Bustinduy afirma en Asturias que España no ha cedido al “empuje racista” contra la universalidad de los derechos
El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha afirmado este jueves que España no ha cedido al “empuje racista” que se enfrenta a la universalidad de los derechos.
Bustinduy ha hecho esta afirmación en el acto de apertura del XV Congreso Estatal e Internacional y III Congreso Iberoamericano de Trabajo Social, que se celebra en Laboral Ciudad de la Cultura de Gijón/Xixón.
El escenario geopolítico
El ministro ha expresado su reconocimiento y agradecimiento al trabajo cotidiano del sector del trabajo social y a la inteligencia democrática de este sector.
Esta labor es especialmente necesaria en un escenario geopolítico en el que se da una cronificación de la guerra, se cometen injusticias “gigantescas”, se padece una crisis climática y el auge de fuerzas antidemocráticas que pretenden desmantelar aquello que costó “muchísimo” construir.
Prácticas discriminatorias
También ha remarcado que estos factores empujan las sociedades a modelos cada vez más desiguales, asimétricos e injustos, así como a la expansión cada vez mayor de prácticas discriminatorias que se oponen a la universalidad de los derechos al amparo de postulados “racistas y discriminatorios”, que enfrentan a grupos sociales entre sí.
A su juicio, esos modelos ahondan en las desigualdades de una sociedad que hace recaer las consecuencias de la crisis en los grupos más vulnerables.
Repudio a la guerra
El ministro ha indicado que España “no ha cedido al empuje racista” que quiere quebrar la universalidad de los derechos, así como ante la oligarquía y el intento sistemático de criminalizar el trabajo de entidades sociales que hacen de red de protección.
Asimismo, ha insistido en que España no está a favor de la discriminación como principio de organización social, repudia la guerra y el desmantelamiento de lo público.
Las prioridades de la gente
Bustinduy también ha puesto en valor la labor del trabajo social en circunstancias “extraordinariamente difíciles” como las acaecidas tras la Dana de Valencia y ha recordado que la construcción del estado del bienestar surgió de una transformación de los valores y de las prioridades de la gente.
Por su parte, la consejera de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, Marta del Arco, ha valorado la dedicación del sector del trabajo social “para que nadie se quede atrás”.
El valor de la solidaridad
En este sentido, ha apuntado que Asturias es una tierra que conoce el valor de la solidaridad, que ha padecido reconversiones “dolorosas” y ha apostado por los servicios públicos como “pilares de la convivencia”.
Durante su intervención, la presidenta del Consejo General del Trabajo Social, Emiliana Vicente, ha celebrado la presencia en Gijón/Xixón de más de 1.300 congresistas de diferentes países, en el que ha definido como el acontecimiento más significativo para el sector y para una profesión que actúa con cercanía y “mirando a los ojos”.
Emiliana Vicente ha destacado que el congreso abordará cuestiones aspectos como la crisis eco-social, la práctica profesional, sus retos de presente y futuro, la soledad, la vulnerabilidad y la tecnología social para una sociedad más igualitaria, entre otros temas.
La visita a Langreo
Bustinduy se desplazó ayer a Langreo para anunciar que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y el Gobierno del Principado firmarán este año un convenio que contará con una dotación económica de más de 22 millones para impulsar el Centro de Referencia Estatal para Personas con Discapacidades Neurológicas (Credine), ubicado en la localidad de Barros.
El ministro visitó el equipamiento para firmar una declaración institucional con el Ejecutivo asturiano y con el Ayuntamiento de Langreo.
Convenio para impulsar el Credine
La declaración contempla que, en los próximos meses, se firmará un convenio entre el Ministerio y el Principado de 22 millones que tendrá como objetivo mejorar e impulsar de este centro como recurso estratégico del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, que forma parte de la red del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso).
Las tres administraciones se han comprometido a fomentar ese modelo de atención centrado en la autonomía personal, la atención especializada a personas con daño cerebral y otras afecciones neurológicas, especialmente tras un ictus, y el acompañamiento a las personas en el tránsito entre el alta hospitalaria y la recuperación de su vida cotidiana.
