Comienzan las obras de Alovera Beach, la gigantesca playa artificial en un secarral entre Guadalajara y Madrid
Comienzan las obras de Alovera Beach, un proyecto que, según sus promotores, se convertirá en “una de las mayores playas urbanas de España”, dentro de un amplio parque de ocio acuático.
Las obras se inician una vez completada, ayer mismo, la firma del acta de replanteo. Los trabajos se prolonguen hasta marzo de 2028 y planea abrir sus puertas en verano de 2028.
Serán 104.000 m² de superficie, que incluye “playa de aguas cristalinas” y “todo tipo de actividades de ocio, deportes, restauración y eventos”, y con vocación de estar operativo durante la mayor parte del año.
Una laguna de 21.000 m2
El corazón del proyecto será una laguna de 21.000 m² de “aguas cristalinas”, insisten los promotores, que no detallan de dónde saldrán, y una playa de 16.000 m² de arena blanca.
La empresa siempre ha defendido que usará la tecnología de Crystal Lagoons, compañía especializada en lagunas cristalinas recreativas como las que existen en Egipto y Emiratos Árabes, en zonas desérticas, “con unas condiciones climáticas extremas y manteniendo un mínimo consumo de agua” o que operará en circuito cerrado, para reemplazar solo el agua que se pierde por evaporación.
Presume también de usar productos químicos “por pulsos” que, afirman, contaminan menos que los de las piscinas convencionales o que solo gastará entre un 1,4% y un 2,2% de la electricidad que consume una piscina convencional del mismo tamaño, según el dato certificado por el organismo internacional Bureau Veritas.
Habrá chiringuitos, zonas de “convivencia intergeneracional” y un área destinada a Beach Club, con una superficie de 2.000 metros cuadrados y una propuesta dirigida al público adulto, con restauración o chill-out, entre otras. Además se abre a poder albergar conciertos y otro tipo de espectáculos, e incluso congresos.
Solo IU se opuso al proyecto: habla de “desastre ambiental” y vivienda a “precio de oro”
Justo hace ahora un año se dejaron ver en el lugar algunos camiones, realizando movimiento de tierras en la zona, pero no ha sido hasta hoy cuando se ha anunciado oficialmente el inicio de la construcción de este complejo que, desde distintos sectores, se califica como un futuro “desastre social y ambiental”.
Alovera es una población ubicada en el Corredor del Henares, al límite entre Guadalajara y Madrid, donde está instalada la planta de producción de Mahou en España. Tiene actualmente más de 14.000 habitantes, una población que ha triplicado en los últimos años, al albur del éxodo de Madrid y la implantación de empresas.
El promotor de este proyecto es un conocido empresario de Guadalajara, Félix Abánades, fundador de Grupo Rayet, que después se convirtió en Quabit hasta su absorción por Neinor Homes. Alovera Beach es uno de sus últimos proyectos, en una actividad que en los últimos tiempos ha ido diversificando para pasar desde la construcción, primero, la promoción inmobiliaria y de suelo después, hasta llegar a la asesoría estratégica y la gestión de proyectos patrimoniales y locales.
La tramitación de este proyecto ha sufrido altibajos en los últimos años, pero ha logrado salir adelante a pesar de haber sido cuestionado incluso por los técnicos del ayuntamiento.
Tras años de espera la única oposición política ha sido la de IU, que cree que el proyecto pondrá “a precio de oro” una vivienda ya de por sí cara y escasa en la zona. De hecho, la empresas vinculadas a Félix Abánades tienen en la actualidad varias promociones de vivienda en marcha.
La empresa presume hoy de contar con “un gran respaldo institucional”, que va desde el Ayuntamiento de Alovera - a excepción de IU- y con informes “favorables” de organismos como el Gobierno de Emiliano García-Page, la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) - que en los últimos tiempos ha protagonizado otra polémica al pedir más agua de este río de la cuenca del Tajo para Madrid, o la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), entre otros. Además, asegura que “también cuenta con un apoyo mayoritario de los vecinos del municipio”.
Su desarrollo supondrá una inversión de más de 29 millones de euros a lo largo de sus distintas fases. Su puesta en marcha contempla la creación de más de 150 puestos de trabajo directos e indirectos, y un “impacto positivo adicional”, dice el promotor, sobre sectores vinculados, como la hostelería, el comercio, los servicios y el transporte.