Los proveedores del automóvil prevén que el ajuste se prolongue en 2026
La industria española de proveedores de automoción afronta el segundo semestre de 2026 con cautela. Tras cerrar 2025 con una ligera caída de la facturación y un estancamiento de la actividad, la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto) advierte de que la tendencia de ajuste podría prolongarse durante este ejercicio si no mejora el contexto económico y geopolítico internacional.
- Contesta el Barómetro de Movilidad y Automoción 2026 en este enlace
El sector facturó el pasado año 40.949 millones de euros, un 0,7% menos que en 2024, consolidando la desaceleración iniciada un año antes. Los fabricantes de componentes atribuyen esta evolución a los bajos volúmenes de producción de vehículos, la presión sobre los márgenes, la incertidumbre internacional y el impacto acumulado de la inflación.
Las previsiones de la patronal para 2026 apuntan a una continuidad de esta situación. Aunque el primer semestre se ha desarrollado con relativa estabilidad, Sernauto considera que las tensiones geopolíticas, el encarecimiento de la energía, los costes logísticos, las materias primas y la financiación siguen condicionando la actividad empresarial. Si no se produce una mejora durante la segunda mitad del año, la organización prevé una nueva moderada contracción de la facturación acompañada de un ligero ajuste del empleo.
Las inversiones se mantuvieron altas aunque también con tendencia al ajuste. Durante 2025 destinaron 1.450 millones de euros a capacidades productivas, apenas un 1,1% menos que el año anterior, mientras que la inversión en investigación, desarrollo e innovación alcanzó los 1.220 millones de euros, equivalente al 3% de la facturación sectorial y el doble de la media de la industria española.
Inversiones bajo la incertidumbre
No obstante, la patronal observa una leve tendencia descendente en el esfuerzo inversor en I+D+i durante los últimos ejercicios. Una evolución que relaciona con la incertidumbre regulatoria y con el riesgo de que proyectos tecnológicos se desplacen hacia países con mayores incentivos públicos para la innovación.
“La industria de proveedores continúa realizando un importante esfuerzo para adaptarse a la transformación de la movilidad a la vez que mantiene su competitividad”, destacó Javier Pujol, presidente de Sernauto, quien recordó que este segmento aporta alrededor del 75% del valor de un vehículo y concentra una parte significativa de la innovación y la capacidad exportadora de la automoción española.
En materia de empleo, el sector logró mantener prácticamente estable su plantilla directa durante 2025. Los proveedores de automoción dieron trabajo a 203.658 personas, un 0,2% más que el año anterior, mientras que el empleo total, incluyendo el indirecto, alcanzó las 325.850 personas. Sin embargo, la asociación reconoce que un deterioro adicional de la actividad podría traducirse en ajustes moderados durante 2026.
La fortaleza exportadora continúa siendo uno de los pilares de la industria. Las ventas al exterior sumaron 24.688 millones de euros, un 1,5% menos que en 2024, pero todavía representan más del 60% de la facturación total. En el mercado nacional, la evolución fue dispar: el suministro de equipos y componentes a fabricantes de vehículos cayó un 1,9%, hasta 9.236 millones de euros, mientras que el negocio de recambios creció un 4% y alcanzó el récord de 7.025 millones.
A la espera de medidas de impulso
Ante este panorama, Sernauto reclama acelerar la puesta en marcha de las medidas contempladas en el Plan España Auto 2030, reforzar los incentivos a la innovación, la digitalización y la descarbonización, simplificar la burocracia y facilitar el acceso a financiación, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
La organización también defiende una política industrial europea más decidida, centrada en la competitividad, la producción local y la neutralidad tecnológica. Entre sus prioridades figura la implantación de normas de contenido local que incentiven la fabricación de vehículos y componentes en Europa y refuercen la autonomía estratégica de la industria frente a un entorno internacional cada vez más complejo.
Con Oriente Medio como uno de los principales focos de incertidumbre y con la transformación tecnológica del automóvil aún en pleno desarrollo, los fabricantes de componentes consideran que España dispone de capacidades industriales, talento y conocimiento suficientes para consolidarse como uno de los grandes polos europeos del sector. Pero advierten de que mantener esa posición exigirá medidas urgentes para evitar que la actual fase de ajuste se convierta en una pérdida estructural de competitividad.
0