Esta es la ciudad alemana que demuestra que no todo está perdido

Kelu Robles

0

En este nuevo episodio del podcast de viajes Kelugares, Kelu Robles viaja a Friburgo. Si alguien te dice que va a llevarte a la ciudad del futuro, probablemente imagines coches voladores, robots camareros y alguna distopía donde una tostadora tiene más inteligencia emocional que tu ex. Pues no. La ciudad del futuro existe. Está en Alemania. Y lo más revolucionario que ha hecho no es inventar un dron que te lleve al trabajo, sino conseguir que la gente viva bien. Se llama Friburgo de Brisgovia (Freiburg im Breisgau para los alemanes, que siempre encuentran una forma más complicada de decir las cosas) y está al sur de Alemania, a los pies de la Selva Negra. Y sí: es probablemente una de las ciudades más sostenibles del planeta. Escucha esta aventura viajera aquí y suscríbete a Kelugares para que te llegue automáticamente el siguiente episodio: Spotify, Ivoox, Youtube

Cuando alguien dice “sostenibilidad” todos pensamos automáticamente en una conferencia de ocho horas, una botella reutilizable de 47 euros y un señor explicándote cómo cultivar kale en el balcón. Friburgo es otra cosa. Aquí la sostenibilidad se traduce en calles llenas de gente, bicicletas por todas partes, transporte público que funciona, barrios sin coches y una calidad de vida tan obscena que resulta ofensiva para cualquiera que haya esperado un autobús más de veinte minutos.

Dónde está Friburgo y por qué deberías incluirla en una ruta por la Selva Negra

Friburgo está en el estado alemán de Baden-Wurtemberg, una región tan verde que parece diseñada por el departamento de marketing de la naturaleza. La mayoría de viajeros llegan aquí después de recorrer la famosa Selva Negra. Por cierto: ni es una selva ni es negra. Lo de “Selva Negra” viene de una traducción bastante creativa. En alemán se llama Schwarzwald, que significa literalmente “Bosque Negro”. Lo de negro se debe al aspecto oscuro que crean los enormes bosques de coníferas cuando los observas desde lejos. Y nosotros, que traducimos las cosas con la misma precisión que quien pone piña a una paella, acabamos llamándola Selva Negra.

Qué ver en Friburgo: una ciudad medieval donde la gente sigue usando las calles para vivir

La primera impresión de Friburgo es extraña porque parece una ciudad medieval perfectamente conservada, pero luego descubres que no es un decorado para turistas. Las puertas medievales siguen formando parte del tráfico diario, los tranvías pasan junto a edificios de siglos de antigüedad y nadie parece especialmente impresionado por ello.

Sube al Schlossberg para entender la ciudad

Antes de lanzarte al casco histórico, hazte un favor y sube al monte Schlossberg. Puedes hacerlo caminando o usando el funicular. Desde arriba tendrás la postal completa de Friburgo: los tejados rojizos, la catedral gótica, las antiguas murallas, los viñedos que se cuelan dentro de la ciudad y el inmenso mar verde de la Selva Negra rodeándolo todo. Es el mejor sitio para entender por qué esta ciudad parece vivir permanentemente en equilibrio entre naturaleza y urbanismo.

Los Bachle: los riachuelos medievales más adorables de Alemania

Hay una cosa que llama la atención nada más llegar. Mires donde mires aparecen pequeños canales de agua recorriendo las calles. Se llaman Bächle y son una de las señas de identidad de Friburgo. Estos pequeños riachuelos se construyeron en la Edad Media para ayudar a combatir incendios cuando casi todas las casas eran de madera, porque mientras otras ciudades ardían a la mínima, aquí alguien decidió que quizá tener agua corriendo por las calles no era mala idea. Alemanes siendo alemanes.

Busca los mosaicos medievales escondidos

Otro detalle precioso del casco histórico son los pequeños mosaicos incrustados en el suelo. Representan tijeras, libros, animales o herramientas y en la Edad Media servían para indicar qué comercio había en cada edificio cuando gran parte de la población no sabía leer. Un Google Maps del siglo XIII, sin anuncios, sin cookies y sin que te persiga un algoritmo durante seis meses después. Búscalos en las calles Konviktstraße, Herrenstraße y las callejuelas que rodean la catedral.

