad educativa y del propio Ayuntamiento”, concluyen.