Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
La acumulación de escándalos de Ayuso enciende las alarmas en el PP
El regreso a Marruecos tras entrar en Ceuta: “Nos han mandado de vuelta”
Opinión - Ceuta, asaltada por los desamparados, por José Enrique de Ayala

La acumulación de escándalos de Ayuso enciende las alarmas en el PP: “Su caída será peor que la de Cifuentes por las cremas”

Ayuso, la pasada semana.
1 de agosto de 2026 23:12 h

37

Puede que Isabel Díaz Ayuso tenga una relación oblicua con la verdad. Puede que ejerza el poder con absoluta impunidad. Puede que para liberarse de cualquier fiscalización haya eliminado todo contrapeso institucional en la región de Madrid. Puede que de tanto denunciar que España es una dictadura lo que realmente proyecte sea una aspiración para Madrid. Puede que la llegada de miles de migrantes estos días a Ceuta le salve de su enésima polémica. Pero puede también que su querencia al lujo y a los áticos sea el principio de su final. Nada está escrito todavía.

Esta última conjugación es la que se escucha bajito, tímidamente y siempre off, pero con mucha intensidad, en las filas del PP. Quizá no sea un aviso y tampoco una admonición porque, en realidad, Feijóo llegó a los mandos de Génova a lomos de la controvertida baronesa. De no ser por ella, la operación “cargarse a Casado” y coronar al gallego nunca hubiera llegado a buen puerto. Hoy, el líder del PP paga el precio y la penitencia de haber tenido como valedora para su aterrizaje en la M30 a alguien que, dentro y fuera del PP, se ha empoderado tanto como para suponer una amenaza para su propio partido.

Fachada del ático en el barrio de Chamberí adquirido por la Comunidad de Madrid

La compra de un ático de 485 metros cuadrados en Chamberí, supuestamente para que lo usara Ayuso durante unas obras de reforma de Sol no anunciadas ni adjudicadas, ha empezado a colmar la paciencia de varios dirigentes territoriales, a quienes Génova mandó –no en una ni en dos ocasiones, sino demasiadas veces– cerrar filas con la presidenta madrileña.

Ante el fraude fiscal del novio, ante el pelotazo del hermano tras la venta de mascarillas en pandemia, ante la relación empresarial de la pareja con el grupo Quirón, ante con las amenazas de su jefe de gabinete a elDiario.es, ante su alineamiento con ultraderechistas como Milei o Trump, ante su defensa del genocida Netanyahu, ante su polémico viaje a México…

Pero todo tiene un límite y el de algunos populares ya está sobradamente rebasado. “Es una bomba de relojería que el propio Feijóo ha permitido que se convierta en un activo más que el propio proyecto del partido. Y una de las consecuencias de todo ello es que el personaje se ha comido a la persona y el daño empieza a ser insostenible”, asegura un dirigente territorial.

“Separarse de un novio o de un testaferro”

Pese al malestar por el último y turbio episodio de la compra del ático y la posterior rectificación después de la pillada, en la dirección nacional piden calma. “Esto pasará” es la frase que un diputado nacional sostiene que se escucha en la séptima de Génova ante cualquiera de las polémicas protagonizadas por Ayuso y sus creadores. ¿La traducción? “Pues que ahora Feijóo no puede prescindir de ella, pero el día que sea presidente se sentirá liberado de toda atadura y será el momento”, intuye el mismo interlocutor.

En los mentideros populares circulan todo tipo de rumores sobre la presidenta madrileña, sobre la supuesta “creación de varias empresas por medio mundo de su novio”, sobre si la compra del ático era o no para instalar allí su residencia oficial e incluso sobre si la adquisición es el prólogo de una ruptura con su actual pareja… Para unos, todo eso son solo zarandajas (“Una cosa es separarse de un novio y otra hacerlo de un socio/testaferro”, sostiene un exdirigente del partido). Para otros, es un río que suena desde hace tiempo y que lleva demasiada agua. Pero si en algo coinciden muchos es en que “su caída será peor que la de Cristina Cifuentes por las cremas que robó de un supermercado”.