La colaboración
El acuerdo contempla, además, impulsar servicios vinculados a la atención residencial, las estancias temporales, los programas de respiro familiar y la promoción de la autonomía personal, con el objetivo de ampliar y mejorar la capacidad de respuesta del centro, y también permitirá incorporar programas de apoyo a las familias, personas cuidadoras y entidades del Tercer Sector.
Asimismo, el convenio va a establecer un marco estable de colaboración mediante el cual el Principado de Asturias asume, en el ámbito de sus competencias, la gestión y financiación de determinados servicios, mientras que Derechos Sociales continuará asumiendo la función estatal de referencia, innovación e investigación a través del Imserso.
La “joya de la corona”
Bustinduy ha dicho ser consciente de la “expectativa y demanda social” que existe para que el Credine funcione “al máximo de su potencial y capacidades”, punto en el que ha destacado la “tenacidad y esfuerzo” del alcalde de Langreo, Roberto García, y del Gobierno del Principado para “conseguir ese objetivo”.
El ministro ha asegurado que es una “buena noticia” la nueva fase en la que entra el centro “que tiene que llevarlo a completar al máximo su potencial y a que sea realmente un centro de referencia” a nivel estatal y europeo.
Bustinduy ha puesto en valor que equipamientos como el Credine, cuyo convenio se firmará antes de final de año, serán “puntales” en el nuevo modelo de cuidados. “Este centro va a ser la joya de la corona”, ha indicado al respecto.
Las prioridades
Según el ministro, Asturias puede “estar muy orgullosa del trabajo que se está haciendo desde su gobierno” y desde su sociedad civil para conseguir una atención sociosanitaria “más humana, más cercana y más eficaz”.
El ministro ha manifestado también que la atención a las personas en situación de dependencia y con discapacidad es una de las “prioridades” de su departamento y ha asegurado que esto se está demostrando “mejorando la financiación e impulsando una reforma de las leyes de discapacidad y dependencia” que, ha confiado, “vea la luz lo antes posible”.
En la firma de la declaración han estado presentes la consejera de Salud, Concepción Saavedra, y la de Derechos Sociales y Bienestar, Marta del Arco, quien ha puesto en valor el trabajo desempeñado para que hacer funcional “al cien por cien” un centro que venía siendo “infrautilizado”, con iniciativas como un alojamiento temporal.
“Ni una lección del PP”
En su visita a Langreo también realizó declaraciones de índole política. Así, Bustinduy ha dejado claro que no acepta “ni media lección” sobre causas judiciales del expresidente del Gobierno José María Aznar, del actual líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, o del Partido Popular porque “en esta materia no tienen ninguna lección que dar”.
En declaraciones a los periodistas en Langreo, el ministro de Sumar ha denunciado que el expresidente popular haya reiterado su llamamiento a que “todo el que pueda hacer que haga” y ha advertido de que “no va a ser el señor Aznar el que decida cómo funciona la democracia española”.
Desafección, desapego y rabia
Bustinduy ha dicho compartir el estado de ánimo de la ciudadanía ante las informaciones judiciales de los últimos días, que “generan desafección, desapego y rabia”, y ha remarcado que “la única solución posible es transparencia absoluta, rigor absoluto y diligencia absoluta en las investigaciones para que se esclarezca toda la verdad de todas las causas y se aplique todo el peso de la ley para quien haya traicionado el mandato popular y democrático de servir a la gente desde la política”.
No obstante, el ministro ha exigido “la misma transparencia y el mismo rigor para quien intenta utilizar cualquier estructura, aparato o artimaña para instrumentalizarlo para perseguir un fin político”.
Ni una condena de su partido
Bustinduy ha dicho “con mucho orgullo, mucha dignidad y la cabeza muy alta” que su espacio político no ha tenido “ni una sola condena” en los quince años en los que lleva implicado en distintas tareas de gobierno, “desde el municipio más pequeño” hasta el Ejecutivo central, “a pesar de que ha habido decenas de causas judiciales intrumentalizadas por una policía política secreta” para intentar derribar gobiernos“.
“Con esa serenidad manifestamos siempre lo mismo: repugnancia absoluta a quien traiciona el mandato de la voluntad popular, transparencia absoluta y que cada cual acabe donde tiene que acabar”, ha manifestado.