Francia está consiguiendo la electrificación de la movilidad: las claves del aumento

Prototipo del Renault R5 eléctrico.

Toni Fuentes

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La electrificación del automóvil acelera en Francia y ya marca distancias con otros grandes mercados europeos. Las matriculaciones de turismos 100% eléctricos alcanzaron en julio el 35% del mercado, el porcentaje más alto de toda la serie histórica, en un contexto de recuperación de las ventas y de políticas públicas que han facilitado el acceso de los hogares al vehículo de cero emisiones. La cuota del 35% de Francia contrasta con la del 10,5% alcanzada por los eléctricos en España, que se eleva al 25% si se suman los híbridos enchufables.

El mercado francés cerró julio con 126.808 turismos nuevos matriculados, un 9% más que en el mismo mes de 2025, mientras que el acumulado de los siete primeros meses del año alcanzó las 983.974 unidades, un crecimiento del 2,65%.

Más allá del aumento de las matriculaciones, el dato que llama la atención es el cambio en la composición del mercado. Los vehículos eléctricos puros ya representaron el 35% de las ventas en julio, un máximo histórico, y en el conjunto del año elevan su cuota hasta el 29%, muy por encima del 20% con el que cerraron 2025 y del 17% registrado en 2024. Los híbridos enchufables, por el contrario, retroceden hasta el 6% del mercado, frente al 7% del pasado año y el 9% de 2023 y 2024.

El resultado confirma que Francia está consiguiendo acelerar la electrificación del parque móvil pese a que el mercado automovilístico todavía no ha recuperado plenamente los niveles previos a la pandemia. Precisamente para analizar las causas del estancamiento de las ventas desde 2020, la Plataforma Automovilística Francesa (PFA), junto con Mobilians, Sesam LLD y Avere, encargó un estudio a Roland Berger centrado en el impacto de la fiscalidad sobre el mercado.

El renting social impulsa el salto al coche eléctrico

Uno de los factores que explica la fuerte penetración del vehículo eléctrico es la política de ayudas impulsada por el Gobierno francés. El Ejecutivo acaba de reactivar la tercera edición de su programa de “leasing social”, que permite a unos 50.000 hogares acceder a un turismo eléctrico nuevo mediante cuotas subvencionadas de entre 140 y 200 euros mensuales, sin necesidad de realizar un desembolso inicial.

El sistema elimina la barrera de la entrada gracias a una subvención pública que cubre la primera cuota del contrato de renting. Además, el Estado concede ayudas de hasta 6.500 euros, que pueden elevarse hasta 9.000 euros cuando el vehículo se fabrica en Europa y hasta 9.500 euros si también incorpora un motor producido en territorio europeo.

El programa está dirigido a hogares con una renta imponible inferior a 16.880 euros por persona y prioriza a trabajadores que necesitan el automóvil para desplazarse diariamente o recorren más de 8.000 kilómetros anuales por motivos profesionales. La financiación procede de los certificados de ahorro energético, un mecanismo que obliga a las compañías energéticas a contribuir económicamente bajo el principio de “quien contamina paga”.

Un modelo que UGT quiere importar a España

La experiencia francesa ha despertado el interés en España. El sindicato UGT FICA reclama trasladar este modelo de renting social al mercado español para facilitar el acceso al vehículo eléctrico a familias con menor capacidad económica, especialmente cuando el precio continúa siendo uno de los principales obstáculos para la electrificación.

La organización considera que la movilidad se ha convertido en un requisito indispensable para acceder al empleo y recuerda que el parque automovilístico español supera ya los 14 años de antigüedad media. A su juicio, un sistema similar permitiría sustituir vehículos antiguos y contaminantes por eléctricos nuevos sin exigir una elevada inversión inicial, algo especialmente relevante mientras sigue pendiente la puesta en marcha del anunciado Plan Auto+, con ayudas de hasta 4.500 euros para la compra de vehículos eléctricos.

La industria reclama estabilidad regulatoria

Pese al avance de la electrificación, la patronal francesa considera que todavía existen importantes obstáculos para recuperar el dinamismo del mercado. El presidente de la PFA, Luc Chatel, denunció que la regulación europea y la presión fiscal están dificultando las ventas de automóviles.

“Europa nos pide que fabriquemos coches que los consumidores no compran, o al menos no en cantidad suficiente ni con la rapidez necesaria, y Francia grava con impuestos los últimos coches que vendemos”, señaló. El dirigente también advirtió de que el exceso de regulación ha expulsado prácticamente del mercado a los vehículos del segmento A y propuso congelar durante diez años la normativa aplicable a los coches pequeños.

Desde Mobilians, su presidenta, Virginie de Pierrefont, defendió que la renovación del parque es una condición imprescindible para reducir las emisiones: “Para descarbonizar necesitamos renovar la flota y no dejar los vehículos más antiguos en el mercado”.

Por su parte, Jérôme Conrad, presidente de Sesam LLD, criticó la inestabilidad normativa y fiscal de los últimos años, asegurando que algunos cambios tributarios con efecto retroactivo llegaron a paralizar durante seis meses la actividad del sector.

En cuanto a fabricantes, Stellantis continúa liderando el mercado francés con 264.448 turismos vendidos entre enero y julio, un 1,35% más que hace un año, aunque su cuota se reduce ligeramente hasta el 26,88%. Renault ocupa la segunda posición con 253.815 unidades (-2,39%), penalizada por el retroceso del 10,1% de Dacia, mientras que Volkswagen conserva la tercera plaza pese a reducir sus matriculaciones un 1,96%, hasta 141.097 vehículos.

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