Qué ver en El Bierzo: una pequeña guía de la comarca leonesa más auténtica

Castillo Templario de Ponferrada: es una de las mejores fortalezas medievales de España.

El Bierzo es una de esas comarcas con personalidad propia. Y estos lugares no abundan. Hay sitios con un algo que las hace especiales y que combinan naturaleza, cultura, historia, patrimonio, magia… Se nos ocurren muy pocos ejemplos en España: Las Hurdes, La Alcarria, Las Alpujarras… Esta esquina de León conecta dos realidades muy diferentes entre sí: la meseta leonesa y los campos gallegos. Y entre medias, esta sucesión de montañas y valles que, durante siglos, fue escenario de multitud de historias y leyendas. El Bierzo es uno de los mejores lugares del país para programar unas vacaciones rurales diferentes. Lo tiene todo. Y lo da todo. Se come de escándalo, se bebe aún mejor y uno puede combinar naturaleza en estado puro con cultura. Por eso hemos vuelto una y otra vez. Y por eso seguiremos aprovechando cada ocasión que tengamos para, por lo menos, hacer alguna parada en sus pueblos y ciudades. Aquí te presentamos esta pequeña guía para que planifiques tu visita a la comarca.

Ponferrada; la capital del Bierzo.- Sin duda alguna, la gran atracción de Ponferrada es el Castillo Templario (Gil y Carrasco, 1), una de las fortalezas medievales más imponentes y mejor conservadas de toda España. Este castillo es una pasada. Sus orígenes se remontan al siglo XII, cuando la Orden del Temple toma posesión del lugar y sustituye la vieja fortificación de barro y cantos rodados por una sólida fortaleza que ha ido sufriendo numerosas actualizaciones y cambios a lo largo de la historia. El castillo es una muestra de la importancia de Ponferrada como punto importante de la ruta hacia Santiago de Compostela. Su propio nombre quiere decir Puente de Hierro o Puente Fuerte, por su carácter de plaza fortificada sobre la pasarela que servía para cruzar el Río Sil y continuar el camino hacia la tumba del Apóstol. El castillo es impresionante pero no es la única cosa que hay que ver en Ponferrada. La ciudad tiene un legado de siglos que se ha plasmado en un pequeño pero muy bonito casco histórico en el que destacan espacios como la Plaza del Ayuntamiento, la Torre del Reloj (El Reloj, 1) o la Basílica de la Virgen de la Encina (Plaza de la Virgen de la Encina).

Ponferrada es, también, una ciudad de museos. Desde nuestro punto de vista, el más interesante es el Museo del Bierzo (El Reloj, 5) que es bonito de ver por dos razones: la primera es la propia exposición, que sirve para poner en contexto todo lo que vamos a ver en la comarca, pero también es interesante porque nos deja ver por dentro una casona señorial del siglo XV. El otro gran centro cultural de la ciudad es el Museo del Ferrocarril (Vía Nueva, 7) que explora la relación de la ciudad con el tren como nudo de comunicaciones entre León y Galicia y, también, como región minera de primer orden. Otro lugar interesante es el Museo de la Radio (Gil y Carrasco, 7). En los alrededores de Ponferrada también hay cositas que visitar: No dejes de ir a Molinaseca; es el pueblo berciano más auténtico fácilmente accesible (si tienes tiempo de subir a otras poblaciones como Riego de Ambrós o El Acebo).

El Castro Ventosa y el Museo Arqueológico de Cacabelos.- Esta zona de la Península Ibérica fue una pieza codiciada desde la antigüedad por la enorme riqueza de sus recursos mineros. Ya te hablaremos de los romanos, pero antes de que el Imperio pusiera sus ojos en este rincón, aquí andaban los pueblos celtas que construyeron sus famosos castros: poblados fortificados en lugares elevados que servían para defender y controlar los territorios adyacentes de los vecinos. El Castro Ventosa, o Bergdunum –Fortaleza Alta- es uno de los mejores ejemplos de este tipo de ciudadelas fortificadas de esta zona de España. Aún pueden verse los muros, algunas torres y restos de muros. Para ver los tesoros que guardaba este antiguo poblado céltico hay que ir hasta el Museo Arqueológico de Cacabelos (Las Angustias, 24) donde se custodia la mayor parte de los restos descubiertos en este lugar. Aquí también podrás ver objetos de origen romano que datan de la época de las guerras cántabras y astures y de los primeros tiempos de la romanización de la comarca (el castro pasó a llamarse Bergidum Flavium).

Visitar Las Médulas.- La Ruina Montium es un método de extracción minera que, literalmente, significa la destrucción de montañas enteras para sacar el mineral. Los romanos utilizaban para este trabajo de derribo sistemático de parajes la fuerza del agua. A través de canales y depósitos en altura para crear presión, los mineros del Imperio podían usar los chorros a presión y el aire acumulado en las galerías sin salida para desgranar los montes y acceder a sus riquezas. Las Médulas es uno de los mejores ejemplos de los efectos de la Ruina Montium en el mundo y por eso han sido declarados como Patrimonio Mundial de la UNESCO en la categoría de paisaje cultural. Pero es que, además, Las Médulas es un lugar hermoso. Los ‘cadáveres’ de las viejas montañas crean un paisaje en el que se combinan el color cobrizo de los picachos que sobrevivieron a la explotación minera con el verde de los castaños que dominan el lugar. Pero más allá de su valor estético hay que recordar ese carácter cultural. Aquí podrás ver las huellas de la actividad minera (se extraía oro) a través de más de 100 kilómetros de canales, las propias galerías e internarte en este paisaje surrealista a través del Sendero de Las Valiñas.

