CEOE y CEPYME —la patronal española y la que aglutina a autónomos y pequeñas empresas, respectivamente— han criticado este martes la huelga general derivada de la crisis de vivienda y tras las movilizaciones de la última semana, que tendrá lugar en otoño, con fecha aún por definir.
Según los empresarios, se trata de una “medida de presión que persigue provocar cambios legislativos y de índole presupuestaria en materia de vivienda”, por lo que consideran “inadmisible” trasladar su “coste” a “las empresas, a sus trabajadores y al conjunto de la actividad económica”
“Resulta difícilmente justificable utilizar la actividad de las empresas y de sus trabajadores como tablero para influir en el devenir de un proceso que debería afrontarse desde el sosiego y la normalidad democrática”, han agregado en un comunicado conjunto.