BYD Dolphin G DM-i, un híbrido enchufable urbano con autonomía de coche grande
La firma china BYD amplía su ofensiva en el mercado europeo con el lanzamiento del Dolphin G DM-i, un nuevo modelo híbrido enchufable que se aventura en un territorio donde no es fácil encontrar vehículos de estas características, el segmento B. El coche combina unas dimensiones contenidas, pensadas para el uso urbano y periurbano, con una tecnología que permite recorrer más de 100 kilómetros en modo eléctrico en las versiones equipadas con la batería de mayor capacidad.
- Valoración BYD Dolphin G DM-i: diseño, 7,8; interior, 7,6; motor, 8,4; conducción, 8; global, 7,95
El Dolphin G DM-i busca acercar así la electrificación a un público amplio, especialmente a quienes necesitan un vehículo manejable para el día a día, pero no quieren renunciar a una autonomía total elevada cuando se trata de emprender desplazamientos más largos.
Después de desvelarlo en una presentación internacional celebrada en Berlín, la marca ha llevado a cabo su lanzamiento doméstico mediante una serie de eventos simultáneos en 27 puntos de venta, entre ellos el organizado por Harmony Auto en el barrio madrileño de Carabanchel en el que nosotros hemos podido conocer el vehículo.
Conviene aclarar de entrada que, a pesar de la coincidencia en el nombre, el fabricante considera el Dolphin G un modelo diferente tanto del Dolphin que conocemos como del Dolphin Surf. Los tres constituyen, según explica, una submarca dentro de BYD que, al igual que ocurre con el Seal, engloba vehículos de distinto tamaño, tecnología e incluso plataforma.
De esta forma, el G mide 4,16 metros de largo, por 4,29 m del Dolphin normal y 3,99 m del Surf. Y así como estos son enteramente eléctricos, el primero emplea como decimos un sistema de impulsión híbrido enchufable, que la marca denomina tradicionalmente Dual Mode, o DM-i.
Para BYD, la clave de esta tecnología radica en que, a diferencia de otros híbridos enchufables, su arquitectura prioriza el funcionamiento eléctrico. En condiciones normales de circulación, el movimiento de las ruedas recae principalmente en un motor eléctrico, síncrono de imanes permanentes, que entrega el equivalente a 163 CV en la versión más potente. El propulsor de gasolina, un bloque de cuatro cilindros, 1,5 litros y 95 CV, actúa de forma complementaria, bien manteniendo cargada la batería bien apoyando al motor eléctrico cuando se requiere una aceleración más intensa.
El resultado que se persigue es una experiencia de conducción más próxima a la de un vehículo eléctrico, pero con la flexibilidad de contar con un motor térmico para llegar más lejos. Según los datos comunicados por la marca, el Dolphin G DM-i puede alcanzar hasta 1.040 kilómetros de autonomía combinada, en función de la versión elegida. Esta cifra lo sitúa como una opción especialmente orientada a quienes buscan reducir el uso del motor de combustión en los trayectos cotidianos sin depender exclusivamente de la infraestructura de recarga en viajes largos.
La gama se organiza en torno a dos configuraciones mecánicas, diferenciadas principalmente por la capacidad de la blade battery de BYD. La versión Active, la de acceso a la gama, dispone de un total de 175 CV e incorpora una batería de 7,42 kWh con la que la autonomía eléctrica se reduce a 40 kilómetros en ciclo combinado -el mínimo para obtener en nuestro país el distintivo 0 emisiones- y el alcance total llega a 1.020 km.
Por encima se hallan los acabados Boost, Comfort y Sport, todos ellos equipados con una batería de 18,3 kWh. En este caso, la autonomía en modo eléctrico asciende hasta 105 kilómetros, mientras que la total llega a 1.040 km, y la potencia de sus propuslores suma 212 CV.
