Patti Smith se lanza a cantar en los Princesa de Asturias: “Podemos ser la revolución”

Patti Smith ya es oficialmente Premio Princesa de Asturias de las Artes, y con sorpresa incluida. Este viernes, la 'madrina del punk', la voz que pedía dar el poder a la gente, la autora de Éramos unos niños, la mujer que sigue influenciando a generaciones de artistas ha recogido el galardón de la mano de la princesa Leonor, ha pronunciado un discurso cargado de esperanza y ha cerrado su intervención cantando a capella unos versos de su canción Wing.

“Todos los que estamos aquí seguro que hemos sentido momentos maravillosos, también la frustración de los fracasos y el picor de la derrota, pero hemos seguido adelante”, ha dicho Smith. En ese momento ha aludido a su inmortal People have the power y a algunos de sus versos: “Todo aquello con lo que soñamos puede hacerse realidad con la unidad, somos el mundo que nos rodea, podemos ser la revolución de la tierra”.

Para después, anunciar que dedicaría al Teatro Campoamor una canción. Otra de las más míticas de su repertorio, Wing. “Me gustaría ofrecer otra canción. Para ese corazón que compartimos en un único alma. El que sigue palpitando y nos invita a seguir adelante”, ha añadido. Para a continuación cantar parte de la letra, que además lleva una referencia a España: “Yo era un ala en el cielo azul. Surcaba sobre el océano. Surcaba sobre España. Y era libre. No necesitaba a nadie. Era hermoso”.

Antes, durante su discurso, Smith también ha invitado a los galardonados, al público y a la sociedad a mirar al futuro. “Este premio es un incentivo para seguir trabajando y evolucionando, para encontrar nuevas formas de ayudar del mejor modo posible a la gente y dar esperanza y estabilidad a las nuevas generaciones”, ha asegurado en el Teatro Campoamor de Oviedo.

La cantante ha compartido que recibir el galardón le ha hecho “reflexionar sobre lo que ha logrado en la vida hasta ahora”, pero ni mucho menos se ha quedado ahí. “Ya cerca de cumplir ochenta años, también creo que el premio es un incentivo para seguir trabajando y evolucionando”, ha continuado, sobre todo de cara a inspirar a los jóvenes.

La juventud ha sido precisamente uno de los grandes temas de su discurso. “A título personal, también agradezco las oportunidades que la Fundación me ha brindado de hablar cara a cara, interactuar y actuar para tantísima gente joven y prometedora”.

Smith también ha alabado a sus compañeros en el palmarés de este año, como Timothy Garton Ash, Julian Barnes, Christina Koch o Leo Messi. La estadounidense ha dicho sentirse “unida” a ellos: “Todos han contribuido a mejorar el bienestar del mundo y de las personas, son referentes que promueven la alegría, protegen el medioambiente, exploran con audacia, defienden los derechos humanos, incentivan la curiosidad intelectual y constituyen una fuente de orgullo. Me siento muy afortunada de hallarme entre ellos”.

De hecho, Smith, para cerrar su discurso, después de agradecer de nuevo el “honor” de recibir el Princesa de Asturias y la “amabilidad y la consideración que nos ha ofrecido el equipo al completo”, ha señalado que todos “nos iremos de aquí con un premio mayor que el que anticipábamos, el de la amistad duradera”.

No lo ha dicho a la ligera. La cantante ha sido una de las galardonadas que más huella ha dejado este año durante su paso por Asturias. Llegó este martes al Principado y desde entonces, no ha dejado de dar que hablar con numerosos actos e intervenciones y dos conciertos en el Palacio de Deportes de La Guía y el Teatro Jovellanos de Gijón.

Quizás su momento más recordado fue este jueves, cuando unas 3.000 personas sorprendieron a la cantante para cantar con ella su mítico tema People have the power en la antigua Fábrica de Armas de Oviedo. Entre ellas, había una gran representación de varias corales asturianas y que, junto a cientos de voces anónimas, acompañaron a Smith, que aseguró que había escrito la canción precisamente para que momentos como ese sucedieran.

En la rueda de prensa previa a la gala de este viernes, Smith también se deshizo en elogios para España y su arte, particularmente a Pablo Picasso, por el que confesó su devoción. Sobre El Guernica, Smith aseguró que cada vez que va a Madrid lo visita porque es “probablemente, es la mayor obra sobre la destrucción de la guerra”. También cargó contra Donald Trump: “Tenemos un liderazgo deplorable. No tengo nada bueno que decir aunque normalmente uno siempre tiene algo bueno que decir, pero no en este caso”.

“La primera vez que estuve en España, me vi llorando abiertamente en plena calle”

La cantante estadounidense no ha sido la única que ha elogiado nuestro país. Christina Koch, Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional y única mujer en integrar la tripulación del Artemis II, ha confesado en su discurso que la primera vez que estuvo en España se “vio llorando abiertamente en plena calle”. “Cuando estudiaba en España, me llamó la atención el titular de un periódico. El mensaje era claro, pero no lo podía creer: había perdido la vida la tripulación del transbordador Columbia, esos astronautas que eran mis héroes”, ha explicado.

Partiendo de esa experiencia, Koch ha relatado la responsabilidad que sintió cuando le ofrecieron ser parte de Artemis II, ya que con esa noticia se dio cuenta “de que las repercusiones de los vuelos espaciales tripulados van mucho más allá de las fronteras del país que lanza el cohete”. De hecho, cuando estaba en la nave, ha revelado, volvió a llorar durante una conversación con su marido. “Me dijo que algo estaba sucediendo 'aquí abajo', que la gente se estaba uniendo, sin importar de dónde procedía, sus ideas políticas, su educación o sus recursos económicos. Que estábamos marcando la diferencia. Escuché con incredulidad, me sequé las lágrimas y dije: 'Eso es lo que siempre quisimos'”, ha dicho la astronauta.

Sin embargo, Koch no se conforma con eso: “Hizo falta enviar a personas alrededor de la luna para que el mensaje resultara lo suficientemente convincente y que el amor triunfara. Así pues, esta es la misión de este premio. Háganlo todos los días. No esperen a la próxima misión a la luna para darse cuenta de que sus semejantes son sus compañeros de tripulación. Elijan el mundo en el que quieren vivir en cada interacción, en cada calle. Elijan vivir sabiendo que la verdadera plenitud está en dar, no en recibir. Confíen, sean agradecidos, muéstrense vulnerables”, ha zanjado.