Que la prensa afín y subvencionada por la propia Comunidad de Madrid haya hablado por primera vez con claridad de crisis política y de falta alta de transparencia es algo inédito y es una muestra de que las adhesiones, rara vez son inquebrantables. Las que sumaba Ayuso, según fuentes de su propio partido, van cayendo. Entre los alcaldes de Madrid, asegura un dirigente territorial, “hay hartazgo” y entre los barones, la sensación de que “el desgaste acumulado por sus diferentes escándalos ha empezado a hacer mella en Ayuso”. ¿Fuego amigo? No se descarta.

Sea como fuere, si de algo se ha encargado Ayuso desde que llegó a la presidencia de Madrid es de erosionar los contrapesos institucionales de fiscalización que podían controlar su acción de gobierno. Mientras día sí y día también acusaba a Sánchez de hacer de España una dictadura, la baronesa se dedicaba a reformar leyes para tomar el control absoluto de la Cámara de Cuentas, el órgano que fiscaliza la gestión de las administraciones madrileñas. Y no solo, también el Consejo de la Transparencia y la televisión autonómica. De golpe, en 2023 nada más obtener mayoría absoluta, aprobó una ley ómnibus para modificar de una tacada 15 textos legislativos para escapar del control.

El escándalo motivó incluso un informe de la Fundación Hay Derecho que alertó de la excesiva influencia del Ejecutivo regional en los órganos de fiscalización. “Nuestro informe pone de manifiesto deficiencias que afectan directamente al funcionamiento del Estado de derecho en la región [de Madrid], como los cambios en los mecanismos de elección de órganos de contrapeso”, afirmó entonces Elisa de la Nuez, secretaria general de Hay Derecho. Nada distinto de lo que ya había alertado la oposición, que llevó incluso la ley ante el Constitucional.

El PSOE y Más Madrid han denunciado repetidamente este tipo de prácticas de la inquilina de Sol que, en opinión de sus dirigentes, “actúa con absoluto desparpajo e impunidad” con “ayuda de su batería mediática, donde ninguna de nuestras acciones tienen cabida”.

Posible delito de malversación

Más Madrid ha anunciado, ya que llevará a la justicia la compra del ático de Chamberí que se iba a utilizar como oficina temporal al entender que se podría haber incurrido en un delito de malversación. Esto además de sospechar que las presuntas obras en la Puerta del Sol que se esgrimieron como excusa desde la Comunidad nunca fueron tales porque, al ser un edificio Bien de Interés Cultural se habrían conocido de antemano.

Para el candidato del PSOE, Óscar López, también es demasiado tarde para las explicaciones y su partido prepara ya acciones judiciales contra la Comunidad de Madrid. “La única respuesta que cabe de la señora Ayuso es la dimisión inmediata”, afirmó el también ministro de Transformación Digital y Función Pública, para quien “es una vergüenza que algo así suceda en un sitio como Madrid, donde el principal problema es la vivienda”.

Las mismas preguntas que se hace la oposición madrileña sobre este último escándalo –que desde Sol han intentado, esta vez con escaso éxito, achacar a una operación de acoso contra Ayuso–, se las hacen también algunos populares, especialmente los que se consideran víctimas de la profunda transformación que la presidenta regional hizo de los equilibrios orgánicos cuando asumió también la presidencia del partido en Madrid. No en vano, en apenas siete años ha hecho desaparecer prácticamente todas las estructuras heredadas del periodo de Cristina Cifuentes y de la etapa final de Esperanza Aguirre para empoderar a una nueva generación de dirigentes cuya única ideología es la lealtad a la lideresa.

Demasiados frentes abiertos y demasiados detractores –dentro y fuera del partido– como para salir indemne de este su enésimo escándalo.

Etiquetas
stats