Laurent Sengenes, director de Dacia España: “Simplicidad y estabilidad en las ayudas son claves para la electrificación”
Dacia afronta la descarbonización de la movilidad con una estrategia flexible que combina el coche eléctrico con las tecnologías híbrida y el GLP, pero también reclama un elemento que considera fundamental para acelerar la transición: estabilidad en las ayudas públicas. Laurent Sengenes, director general de Dacia España, considera, en declaraciones a Movilidad+Auto de elDiario.es, que los incentivos a la compra son necesarios para impulsar la demanda, aunque reclama que sean sencillos y previsibles para el consumidor. Lo dijo poco antes de la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre.
“Creo que en nuestra industria nos adaptamos, obviamente, pero es verdad que necesitamos estabilidad. Estabilidad en las reglamentaciones”, señala Sengenes. El directivo advierte además de que el exceso de regulación puede tener un efecto especialmente negativo sobre los vehículos de acceso. “A veces tenemos demasiadas reglamentaciones que encarecen los precios de los coches, sobre todo en los coches asequibles”, apunta.
En el caso concreto de los incentivos a los eléctricos, la posición de Dacia es clara. “Necesitamos simplicidad, o sea, que sean ayudas directas al cliente en el momento de la compra, y también estabilidad en el tiempo”, explica Sengenes. La marca considera que este planteamiento permitiría que las ayudas tuvieran un impacto más directo sobre la decisión de compra.
El director general de Dacia España valora en este sentido el Plan Auto+, especialmente por su carácter retroactivo. “Acogemos muy bien el Plan Auto+, retroactivo desde el primero de enero”, afirma. Sin embargo, reclama que tenga continuidad para evitar que la demanda de coches eléctricos vuelva a frenarse. “Deseamos que obviamente siga para que no haya un parón en las ventas de eléctricos”, señala.
A la conquista del mercado eléctrico
Sengenes vincula además esta necesidad de apoyo a la evolución de los costes de utilización de los vehículos. “Ahora que el coste de carburante, la gasolina, llega a 2 euros por litro, que subió mucho en las últimas semanas”, considera especialmente importante mantener el impulso a la electrificación. Y resume la posición de Dacia con una frase: “Simplicidad y estabilidad en las ayudas es la clave para la electrificación”.
La compañía está preparando precisamente una nueva ofensiva de producto para aprovechar el crecimiento de la demanda electrificada. El principal lanzamiento será el nuevo Spring, que Dacia presentará en el Salón de París y que llegará con un precio inferior a 18.000 euros antes de ayudas. “Es un coche muy chulo, la verdad, con una habitabilidad muy buena”, afirma Sengenes, que considera que el modelo responde a las necesidades de los clientes que buscan una movilidad eléctrica de carácter práctico.
El nuevo Spring será además una pieza clave para mantener el posicionamiento tradicional de Dacia en el mercado eléctrico. “Creo que ya lo estamos haciendo”, responde Sengenes cuando se le plantea si mantener el ADN de vehículo asequible es especialmente complicado en un eléctrico. “El reto es que tenemos que seguir haciéndolo respetando los aspectos esenciales, integrando tecnologías cada día más sostenibles y también no olvidándose de las fuerzas que tiene la marca”.
La ofensiva de electrificación de Dacia se apoya también en la tecnología híbrida. La marca acaba de incorporar esta mecánica al Sandero, su modelo más vendido, que se suma así a una oferta híbrida que ya estaba presente en Jogger, Duster y Bigster. “Ahora tenemos [la tecnología híbrida] en toda la gama desde el primero de septiembre”, explica el responsable de Dacia.
Tecnología híbrida española
Sengenes destaca además el origen español de esta tecnología. “Es una tecnología Made in Spain, desarrollada en España, fabricada en España, con más de 1.000 ingenieros en Valladolid”, señala. En el Sandero híbrido, la marca cifra el consumo en 4,2 litros cada 100 kilómetros, una eficiencia que el directivo considera especialmente relevante en el actual escenario de precios de los carburantes.
La estrategia no se limita, por tanto, al vehículo eléctrico. Dacia pretende ofrecer distintas soluciones para reducir el coste de movilidad de sus clientes. “Tenemos tecnologías, justamente, para asegurar el mejor coste de uso para nuestros clientes”, afirma Sengenes. “Es muy importante optimizar y reducir el presupuesto de su movilidad”.
El fabricante tiene ambiciosos objetivos para los próximos años. Dacia prevé lanzar cuatro coches eléctricos antes de 2030, incluido el nuevo Spring, y pretende que el 30% de su mix de ventas corresponda al segmento C, en el que se encuentran modelos como Jogger, Bigster y el futuro Striker. Al mismo tiempo, la marca quiere que dos tercios de sus ventas en 2030 sean de vehículos electrificados. “Tenemos obviamente muchas ambiciones y también queremos electrificar Dacia con el eléctrico, pero también con el híbrido y la tecnología Made in Spain”, explica Sengenes.
El crecimiento, sin embargo, no se plantea a cualquier precio. Dacia quiere mantener su filosofía de producto y su modelo de negocio en un mercado en el que cada vez hay más competidores. “Lo que queremos hacer y ambicionamos es seguir creciendo, y seguir creciendo respetando nuestro modelo de negocio de Dacia y nuestros valores”, afirma.
Para el directivo, la prioridad tampoco es perseguir únicamente un mayor volumen de matriculaciones. “Yo creo que es valor... es muy importante tener valor antes de volumen”, sostiene. Una filosofía que la marca quiere trasladar también a los segmentos superiores, donde está creciendo con Bigster y prepara la llegada del Striker.
“Nosotros entramos en un segmento con productos donde proponemos lo que los clientes están dispuestos a pagar”, explica Sengenes. Y añade que a esa fórmula se incorpora ahora la electrificación para “adelantar y acompañar la electrificación y la necesidad de nuestros clientes, que cada día quieren más eficiencia”.
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