Guía de París: Un paseo por Vincennes, la villa real que no perdió su Bastilla

La torre medieval del Castillo de Vincennes, en París.

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La Gare de Lyon es una de las fronteras que los turistas que visitan París no suelen atravesar. Está claro que para escapadas de fin de semana o esa primera vez de visita en la Ciudad de la Luz ir más allá de la Peripherique (la enorme carretera de circunvalación que rodea a la capital francesa) con la excepción de la obligada escapada al Palacio de Versalles es perder un tiempo precioso para ver lo que hay que ver (que en ciudades como París y otras capitales europeas es muchísimo). Así que cruzar desde el Latino hacia el XII suele ser apenas un paseo de urgencia para cruzar el Puente de Austerlitz y dar un paseo por la Rue Crémieux, una maravillosa calle empedrada flanqueada por edificios bonitos de color pastel que rompe la dictadura majestuosa de esa París haussmanniana hecha para impresionar y, a la vez, evitar revoluciones y estallidos sociales.

Un trocito de la Provenza en París; Rue Crémieux.

Vincennes es uno de esos barrios periféricos que quedan fuera de las rutas habituales pero que son una magnífica oportunidad en segundas, terceras, cuartas o quintas visitas. Porque a París hay que venir muchas veces. Y una buena opción es salir temprano, desayunar, por ejemplo en Le Crémieux (Rue de Lyon, 21) y cruzar la Periphérique rumbo al antiguo bosque de Vincennes, convertido hoy en uno de los parques urbanos más grandes de Europa. Para llegar hasta aquí una buena opción es tomar el Metro (Línea 1 -Amarillo-) desde Gare de Lyon a Chateau de Vinccenes. Rápido. Y barato. Y nos encontraremos justo a las puertas de una vieja ciudad que ha sido, literalmente, engullida por París.

A vista de pájaro. El Castillo de Vincennes junto a su pequeña ciudad. la zona se ha integrado totalmente en la trama urbana de las periferias de París.

Un poquito de historia.- Vinccenes nació y creció en torno a los caprichos de la Monarquía francesa. En el siglo XII, toda esta parte al oriente de París era un enorme bosque que funcionaba como coto de caza. Y por eso se erigió un modesto pabellón de caza que, poco a poco iría convirtiéndose en uno de los castillos más grandes de Europa. Y en torno al castillo, que fue sede del tesoro, biblioteca real y, finalmente, una prisión para nobles (algo así como La Bastilla pero en fetén), se desarrolló una pequeña ciudad que aún hoy detenta autonomía administrativa con respecto a la capital: con su ayuntamiento, su iglesia, sus casas bonitas, sus parques…

El Castillo de Vincennes sirvió como prisión de reos nobles hasta el estallido de la Revolución Francesa.

Por eso hay que empezar la visita por el Castillo de Vincennes (Avenida de París, sn), porque es un resumen perfecto de nueve siglos de monarquía gala hasta que la guillotina acabó con la fiesta. Lo que podemos ver hoy es un complejo palaciego nucleados por la prodigiosa mole del castillo medieval, una pieza magnífica de la arquitectura militar del siglo XIV que fue en su tiempo el edificio civil más alto de Europa. ¿Y porqué es importante este castillo? Porque más allá de su importancia monumental es una muestra de la impertinencia endémica del pueblo francés. Porque este castillo, mandado a construir por Juan II en pleno desastre de la Guerra de los Cien Años, tenía la función de proteger al rey frente a su propio pueblo.

La Saint Chapelle de Vincennes se construyó para tratar de superar a su vecina de París.

El recinto es precioso. Un gran patio de armas organiza un espacio donde destacan otros elementos como la Saint Chapelle de Vincennes, una construcción gótica de finales del siglo XIV que se erigió tomando de inspiración a su hermana parisina. Pero para superarla. Mientras que la Saint Chapelle de la Ille de la Cité tuvo que dividirse en dos pisos para alcanzar los 20 metros de altura, esta lo hace en solo una gran sala acristalada. Es impresionante. ¿Más bonita que nuestra Saint Chapelle parisina? No. Nunca. Pero aún así impresiona. El sur del Patio de Armas está ocupado por un ala palaciega versallesca que hoy es la sede de los archivos militares franceses. La historia terminaría convirtiendo el lugar en una prisión donde convivieron presos comunes y detenidos ilustres como Diderot o el Marqués de Sade. La Revolución cerró la prisión que reabrió con la vuelta de la monarquía y también fue utilizado como centro de tortura por la Gestapo durante la ocupación alemana. Casi nada.

Parc Floral de París. Aquí se extendían los bosques de Vincennes, coto de caza de los reyes de Francia.

De los antiguos bosques que rodeaban esta antigua fortaleza real queda más bien poco. La mayor parte fue integrándose en la trama urbana de la periferia parisina y otra buena porción fue ‘domesticada’ para crear los jardines del Parque floral de París (Rte de l'Artillerie, 1). Este gran parque forma parte de los espacios del Jardín Botánico de París se creó a mediados del siglo XX sobre las explanadas que se usaban desde la época de Napoleón como explanada de maniobras militares. El jardín es muy bonito e incluye espacios dedicados a diferentes modelos de jardines de todo el mundo (como Inglaterra, la España andalusí o Japón). Desde aquí puedes acceder a los restos del bois de Vicennes.

Ayuntamiento de Vincennes.

Un paseo por la ciudad de Vincennes.- Vincennes es mucho más que su castillo. La Avenida del Chateau da acceso a un pequeño casco histórico (La Pissotte ) de calles arboladas y edificios bonitos donde destacan varios edificios de corte monumental. El más importante es Notre Dame de Vincennes (Rue Raymond du Temple, 82), un edificio de mediados del siglo XIX construido en estilo neoclásico que es interesante de ver. Justo al lado de la iglesia está el Hotel de la Ville -Ayuntamiento- (Rue du Midi, 1) un palacete muy bonito que preside la Plaza del General Leclerc. El Centro Cultural Georges Pompidou y un jardín diferente (Rue de Fontenay, 142).- Este enorme centro cultural ofrece exposiciones temporales y una oferta de actividades bastante completa. Pero para el viajero ocasional, el mayor atractivo de este lugar es su terraza, donde se ha habilitado un jardín en altura de gran belleza.

Fotos bajo Licencia CC: Susan Smith; Gimli_36; Flou-Net; Sushi Raider; Benoit Patelout; Guilhem Vellut; Sharon VanderKaay

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