¿Tenemos que preocuparnos los canarios por el desplome de las bolsas?
¿Tenemos que estar preocupados por el desplome de las bolsas y el crack hipotecario surgido en Estados Unidos?crack
No, de momento. No se entrevé un auténtico crack para nuestro día a día.
¿Y qué es lo que está sucediendo en las bolsas?
Los desplomes de las bolsas son más producto de un contagio de lo que sucede en Estados Unidos que de un problema real puesto que los mercados de valores están interconectados y reaccionan en muchas ocasiones a los vaivenes que experimente Wall Street. Si tose Nueva York, Tokio lo nota y también después las bolsas europeas.
¿Y por qué hay crisis hipotecaria en Estados Unidos?
La propia Confederación Canaria de Empresarios viene de hace meses advirtiendo en sus informes mensuales de coyuntura que la inversión residencial en Estados Unidos iba cayendo de forma preocupante. Lo sucedido es que en la cultura económica del país que sigue siendo el motor económico del mundo la gran movilidad de sus ciudadanos ha convertido al mercado hipotecario en algo muy arriesgado y con fórmulas peligrosas, con tipos altísmos, que ahora han visto incrementar el nivel de morosidad junto a una caída de la demanda. Lo sucedido, sin embargo, no significa que Estados Unidos esté en recesión, sino que los bancos empiezan a cubrirse más las espaldas y se mueve menos dinero que antes.
¿Tendremos el mismo problema en Europa, y en Canarias?
No. La cultura hipotecaria de los Estados Unidos no está instalada en nuestro entorno, donde los bancos suelen ser mucho más precavidos al conceder créditos. La única fórmula similar, y de cuya evolución sí que hay que estar atento, son los créditos rápidos o créditos exprés, estos préstamos con un alto interés que conceden cantidades relativamente bajas de dinero en 24 horas para hacer frente a los gastos más urgentes. Mientras en Canarias evitemos excesivas alegrías en el endeudamiento y no abusemos de este tipo de créditos, todo apunta que puede seguir de forma relativamente tranquila.
¿Va afectar todo esto a los tipos de interés? ¿Subirán tanto nuestras hipotecas que no podremos pagarlas y estallará la burbuja?la burbuja
Desde la CCE se considera que si bien los tipos de interés han subido, e incluso es previsible que en el margen de un año lo hagan en un punto más (el cálculo de la patronal canaria es que subirán hasta el 5% en los próximos doce meses, pero no más arriba, la morosidad no sufrirá aumentos que realmente sean preocupantes y que permitan hablar de crisis en la liquidez de las familias. No creo que por esto surjan graves problemas.
¿Y de qué dependerá que esto no peligre?
Si la inflación no se dispara, que todo apunta a que no lo hará, y los precios del petróleo no se vuelven locos, las cosas seguirán como están en estos momentos. La única preocupación está en el encarecimiento de los alimentos a consecuencia del incremento de las materias primas, algo que surge del incremento de la demanda mundial, especialmente arrastrada por el crecimiento de países como China, donde a gran velocidad incrementa el poder adquisitivo de la sociedad más poblada del mundo. La solución para eso en Canarias es la que siempre se habla: tratar de suavizar los costes de la lejanía.
¿Pero si todo está más caro, no bajará el consumo?
La situación en España es buena como para poder equilibrar su desarrollo económico si se reduce el consumo de las familias. El superávit del Estado permite compensar con inversión pública la merma del consumo privado, e indicadores como el de los bienes de equipo (el material que utiliza la industria para producir) son positivos como para pensar que se irá incrementando el saldo exterior. Es decir, que España está en disposición de ir exportando cada vez más y compensar con eso un menor consumo a la vista de que nuestro principal mercado, la Unión Europea, presenta cifras de crecimiento positivas y la demanda va aumentando. En términos claros, que la mejor situación para vender fuera compensa la posible caída de la demanda interna. La clave de todo, dice José Cristóbal, es mejorar las exportaciones a los países europeos. En Canarias, dependiente del turismo, esa clave es extrapolable, puesto que las cifras no apuntan a una caída de la demanda, es decir, de la llegada de turistas.
En resumen, ¿debemos alarmarnos?
La situación no es para alarmar a nadie. Si bien los tipos de interés pueden subir un punto más (algo que también repercutirá en el euribor, esto es, en lo que cada uno paga a final de mes por su hipoteca), no parece que pueda llegarse al extremo de hablar de posible gran crisis. Los bancos centrales, además, están reaccionando y el BCE ha encadenado tres grandes inyecciones de dinero para que los bancos puedan disponer de liquidez. Así que, mientras la gente no se asuste y tome decisiones que no son razonables, la situación no generará graves problemas. Sin embargo si la economía no es una ciencia exacta es porque en ella intervenimos las personas.