eldiario.es

Menú

Que disuelvan Arrecife

- PUBLICIDAD -

Lo de la capital conejera ya no tiene remedio. Debería existir algún mecanismo para disolver ese ayuntamiento. En abril de 2006el gobierno español disolvió el ayuntamiento de Marbella. Se aplicó la ley de Bases de Régimen Local y la Ley electoral, se creó una gestora que dirigió el ayuntamiento hasta las elecciones de 2007. Según la legislación actual debe ser el gobierno autónomo el que haga la propuesta al ejecutivo estatal, por eso fue la Junta de Andalucía la que solicitó al Estado la disolución de Marbella.

Con Arrecife de Lanzarote tenemos un problema, es difícil que el gobierno canario proponga la disolución del ayuntamiento porque el alcalde es del mismo partido que el vicepresidente del gobierno y el pacto en Arrecife cuenta con el apoyo de los dos partidos que sustentan el ejecutivo de Rivero, aunque los concejales de CC en Arrecife no obedecieron a su dirección y están en la oposición. ¿Cómo le vamos a pedir a PP Manolo Soria que pida la disolución del ayuntamiento de Arrecife si de su cabecita salió el actual pacto que hizo alcalde a Cándido Reguera? ¿Cómo vamos a pedir que frenen la corrupción a los que hacen pactos con corruptos confesos?

Estamos en la segunda legislatura perdida. Con lo que se está publicando de la operación Jable tenemos razones para sospechar que Arrecife fue asaltado por su propio gobierno municipal en el mandato anterior. Es curioso como estos atracadores han sabido vestirse con distintas siglas, pero luego pactan y coinciden en sus trapisondas. Estamos viendo que el PIL, el PNL y Coalición Canaria (sector oficial) son la misma cosa. Se enfadaron porque uno se llevó un rolex más que otro, o un cartuchito con más billetes en la famosa cafetería, se enfadan pero luego se arreglan y pactan para seguir a lo mismito. Alguien dirá, no criminalice usted a los partidos, en todos hay ovejas negras. Pero oiga, es que si las ovejas descarriadas son las que dirigen el ganado, pues usted dirá que podemos pensar de estos rebaños.

De los siete concejales electos del PIL cuatro están en libertad condicional. Así no se puede gobernar una ciudad de 60.000 habitantes, capital de una isla turística. La última excusa para suspender el pleno de ayer es que el alcalde estaba malo. Los socialistas dicen que lo vieron sanísimo en el ayuntamiento unas horas antes de la convocatoria del pleno. Dicen que quizá le entró un ataque de minoritis aguda, enfermedad propia de alcaldes o presidentes que no tienen el apoyo de la mayoría para gobernar. El único argumento que utilizaron para firmar una censura apoyada en varios corruptos fue tener un gobierno estable. Ahí también han fracasado. Si la ley no permite la disolución de Arrecife, lo único dígno que les queda a los concejales es marcharse todos a su casa y que gobierne el ayuntamiento una gestora. Que unos se vayan a su casa y otros a la cárcel, pero abandonen ya el ayuntamiento, antes de que la mierda destroce las paredes de cristal.

Juan García Luján

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha