eldiario.es

Menú

La finca experimental del Cabildo se ha convertido “en un referente” para la ganadería de la Isla

El consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca, José Basilio Pérez, realizó este sábado una visita guiada a las instalaciones, ubicadas en Garafía, destinadas a la reproducción de especies en peligro de extinción.

- PUBLICIDAD -
En la imagen, ejemplares de cochino negro canario en la finca experimental.

En la imagen, ejemplares de cochino negro canario en la finca experimental.

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de La Palma celebró este sábado una visita guiada a las instalaciones de la finca experimental 'Antonio Manuel Díaz' que la institución insular tiene ‘Los Guanches’, en San Antonio del Monte, en el municipio norteño de Garafía, según se informa en una nota de prensa.

El consejero del área, José Basilio Pérez, glosó las principales características de esta instalación cuya existencia se remonta a mediados de los años 70 y explicó que este espacio de 111 hectáreas nació inicialmente como lo que aún sigue siendo, es decir, una granja experimental que se dedica principalmente a la cría y reproducción de ejemplares de las razas ganaderas autóctonas presentes en la Isla y que están en peligro de extinción, como son el cerdo negro canario, la oveja palmera y la vaca palmera. Además, en la granja hay una decena de ejemplares de machos cabríos de la raza de cabra palmera, así como un lote de gallinas jabadas para su reproducción y cesión de lotes a usuarios en general.

El primer objetivo de la granja experimental fue criar y reproducir ejemplares de vaca palmera, animal al que se unieron los otros antes mencionados de forma paulatina. Con el paso del tiempo, la multiplicación de estos ejemplares para la cesión a ganaderos y el servicio de cubriciones con los machos de vacuno y porcino (en la propia granja), ovino y caprino (en régimen de préstamo) siguen siendo las actividades fundamentales que se llevan a cabo en este centro.

Además, en la finca también hay parcelas dedicadas a la plantación de árboles frutales característicos de la isla como castaños, manzanos, perales y otros.

José Basilio Pérez destacó cómo la granja experimental se ha convertido en un referente para y por la ganadería de la Isla, contando para ello siempre con una importante sinergia con el sector primario palmero, y recogiendo, incorporando y poniendo en valor la experiencia acumulada de los ganaderos de La Palma a lo largo de las décadas.

En la imagen, Basilio Pérez junto a técnicos del Cabildo.

En la imagen, Basilio Pérez junto a técnicos del Cabildo.

Puertas abiertas

El consejero responsable de Agricultura y Ganadería significó el impulso que desde su área se está dando a esta instalación para que cada vez sea más conocida entre los palmeros. "Gracias a varios trabajos acometidos en esta finca durante los últimos meses queremos que éste sea un espacio más cómodo para visitas de colectivos como podrían ser escolares, universitarios o, en general, cualquier tipo de colectivo que quiera conocer el importante trabajo que aquí se desarrolla", dijo.

Instalaciones

Centro de testaje caprino

En estas instalación hay dos carneros de raza ovina palmera y dos chivatos. El resto de los chivatos están cedidos a distintos ganaderos de la Isla que lo solicitan para usarlos como padres en su explotación. Los gestores de la granja señalan que se trata de una gran ventaja para ellos porque el resto del año no tienen que preocuparse por mantener a estos animales, que cuando se están usando en la época de cubrición se deben tener separados de las hembras.

Centro de testaje vacuno

En esta instalación de la granja experimental del Cabildo se pueden mantener ocho becerros sueltos en boxes individuales o 16 becerros amarrados. Su función principal es hacer los controles de rendimientos de la raza vacuna palmera.

Cabe señalar que entre los años 2005 y 2006 comenzaron los primeros estudios sobre los controles de rendimientos, es decir, las actuaciones destinadas a comprobar sistemáticamente las producciones y aptitudes funcionales de los animales y a recoger cualquier otra información válida para la determinación del valor genético de los reproductores, de acuerdo con los programas de mejora aprobados para las diferentes razas.

Los dos parámetros más importantes que se tienen en cuenta en un control de rendimientos son la ganancia de peso diaria y el índice de conversión La ganancia de peso diaria es el peso del individuo entre dos pesadas consecutivas, dividido por los días transcurridos entre ambas pesadas. Da una idea de cómo evoluciona el proceso de desarrollo del animal y cuánto tiempo puede demorar en llegar al peso ideal para su sacrificio, por lo que es un buen indicador de la capacidad productiva de una raza carnicera. Por otra parte, el índice de conversión es el alimento consumido para incrementar en un kilo el peso vivo del animal.

