En qué punto está la plaga de la filoxera en Canarias a poco de cumplirse un año desde que se detectó en Tenerife
A poco de cumplirse un año desde que se detectó por primera vez en Canarias un foco de filoxera (con nombre científico Daktulosphaira vitifoliae), el Gobierno regional ha informado de cómo y en qué momento se encuentra la plaga de este parásito en las islas, que por el momento, solo ha sido localizado en viñedos de Tenerife, con cuatro nuevos positivos hasta ahora en 2026, que se suman a los 89 casos de 2025.
La plaga de filoxera es un parásito (Daktulosphaira vitifoliae) de la vid que, según archivos del Ministerio de Agricultura, fue descrita por primera vez en los Estados Unidos en 1854 por el entomólogo Asa Fitch, con el nombre de Pemphigus vitifolii.
En una reunión técnica de seguimiento de la filoxera este pasado martes, el consejero de Agricultura del Gobierno canario, Narvay Quintero, explicó que estos nuevos casos se localizaron entre los meses de abril y mayo en fincas abandonadas situadas en la “zona cero”, correspondiente al ámbito de la Denominación de Origen Protegida Tacoronte-Acentejo.
Narvay Quintero indicó que hasta el momento se han realizado 9.610 prospecciones en total, de las que 1.831 corresponden a este año, que es donde se han obtenido los cuatro positivos; y 7.779 son de 2025, con 89 casos, “cuyo material ya ha sido tratado y eliminado”, según ha ido asegurando la Consejería en sus sucesivas informaciones acerca del parásito en la isla.
Cabe destacar que Tenerife sigue siendo la única isla con presencia de filoxera, que cuenta con un total de 1.054 exploraciones en 2026.
Estos estudios también se han llevado a cabo en el resto de islas, con 346 en Lanzarote; 142 en La Palma; 110 en Gran Canaria en Gran Canaria; 71 en El Hierro; 67 en Fuerteventura; y 41 en La Gomera.
El consejero de Agricultura aseguró en la reunión técnica que la situación “se encuentra controlada” al no estar los casos positivos “fuera de la zona demarcada”, y señaló como punto de partida este supuesto para comenzar a “trabajar en una modificación de la legislación para flexibilizar las medidas fitosanitarias de cara a la próxima vendimia”.
Además, quiso lanzar un mensaje de tranquilidad y poner de manifiesto “la eficacia” de las medidas de control y erradicación desarrolladas durante el último año desde el Ejecutivo regional en colaboración con los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Protegidas de Vinos de Canarias y los Cabildos insulares, “pues hemos impedido que la plaga se propague a otros territorios del Archipiélago”, resaltó Quintero.
Por otro lado, también se repasaron las actuaciones realizadas por Ejecutivo canario desde la detección del parásito. Entre otras medidas, Quintero destacó los ensayos realizados con patrones de vid resistentes a la filoxera, un proyecto centrado en analizar el rendimiento agronómico de distintos patrones como portainjertos de variedades tradicionales de Canarias, y su adaptación a las diferentes condiciones de suelo y clima existentes en el Archipiélago.
Se trata de exploraciones en parcelas de unos 2.500 metros cuadrados cuyos propietarios y propietarias han decidido participar voluntariamente en la iniciativa, vinculadas a las Denominaciones de Origen Protegidas de Vinos de Canarias y situadas en las islas de Tenerife, La Palma, La Gomera, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura.
Rotura de la singularidad canaria frente a la filoxera
Hasta 2025, Canarias era el único territorio de España y Europa exento de filoxera, pero hace casi un año, la detectada en la isla de Tenerife rompió con esta singularidad.
Según archivos del Ministerio de Agricultura, las primeras noticias de la plaga en Europa son del año 1863, y en pocos años se extendió por casi todas las regiones vitícolas.
La existencia de la plaga de filoxera en otras regiones de la Península, detectados los primeros focos en Málaga y Girona a finales del siglo XIX, ha forzado la sustitución de vides en fincas infectadas por otras cepas resistentes (tras una potente inversión), las llamadas de pie americano (plantas de Vitis vinifera injertadas con raíces americanas, las resistentes a la filoxera).
En una entrevista a EFE, a las dos semanas de detectarse el primer foco, la investigadora María Francesca Fort Marsal, de la Facultad de Enología de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, señaló que, aunque en un principio el suelo volcánico del archipiélago impidió que a las islas llegara la plaga de filoxera que arrasó los viñedos europeos entre finales del siglo XIX y principios del XX, la actual plaga puede haberse adaptado al suelo regional “porque la naturaleza no es una ciencia exacta”.
Si se asume esta hipótesis, en la actualidad y siguiendo el ciclo biológico, la plaga tendría que estar en proceso de colonizar las raíces y vivir en el suelo.
Presencia en el suelo de los viñedos
No obstante, unos cinco meses después, llegó la peor de las noticias para Canarias, y en concreto, los viticultores tinerfeños. Fuentes oficiales de la reunión técnica celebrada en diciembre del pasado año, confirmaron que la filoxera había pasado al suelo del viñedo, lo que supuso un avance o paso más de este contagio que agravó la gestión de este problema fitosanitario en la isla.
De las 159 muestras de suelo que se habían tomado hasta ese momento, 60 de ellas se enviaron al laboratorio nacional de referencia en la provincia de Lugo (adscrito al MAPA), con tres positivos, lo cual supuso la presencia de la filoxera en el subsuelo y por lo tanto ya dejó de ser solo aérea (en hoja o rama).
Cronología del parásito en Canarias
Vamos al principio. Aquel 30 de julio de 2025 marcó un antes y un después para el sector vitivinícola en Canarias, localizándose por primera vez en las islas la presencia de filoxera, concretamente en un cultivo de uva en el norte de Tenerife, y que ha supuesto, “la mayor amenaza conocida hasta la fecha” para la industria del vino en las islas, en palabras del presidente de la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias (Avibo) y la Denominación de Origen Protegida (DOP) Islas Canarias (Canary Wine), Juan Jesús Méndez.
A partir de ese foco inicial en un parral en Valle de Guerra, municipio de San Cristóbal de La Laguna, se detectaron también casos en la zona de Tacoronte y La Matanza de Acentejo, así como en la Escuela de Capacitación Agraria de Tacoronte, en sus parcelas destinadas a la formación profesional de su alumnado y localizadas en la zona de Guayonje, tal y como confirmó en su momento la Consejería.
También se confirmó el salto de la plaga a la comarca del Valle de La Orotava, la contigua a Tacoronte-Acentejo hacia el noroeste y la segunda más productora de uva para vino de Tenerife.
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