Ser mujer con discapacidad intelectual y del desarrollo, una doble barrera discriminatoria
Desde el Grupo de Promotoras de Igualdad de Plena inclusión Canarias visibilizan este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, que ellas, como el resto de las mujeres, luchan también por la igualdad y el complimiento de sus derechos, se informa en nota de prensa.
Elisa Calero, integrante del grupo señala que “yo pienso que el 8 de marzo es un día en el que tenemos la oportunidad de mostrar al mundo que las mujeres con discapacidad seguimos luchando por nuestros derechos como el resto de las mujeres. Y esa lucha es importante que empiece desde que somos niñas”.
El impacto de los mitos culturales y estereotipos de género sobre la discapacidad y las mujeres se conjugan para dar lugar a situaciones específicas e invisibilizadas de opresión y vulneración de derechos fundamentales. Ser mujer con discapacidad intelectual, por lo tanto, marca una trayectoria de doble discriminación y añade barreras que dificultan la participación social, así como el acceso a la formación, al empleo, la salud y a la autonomía personal.
La Fundación CERMI ha alertado recientemente del elevado fracaso escolar en las niñas con discapacidad, sobre todo en las etapas de secundaria obligatoria y superior. Hecho que influye en su futuro profesional: tan solo 1 de cada 10 mujeres con discapacidad intelectual tiene un empleo (Plena inclusión y AEDIS).
Jennifer Martín, es una de esas mujeres con discapacidad intelectual que se encuentra profesionalmente en activo: “Conseguí un empleo de limpieza en una empresa, me gusta mi trabajo y se me da bien, por eso me han ascendido ¡he logrado uno de mis sueños!”.
El plano laboral no es el único obstáculo al que se enfrentan, sino que se extiende al plano personal. Las mujeres con discapacidad intelectual y del desarrollo tienen más dificultades para poder disfrutar plenamente de su sexualidad y/o de su maternidad. Por eso, piden un mayor apoyo para empoderar a todas las mujeres con discapacidad intelectual y del desarrollo, con el fin de que sean menos vulnerables ante posibles desigualdades.
“Las mujeres con discapacidad no solo somos eso, sino que también somos madres, hijas, hermanas, amigas… Yo soy madre y a mí me gustaría que mis hijas no sufran las discriminaciones que yo he vivido desde niña en el colegio, en la calle, por eso lucho por los derechos de ellas y de todas las niñas con discapacidad”, así lo expresa María Dolores Umpiérrez, activista del Grupo de Promotoras de Igualdad de Plena inclusión Canarias.
Sonia Diepenbrock, mujer con discapacidad intelectual que colabora en la campaña comparte “Yo ante todo soy mujer, que tenga una discapacidad no me impide ser una buena mamá, tener un empleo… Todas somos iguales, por eso yo lucho por los derechos de las que estamos y de las que vienen”.
Plena inclusión Canarias, en coherencia con su compromiso con la defensa e impulso de derechos y calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo ya ha manifestado su voluntad expresa de avanzar y velar por la igualdad de género a través de su Posicionamiento de Igualdad de Género en el ámbito de la discapacidad intelectual o del desarrollo publicado en 2018 y disponible en https://www.plenainclusion.org/informate/publicaciones/posicionamiento-institucional-de-igualdad-de-genero-de-plena-inclusion , así como la puesta en marcha de su Programa de Apoyo a Mujeres desde 2012.