Sobre este blog

El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora

Bravo, bravísimo

De un tiempo a esta parte empezamos a temernos lo peor y se han confirmado los peores presagios. El presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna, parece no haber aprendido la lección tras décadas de ejercicio de la actividad política, y ha vuelto a ofrecer este lunes su rostro más desagradable y totalitario. De la mano de la vicepresidenta de la institución, Rosa Rodríguez, el PP en el Cabildo ha dado un manotazo a las normas no escritas sobre respeto a las minorías para regresar a la etapa más oscura de los tiempos del cólera, cuando José Manuel Soria ocupó esa misma presidencia e intentó tapar la voz de la oposición al tiempo que él elevaba su poltrona seis escalones por encima de la plebe. Mediante un confuso pero perfectamente teledirigido decreto presidencial, Bravo de Laguna ha descabalgado de la condición de consejero liberado para ejercer tareas de oposición al histórico dirigente nacionalista Carmelo Ramírez. Y lo ha hecho por el método más expeditivo posible, alegando razones presupuestarias y eligiendo de todos los consejeros de la oposición nacionalista liberados seguramente al que más lata le pueda dar, de manera que tenga que buscarse un empleo fuera de la Corporación y no pueda fiscalizar a la mayoría gobernante, formada por el PP y un tránsfuga del CCN.

Sobre este blog

El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora

Etiquetas
stats