La recarga también varía según la versión. El acabado Active cuenta con un cargador de 3,3 kW gracias al cual se puede completar la carga de la batería desde el 15% en algo menos de tres horas. Las variantes Boost, Comfort y Sport admiten una potencia de carga en corriente alterna de 6,6 kW; en continua soportan hasta 39 kW, con los que es posible pasar del 10% al 80% de carga en 26 minutos. Desde el acabado Boost se incluye también la función V2L a fin de utilizar el vehículo como fuente de alimentación externa para dispositivos eléctricos.
En términos de diseño, el Dolphin G DM-i adopta la evolución más reciente del lenguaje estético de BYD, inspirado en el océano y resuelto aquí a base de líneas suaves en la parte frontal, ópticas led completas y un techo de tipo flotante.
Los 2,61 metros de distancia entre ejes proporcionan cierta amplitud en las plazas traseras, aunque estamos ante un coche más de cuatro que de cinco plazas realmente utilizables. En cuanto al maletero, cuenta con 425 litros de capacidad, incluyendo los 45 de un compartimento emplazado bajo el piso, y si se abaten los asientos posteriores, la cifra escala a 1.225 litros.
El interior también busca optimizar el espacio disponible. De ahí que el selector de marchas se sitúe en la columna de la dirección, una solución que libera la consola central y habilita una zona de almacenamiento de doble nivel. La instrumentación digital tiene un tamaño de 8,8 pulgadas, en tanto que la pantalla central táctil varía según el acabado: en la versión Active es de 10,1 pulgadas y en el resto de la gama, de 12,8“.
Un equipamiento extenso
La oferta comercial se estructura en cuatro acabados: Active, Boost, Comfort y Sport. El primero ofrece de serie llantas de aleación de 16 pulgadas, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, cámara de visión trasera, pantalla táctil de 10,1 pulgadas y climatizador automático. Como adelantábamos, está asociado a la batería de menor capacidad y 40 kilómetros de autonomía eléctrica.
El acabado Boost incorpora ya la batería de 18,3 kWh y añade elementos de confort y tecnología como asientos delanteros y volante provistos de calefacción, pantalla central de 12,8 pulgadas, retrovisores plegables eléctricamente, carga inalámbrica para smartphone de 15 W, equipo de sonido de ocho altavoces y función V2L.
Por su parte, el acabado Comfort introduce un equipamiento más amplio y que comprende el ecosistema integrado de Google, con Google Maps y Google Assistant, llantas de 18 pulgadas, head-up display, techo panorámico con cortinilla eléctrica, cámara de visión de 360 grados y asiento del conductor con regulación eléctrica y ajuste lumbar del mismo tipo.
La versión Sport se sitúa como la opción de imagen más deportiva. Parte del equipamiento del acabado Comfort y agrega detalles específicos entre los que se cuentan logotipos propios, llantas de 18“ oscurecidas y una tapicería bitono exclusiva.
En materia de seguridad, BYD dota el Dolphin G DM-i de numerosos sistemas de asistencia a la conducción desde el acabado más sencillo. Entre ellos figuran el control de crucero adaptativo, el control de crucero inteligente, el asistente de mantenimiento de carril de emergencia y el aviso de cambio involuntario de carril. También dispone de alerta de tráfico cruzado delantero y trasero con función de frenada automática, detector de ángulo muerto, sistema de monitorización del conductor y alerta de apertura de puertas.
El modelo ya está disponible para pedidos en España, y las primeras entregas en la red de más de 100 concesionarios oficiales de la marca están previstas para finales de junio. En cuanto a precios, la versión Active parte de 25.200 euros como precio recomendado, aunque puede bajar hasta 18.700 euros al aplicar las campañas de la marca, las ayudas del Plan Auto+ y la oferta de financiación.
El acabado Boost tiene un precio recomendado de 28.200 euros, que se reduce hasta 21.376 euros con las mismas condiciones promocionales. El Comfort parte de 29.700 euros y puede situarse en 22.846 euros, mientras que el Sport, cuyo precio recomendado es de 30.700 euros, queda en 23.826 euros con campañas, ayudas y financiación incluidas.