Liquid Glass para WhatsApp: qué es y cómo saber si ya puedes disfrutarlo en tu dispositivo
WhatsApp ha comenzado a introducir un cambio visual relevante en su aplicación con la llegada de “Liquid Glass”, un rediseño que modifica la apariencia de la interfaz sin alterar su funcionamiento. La actualización ya está en marcha, aunque su despliegue no es inmediato ni uniforme, por lo que muchos usuarios todavía no pueden verla en sus dispositivos. Se trata de una modificación centrada exclusivamente en el apartado gráfico, que no implica cambios en las herramientas habituales ni en la forma de utilizar el servicio.
La nueva imagen de la aplicación responde a una tendencia cada vez más extendida en el entorno móvil: adaptar el aspecto de las aplicaciones a los estándares visuales de los sistemas operativos más recientes. En este caso, el rediseño toma como referencia los principios estéticos introducidos en iOS 26, lo que explica que su llegada esté siendo más rápida en dispositivos de Apple. Este tipo de ajustes busca mantener la coherencia visual con el sistema y mejorar la experiencia general del usuario.
Como suele ocurrir con este tipo de cambios, la distribución se está realizando de forma progresiva. Esto implica que incluso quienes tienen la última versión instalada pueden no ver todavía la nueva interfaz. La activación depende de factores internos de la propia plataforma y no existe una opción manual para forzarla, por lo que la única alternativa es esperar a que se habilite automáticamente en cada cuenta.
Qué es Liquid Glass
Liquid Glass —“cristal líquido”, en inglés— es una actualización visual desarrollada para WhatsApp que introduce una estética basada en transparencias, capas y efectos de profundidad. La interfaz abandona en parte los elementos completamente opacos y apuesta por superficies translúcidas que dejan entrever el contenido de fondo. Uno de los cambios más visibles está en la barra inferior, donde se encuentran las secciones principales como chats, novedades o configuración. En el diseño anterior, esta zona era un bloque sólido y fijo. Con la nueva versión, pasa a tener un aspecto semitransparente y da la sensación de estar flotando sobre el contenido, con bordes más suaves.
También se han modificado los botones y los menús contextuales, que ahora presentan un acabado que recuerda al vidrio. Este efecto se consigue mediante capas con distintos niveles de transparencia y pequeños reflejos, lo que aporta una apariencia más actual sin cambiar la ubicación ni la función de cada elemento. El teclado integrado en la aplicación sigue la misma línea. Mantiene su funcionalidad habitual, pero adopta una estética coherente con el resto del diseño, tanto en modo claro como en modo oscuro. En general, todos los componentes visuales buscan transmitir una mayor continuidad y uniformidad.
Otro de los aspectos que define este rediseño es la sensación de profundidad. Los distintos elementos parecen situarse en planos diferentes, algo que no ocurría con la interfaz anterior, más plana. A esto se suman animaciones más suaves, que contribuyen a una experiencia visual más fluida.
Pese a estos cambios, WhatsApp no ha introducido nuevas funciones asociadas a Liquid Glass. La actualización se limita al apartado visual, por lo que la forma de usar la aplicación sigue siendo la misma. La intención es renovar la imagen sin obligar a los usuarios a adaptarse a un nuevo funcionamiento.
Cómo comprobar si ya está activo en tu móvil
La nueva interfaz no se puede activar manualmente desde los ajustes de la aplicación. Su disponibilidad depende del despliegue que está realizando WhatsApp, que se está llevando a cabo de manera gradual. En estos momentos, Liquid Glass está llegando principalmente a usuarios de iPhone que han actualizado la aplicación a la versión 26.14.76 desde la App Store. Aun así, no todos los dispositivos lo reciben al mismo tiempo, ya que la activación se produce de forma escalonada.
Para comprobar si el rediseño ya está activo, el elemento más claro en el que fijarse es la barra de pestañas situada en la parte inferior de la pantalla. Si mantiene el aspecto tradicional, con un fondo sólido y sin transparencias, significa que la actualización todavía no se ha aplicado. En cambio, si esa barra presenta un diseño semitransparente, con bordes suaves y una apariencia que parece superponerse al contenido, es una señal clara de que Liquid Glass ya está disponible en ese dispositivo. Este cambio es el más evidente y permite identificar rápidamente la nueva interfaz.
También pueden apreciarse diferencias en otros elementos, como los menús o los botones, que muestran un acabado más ligero y con efecto translúcido. Sin embargo, la barra inferior sigue siendo el indicador más sencillo para comprobarlo. Si tras actualizar la aplicación no se observa ningún cambio, lo único que se puede hacer es esperar. El despliegue progresivo implica que algunos usuarios tendrán acceso antes que otros, incluso utilizando el mismo modelo de teléfono.
En resumen, Liquid Glass representa una actualización centrada en la estética que busca alinear WhatsApp con el diseño de los sistemas operativos más recientes. Su llegada ya ha comenzado, pero todavía tardará en estar disponible para todos los usuarios. Mientras tanto, la forma más directa de saber si ya se tiene es observar la interfaz, especialmente la parte inferior de la pantalla, donde el cambio resulta más evidente.