La magia del Camino de Santiago.- Este es otro de los elementos que definen esta comarca histórica. La ruta jacobea se interna en El Bierzo a través del mítico Alto de Foncebadón, un hito reconocible gracias a la Cruz de Ferro, ese lugar dónde los peregrinos arrojan las piedras que llevan consigo (simbolizando sus pecados) para afrontar limpios el último tramo que lleva hasta Santiago de Compostela. El Camino atraviesa toda la comarca uniendo las principales ciudades y pueblos (entre ellos la propia Ponferrada y Villafranca del Bierzo) antes de afrontar las rampas que conducen hasta O Cebreiro, primero de los pueblos gallegos. Aquí te dejamos una descripción pormenorizada del recorrido de la ruta jacobea por esta zona a través de nuestra Guía del Camino de Santiago.

ETAPA 23: FONCEBADÓN - ASTORGA

ETAPA 24: ASTORGA – TRABADELO

ETAPA 25: TRABADELO – O CEBREIRO

Un paseo por Villafranca del Bierzo.- Otra verdadera joya. Uno de los pueblos más bonitos de esta parte de España y con diferencia. Como sucede con Ponferrada, Villafranca del Bierzo se lo debe todo al Camino de Santiago. Y como sucede con su vecina, su herencia medieval es más que notable, conformando un núcleo urbano de gran valor histórico y artístico. Si vienes de Ponferrada haz el ‘sacrificio’ de seguir el viejo camino que coincide con la ruta jacobea (LE-713 por Cacabelos y Pieros). Podrás parar donde quieras para admirar el paisaje agrícola de una comarca dominada casi por entero por la vid. Aquí se producen los buenos vinos de la Denominación de Origen del Bierzo. Puedes aprovechar para hacer alguna visita a cualquiera de las bodegas. En Villafranca hay mucho que ver. El edificio más notable es el Castillo de los Marqueses de Villafranca (Prim, 12), una sólida construcción que por desgracia está medio hecha polvo. Más entero está el Palacio de Arganza (Paradasega, 34) y la mayoría de las casonas del casco. No dejes de pasear por la Calle del Agua. Aquí te vas a encontrar una colección impresionante de edificios medievales: el número 15 es la Casa Enrique Gil y Carrasco, lugar dónde nació el escritor romántico. Esta calle desemboca en el Puente Medieval, punto de salida del ‘Camino’ hacia las alturas de O Cebreiro.

Villafranca también cuenta con un nutrido listado de edificios religiosos. Si vienes caminando por la antigua senda de los peregrinos, la primera cosa con la que te encuentras (justo antes del Castillo) es la Iglesia de Santiago (románica, sencilla y bellísima) como anticipo de los grandes edificios sacros que adornan el centro: La Colegiata de Santa María de Cluny (Santa Catalina, 26), San Nicolás El Real (San Nicolás, sn) o el Convento de la Anunciada (Plaza de la Anunciada). Muchas capitales de provincia españolas no pueden presumir del catálogo de piedras ilustres de Villafranca del Bierzo.  

Explorar Los Ancares leoneses y saltar a Galicia.- En Los Ancares puedes descubrir la esencia más pura de estas tierras leonesas; aquí podrás ver, además de bosques imponentes, las famosas pallozas, cabañas de muros de piedra y cubierta de madera y paja que entroncan, de manera directa, con los antiguos castros celtas prerromanos. Los Ancares tienen dos vertientes: a poniente la gallega y a levante la leonesa. Aquí te vas a encontrar con tres valles encantados: El Valle de Fornela, el Valle de Ancares y el Valle de Burbia. Decirte todo lo que hay que ver aquí llevaría otros cuatro o cinco artículos como éste. Si sólo puedes dedicar una jornada a internarte por esta verdadera maraña de valles y vertientes llega, al menos, hasta el Puerto de Ancares (por la carretera LE-1142) para visitar lugares como Sésamo (aquí tienes un castro astur y unas interesantes pinturas rupestres) o el entorno de Candín y Pereda de Ancares, donde vas a encontrar una de las pallozas mejor conservadas de la zona. También puedes aprovechar para subir a Villasumil para visitar el Castaño de Candín. Y ya que estás por aquí salta al lado gallego a visitar Piornedo, que es el pueblo más auténtico y bonito de las dos vertientes.

Llegar hasta O Cebreiro.- Está en Galicia pero no importa. Estar tan cerca de este verdadero mito y perder la oportunidad de visitarlo es un pecado mortal. Eso sí, la cosa demandará una buena dosis de pericia al volante (una buena dosis de marchas cortas) si optas por la subida de La Faba. Pero merece mucho la pena. Aquí vas a encontrar rincones preciosos y el premio de llegar a O Cebreiro por este lugar (es infinitamente más fácil y rápido por la A-6 hasta Piedrafita de Cebreiro y después continuar por la LU-633) te da bastante satisfacción. O Cebreiro es uno de los puntos míticos del Camino de Santiago. Este pueblecito gallego es famoso por dos razones: por sus pallozas tradicionales y por su impresionante iglesia prerrománica del siglo IX (Santa María de O Cebreiro), uno de los edificios en uso más antiguos de toda España. Aquí se custodia un cáliz de plata que, según la tradición, fue el protagonista de un milagro. Este cáliz forma parte del escudo de la bandera gallega.

FOTOS BAJO LICENCIA CC: manuel m. v.; Gabriel Fdez.; Certo Xornal

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