Estos dos parámetros son buenos criterios de selección para un esquema de mejora de la productividad de las razas cárnicas.

En la imagen, ovejas de raza palmera en la finca experimental de Garafía.

En la imagen, ovejas de raza palmera en la finca experimental de Garafía.

Nave de ovino

La granja experimental posee un lote de unas cuarenta hembras reproductoras de ovino palmero y dos carneros. De aquí salen lotes de cinco hembras para los ganaderos que lo soliciten. Según los técnicos responsables de la granja, los ejemplares de ovino se deben tener muy controlados porque son animales con un alto riesgo de peligro de extinción.

Los corderos pasan el control de rendimientos, que consiste en pesarlos una vez al mes durante los cuatro primeros meses para obtener la curva de crecimiento de la raza.

Se realizó un estudio sobre la calidad de la canal y de la carne del cordero palmero comparándolas con canales comerciales que procedían de la península. Según los técnicos de la granja experimental, los resultados que se obtuvieron fueron excepcionales, ya que las canales del cordero de raza palmera poseen una gran cantidad de ácido oleico; tienen menos porcentaje de grasa subcutánea e intramuscular y además es de mejor calidad, y marcan un índice de aterogenicidad de 0.6 (cuanto más bajo es ese índice, menor es el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Las carnes rojas tienen un IA superior a 1, y la del cordero palmero es de 0.6, similar a la sardina, un pescado azul). Al menos tres restaurantes de la isla de La Palma sirven esta carne.

Gallinero

La granja dispone de un lote de unas treinta gallinas jabadas con su gallo para producir huevos que pasan a la incubadora y después se entregan a todos aquellos ciudadanos que las solicitan. Se entregan lotes de cinco gallinas y un gallo para que los puedan criar en su casa. Según los técnicos de la granja experimental, éste es un programa de mucho éxito puesto que para criar este lote para autoconsumo no hace falta tener el registro de explotaciones ganaderas.

La que en la Palma se conoce como gallina jabada o del país no está reconocida como raza. El año pasado se creó en Tenerife una Asociación de Criadores de Gallina Campera Canaria que están empezando a trabajar y que se han llevado de la granja experimental en tres ocasiones unos 100 huevos cada vez para poner en incubadoras para la isla de Tenerife y Gran Canaria.

Nave de vacuno

En esta instalación hay cuatro hembras reproductoras de la raza palmera como muestra. De estos animales no se hacen cesiones en la actualidad, pero sí algún intercambio con algún ganadero, como por ejemplo cambiar un macho que le pueda servir a un ganadero para padre y traer una hembra que nos sirva en la granja para dejarla como futura reproductora.

El macho sí se usa como semental y se dispone de una parada: el ganadero trae la vaca en celo y se cubre con el toro de la granja.

Nave de porcino

En la granja hay diez madres. El cerdo negro canario es un animal catalogado como raza ganadera autóctona en peligro de extinción. En los años 80 es cuando se dan cuenta de que es una raza distinta a las demás y la “descubren” en Garafía. Desde esta granja se empezó a repartir animales no sólo a ganaderos sino también a los Cabildos de Lanzarote, Gran Canaria, Tenerife y El Hierro que trabajan también para el mantenimiento de esta raza. Fue gracias a los ganaderos palmeros, sobre todo los garafianos que se mantuvo esta raza y no se perdió, y a la labor realizada en esos primeros años por la granja del Cabildo.

 

La granja realiza un programa de cesión de hembras reproductoras: se entregan a los ganaderos preñadas y son los ganaderos quienes tienen que devolver dos lechonas destetadas en los dos primeros partos que realicen las cochinas. Además también se hacen cubriciones de cochinas de esta raza. Los machos y las hembras que no se dejan para criar se venden al público en general. Además todos los animales que no se van a dejar para criar, cerdos corderos becerros, se llevan a matadero con destino a la residencia de pensionistas y al hospital de Dolores, ambos propiedad del Cabildo Insular.

Depuradora

En la granja existe una depuradora de macrofitas. Los purines son vertidos a un tanque con plantas flotantes altamente eficaces en depuración de aguas residuales y con distintos tipos de piedra y grava que hacen de filtro, sin consumo energético ni producción de malos olores, que finalmente se puede usar para el riego en caso necesario.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha