La DGT recuerda cómo usar correctamente los frenos del coche para evitar accidentes
Utilizar correctamente los frenos del coche es fundamental para prevenir accidentes y mantener el control del vehículo. Sin embargo, no todas las situaciones de circulación requieren la misma forma de frenar. La Dirección General de Tráfico (DGT) explica, en un reportaje publicado en marzo de 2023 en su revista Tráfico y Seguridad Vial, cómo actuar ante semáforos, curvas, pendientes, intersecciones o situaciones de emergencia. Su principal recomendación es anticiparse a las circunstancias de la carretera y evitar las frenadas bruscas innecesarias que aumentan el desgaste del vehículo y pueden comprometer la seguridad.
La anticipación comienza antes de pisar el pedal. Cuando el conductor se aproxima a un semáforo en rojo, una señal de detención o un paso de peatones, debe reducir progresivamente la velocidad y aprovechar el espacio disponible para detenerse con suavidad. La DGT recuerda que una conducción tranquila, sin aceleraciones ni frenazos innecesarios, también contribuye a reducir el consumo de combustible. Por el contrario, abusar del freno puede incrementar el gasto entre dos y cuatro litros más cada 100 kilómetros, además de provocar incomodidad a los ocupantes y acelerar el desgaste de las pastillas y los discos.
La distancia de seguridad y las frenadas de emergencia
Uno de los errores más habituales aparece cuando los vehículos circulan demasiado cerca unos de otros. La DGT señala que mantener una distancia de seguridad suficiente permite reaccionar ante una frenada inesperada y reduce el riesgo de colisiones por alcance. Para evitar estas situaciones, recomienda prestar atención a las luces de freno de los vehículos que circulan por delante y observar los retrovisores para conocer la posición de quienes vienen detrás. También aconseja utilizar el pedal con suavidad y evitar las maniobras de última hora, ya que una separación insuficiente puede impedir detener el coche a tiempo.
La forma de frenar también cambia cuando se abandona una autopista o autovía. En estos casos, la DGT insiste en que la reducción de velocidad debe realizarse una vez que el vehículo se encuentra en el carril de deceleración, siempre que las condiciones permitan efectuar la maniobra con seguridad. Frenar antes de acceder a este carril puede sorprender a los conductores que circulan detrás. Además, es necesario adaptar la velocidad a la señalización de la salida y a las características de la vía, especialmente cuando aparecen curvas cerradas.
En las intersecciones y glorietas, la observación del entorno resulta determinante. Antes de realizar un giro o incorporarse a una rotonda, el conductor debe comprobar las condiciones de circulación, incluidos los vehículos que se aproximan por detrás, y señalizar su intención con suficiente antelación. La DGT recomienda comenzar a reducir la velocidad antes de efectuar la maniobra, de manera que pueda completarse con suavidad y sin comprometer la seguridad. Esta preparación permite disponer de más tiempo para tomar decisiones y reaccionar ante posibles imprevistos.
Las frenadas de emergencia requieren una respuesta diferente. La DGT explica que, cuando es necesario detener el coche de manera inmediata, el conductor debe pisar el pedal de freno a fondo y, si conduce un vehículo con cambio manual, también el embrague. En los automóviles equipados con ABS, es importante mantener la presión aunque se perciban vibraciones en el pedal, ya que estas pueden deberse al funcionamiento del sistema. Este dispositivo ayuda a evitar el bloqueo de las ruedas y permite conservar la capacidad de dirección para esquivar un obstáculo mientras se frena.
Cómo frenar en las curvas y las pendientes
Las curvas constituyen otra situación en la que resulta fundamental controlar la velocidad antes de iniciar la maniobra. Juan Ignacio Serena, jefe de Sección del Área de Formación de Conductores de la DGT, explica que lo más recomendable es llegar a la curva con una velocidad adecuada, puesto que abordarla demasiado rápido aumenta el riesgo de salirse de la carretera. Durante el recorrido, el conductor debe mantener una trayectoria estable y evitar las frenadas bruscas que puedan comprometer el comportamiento del vehículo. Una vez superada la parte más cerrada, puede acelerar suavemente para ganar estabilidad en la salida.
Por último, la DGT recomienda prestar especial atención a las pendientes descendentes, donde el uso continuado del freno puede provocar un sobrecalentamiento y reducir su eficacia. Para evitarlo, aconseja utilizar marchas más cortas y aprovechar la retención del motor, adaptando siempre la velocidad a la inclinación de la carretera y a las condiciones meteorológicas. La señalización permite anticipar los tramos más pronunciados y conocer la dirección de las curvas. De este modo, el conductor puede afrontar los descensos sin depender exclusivamente del pedal de freno y reducir el riesgo de perder el control del vehículo.
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