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Arte en un almacén de plátanos del Charco Azul

El pintor Antonio Palmero inaugurará el próximo 7 de julio su museo privado en San Andrés y Sauces con la exposición Imagina guanches.

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El pintor Antonio Palmero tiene raíces canarias.

El pintor Antonio Palmero tiene raíces canarias.

El pintor Alfredo Palmero inaugurará el próximo 7 de julio el museo Nuevo Espacio Palmero Charco Azul (NEPCA)) situado en un antiguo almacén de plátanos de San Andrés y Sauces. El último proyecto del artista albergará Imagina Guanches, una colección de pinturas temáticas llenas de simbolismo, tradiciones, leyendas y mitología de la cultura guanche como homenaje a los orígenes canarios del pintor.

Alfredo Palmero constituye ya la tercera generación de un linaje de pintores que se inició con su abuelo, el Maestro Palmero. A pesar de que la saga familiar cuenta con otros dos museos privados, el NEPCA es el único museo que alberga obras exclusivamente de Alfredo Palmero. El flamante proyecto pretende remover la conciencia del espectador en relación a lo que significó la ancestral cultura aborigen para que el visitante salga con la inquietud de indagar sobre el pasado de las Islas Canarias y sus personajes históricos.

En Imagina Guanches, Alfredo Palmero pone su pincel al servicio de la recreación artística desde un punto de vista libre, emocional, sentido, basado en la imaginación y en la libertad de la creación artística. La colección, abierta para una futura ampliación, suma 31 lienzos que buscan exaltar la prehistoria canaria en la que sus hombres y mujeres eran bellos, tanto física como espiritualmente, odiaban la tortura y el sufrimiento y morían por su libertad. La gran dimensión de los cuadros, casi de tamaño humano, persigue que el visitante se sienta rodeado por todos ellos, que sienta que le están mirando . La colección consta de bimbaches como Ossinosa o Nissa, benahoaritas como Tanausú o Iruene, gomeros como Hautacuperche o Gara, canarios como Atidamana o Doramas, guanches como Tinerfe el Grande o Caixiraxi, y majos como Fayna o Ayoze que relatan historias populares como la de la Princesa Ico, la Bella Amarca, Gara y Jonay, o Guayota el maligno. 

Alfredo Palmero (Barcelona, 1966) constituye ya la tercera generación de un linaje de artistas que se inició con su abuelo, el Maestro Palmero (1901-1991), con quien compartió nombre y una gran afición por la pintura. Del abuelo aprendió la base académica y la composición realista para desarrollar un estilo propio.  

Su formación como artista está marcada por la figura de pintores como Picasso, Klee o Velázquez, más que de estilos o corrientes. Clasicismo y contemporaneidad forman una obra bipolar que el autor maneja con naturalidad y en la que sobresale su personal visión de la pintura. Partiendo del dibujo académico, uniendo tradición y modernidad, en las obras de Alfredo Palmero se aprecia una gran madurez artística fruto del incesante trabajo y la investigación, donde destaca el tratamiento de la luz y el color. Su obra bebe de dos estilos distintos, uno amparado en la pintura objetiva, naturalista y realista; el otro, de carácter subjetivo, interior, influido por corrientes como el arte fantástico, el surrealismo y el expresionismo.

Alfredo Palmero tiene a sus espaldas tres museos privados, dos de ellos de la saga familiar que cuenta con más de 100 años de historia en el mundo de la pintura. Uno de los museos está situado en la casa natal de su abuelo, el Maestro Palmero, en el corazón de La Mancha (Almodóvar del Campo, Ciudad Real) y el otro, la sede del Museo Palmero de Barcelona, se encuentra en una masía del siglo XV declarada monumento histórico, ubicada en pleno casco urbano de la ciudad condal. El tercer museo privado, el NEPCA, constituye el último proyecto del artista y el único que cuenta con obras exclusivamente de Alfredo Palmero.

Desde 1991, Alfredo ha realizado exposiciones en ciudades de todo el mundo como Barcelona, Madrid, Bilbao, Valencia, Bruselas, Londres, Lisboa, París, Montecarlo, Dinamarca, Berlín, California, Arizona, Nuevo México, Miami, Panamá, Hong Kong, Qatar, Kuwait, Washington, Nueva York, China o Corea del Sur… convirtiéndose así en un pintor internacional. Asimismo, sus obras se pueden encontrar en importantes colecciones privadas.

El NEPCA (Nuevo Espacio Palmero Charco Azul) es el tercer museo privado del pintor Alfredo Palmero y el único que alberga obras exclusivamente del artista barcelonés. Se trata de un proyecto con un simbolismo especial ya que, en este caso, la denominación Palmero  juega tres papeles distintos: hace referencia al apellido del artista, a la localización del museo y a sus orígenes canarios por parte materna.

El NEPCA está ubicado en un antiguo almacén de plátanos situado encima del Charco Azul, propiedad de la familia. A pesar de que Alfredo Palmero nació en Barcelona, su familia sigue manteniendo a día a de hoy una estrecha relación con la isla de La Palma, dónde todavía conservan plantaciones de plátano. Con la voluntad del artista de reivindicar sus raíces canarias, el museo albergará Imagina Guanches, una colección temática llena de simbolismo, tradiciones, leyendas y mitología de la cultura guanche como homenaje a los orígenes canarios del pintor.

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