La Catedral de Friburgo y el mercado más famoso de la ciudad

La gran protagonista del centro histórico es la Catedral de Friburgo. Es enorme, es gótica, es roja y parece diseñada específicamente para que acabes con dolor cervical de tanto mirar hacia arriba. Frente a ella se celebra uno de los mercados más antiguos de Alemania y aquí es donde debes probar una institución local, la Lange Rote, la salchicha más famosa de Friburgo. El Museo Augustiner merece una parada aunque no seas especialmente de museos. Ocupa una antigua iglesia y monasterio agustino reconvertidos en un espacio espectacular donde se exhiben esculturas originales, vidrieras y tesoros medievales de la catedral de Friburgo. Lo mejor es entrar en la enorme nave principal y encontrarte cara a cara con gárgolas y figuras de piedra que llevan siglos observando a la humanidad hacer tonterías.

Qué comer en Friburgo: vino, salchichas y la auténtica tarta Selva Negra

Baden-Wurtemberg es una de las regiones vinícolas más importantes de Alemania y aquí viene otra sorpresa para quien siga pensando que Alemania es únicamente cerveza. Se bebe muchísimo vino, especialmente blanco. En verano las bodegas organizan festivales y catas por toda la ciudad y cuando sale el sol media Friburgo aparece mágicamente sentada en terrazas, parques y plazas con una copa en la mano. Visita las bodegas Alte Wache para una inmersión en los vinos de la región. Te recomiendo visitar Gasthaus Zum Roten Bären, la posada más antigua de Alemania.

Probar la auténtica Schwarzwälder Kirschtorte

La famosa tarta Selva Negra nació aquí y después de probar una de verdad entiendes que las versiones industriales que venden por el mundo son poco más que un delito gastronómico. La receta tradicional incluye bizcocho de chocolate, nata, cerezas y kirsch, un aguardiente de cereza típico de la región. Los colores representan el paisaje local: los bosques oscuros, la nieve y los tonos rojizos del traje tradicional. En el restaurante bío Adelhaus las hacen deliciosas.

Si después de probar la tarta Selva Negra te queda hueco para seguir pecando, acércate a Förster Max - Patisserie & Chocolaterie. Todo se hace a mano, con obsesión por la calidad y una filosofía tan cuidada que hasta forman a futuros pasteleros como si fueran los Jedi de la repostería. Te dejo otras recomendaciones gastronómicas que merece la pena conocer: Großer Meyerhof, Restaurante Lichtblick, Restaurante Oberkirchs Weinstuben, la cervecería al aire libre Feierling y el Restaurante Kartoffelhaus.

El barrio Vauban: de base militar nazi al barrio más sostenible del mundo

Y ahora sí. Llegamos al motivo por el que Friburgo aparece constantemente en rankings de urbanismo sostenible. El barrio de Vauban. Lo que hoy parece una utopía verde fue durante décadas una base militar. Después quedó abandonada y en los años noventa los vecinos decidieron reconstruirla siguiendo criterios ecológicos y comunitarios. El resultado parece una demostración práctica de que las cosas pueden hacerse bien si existe voluntad política y social. Aquí encontrarás casas pasivas pioneras, energía solar por todas partes, huertos urbanos, grandes zonas verdes y calles pensadas para personas y no para coches. Los vehículos privados prácticamente desaparecen del paisaje porque se concentran en aparcamientos colectivos situados fuera de las áreas residenciales. Lo sé. Parece ciencia ficción. Pero funciona.

Cuándo viajar a Friburgo

Friburgo tiene fama de ser una de las ciudades más soleadas de Alemania. La primavera es perfecta si buscas temperaturas agradables, naturaleza espectacular y menos turistas. El verano trae muchísimo ambiente en terrazas, festivales del vino y vida al aire libre. El otoño regala algunos de los paisajes más bonitos de la Selva Negra gracias a los viñedos y los bosques cambiando de color. Y el invierno convierte la ciudad en una postal navideña bastante más efectiva que cualquier filtro de Instagram.

Cómo moverte

Además del transporte público, puedes recurrir a empresas de alquiler de bicicletas como FRELO con estaciones en Vauban, Estación Central o la cercana Schwabentor)

Dónde dormir en Friburgo

Si quieres vivir la experiencia completa, lo más interesante es alojarte en Vauban. Una opción especialmente recomendable es el Green City Hotel Vauban. No solo destaca por sus criterios de sostenibilidad, sino también por su proyecto social inclusivo, que integra laboralmente a personas con discapacidad. Consulta toda la información en la Oficina de Turismo de Friburgo y no te olvides de suscribirte a Kelugares para recibir más locuras viajeras en formato podcast en Spotify, Ivoox, Youtube