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Puertito de Adeje

Coalición Canaria y PP ignoran la lucha ecologista y tratan de impulsar el polémico proyecto turístico Cuna del Alma

Natalia G. Vargas

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Las obras del proyecto turístico Cuna del Alma, en el sur de Tenerife, son “una amenaza inminente” para la flora protegida, han destruido un yacimiento arqueológico y comenzaron sin una evaluación de impacto ambiental. Todas estas lagunas llevaron al Gobierno de Canarias a ordenar, en la pasada legislatura, la suspensión de los trabajos en el Puertito de Adeje. Ahora, con Coalición Canaria y el Partido Popular al frente, el Ejecutivo regional ignora la lucha ecologista y trata de impulsar la polémica construcción de 420 villas de lujo en una zona virgen de la isla. En menos de un año, se han dejado caducar dos expedientes y uno ha sido archivado.

La promotora de Cuna del Alma, Segunda Casa Adeje S.L., tenía tres expedientes abiertos. El primero lo inició la Dirección General de Patrimonio Cultural por la destrucción de un yacimiento arqueológico. En él se proponía una multa de 600.000 euros a la empresa por una infracción “muy grave” contra el patrimonio. El informe emitido entonces recogía que la construcción comenzó sin un informe favorable sobre patrimonio arqueológico, sin el asesoramiento de un arqueólogo a pie de obra y con pleno conocimiento de la existencia de elementos arqueológicos y etnográficos.

A pesar de que el documento concluye que los daños son irreversibles, la sanción no se llegó a ejecutar. El Gobierno de Canarias dejó caducar el expediente. Fuentes de la Dirección General de Patrimonio confirmaron a esta redacción que el documento venció el 31 de agosto de 2023, ya con el nuevo gobierno formado. El actual director general, Miguel Ángel Clavijo, aseguró a este periódico que su área iniciará el expediente de cero, “sin correr ningún riesgo jurídico y escuchando a todas las partes”. “Ya veremos si es una infracción grave o muy grave, pero hay que sancionar”, dijo Clavijo. 

Sin embargo, a principios de febrero y seis meses después de que caducara, no se había iniciado. El director general ha insistido además en que la relación con la promotora “no es mala”. “Reconocen que no se hicieron las cosas bien, igual que el Ayuntamiento de Adeje. Esto se ha caducado, pero no puede quedar así”, añadió.

Evaluación de impacto ambiental

Esta semana, la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural (ACPMN) también ha archivado el expediente sancionador abierto contra la promotora por empezar las obras sin contar con una evaluación de impacto ambiental. La resolución, a la que ha tenido acceso este periódico, anula la sanción impuesta de 110.000 euros y tumba la paralización cautelar de las obras dictada a finales de 2022. 

La Agencia ha reculado en su propuesta de sanción al entender que no empleó “el procedimiento previsto en la ley”, que consiste en recurrir la aprobación del proyecto por parte del Ayuntamiento a través de la vía contencioso administrativa. 

Así, este organismo público cree que pudo haber vulnerado la autonomía del Ayuntamiento de Adeje y poner “en tela de juicio” su autoridad al suspender la ejecución de un acuerdo municipal. Aun así, la Agencia recuerda en la resolución que el proyecto debe contar con una evaluación de impacto ambiental, pero que la promotora no la ha incorporado. 

La viborina triste

La Consejería de Transición Ecológica también ordenó en noviembre de 2022 la paralización cautelar de las obras de Cuna del Alma por la “amenaza inminente de daño ambiental” sobre la flora silvestre protegida de la zona. Las denuncias de los colectivos ecologistas fueron claves para esta decisión, ya que fueron estos grupos los que identificaron en los terrenos la presencia de la viborina triste, una especie que tiene una protección especial dentro del Catálogo Canario de Especies Protegidas.

Después del aviso de los científicos voluntarios que se desplazaron hasta el Puertito de Adeje, el Servicio de Biodiversidad regional y la ACPMN pudieron constatar la presencia de una población de Echium triste. La promotora pidió trasplantar las especies, pero Transición Ecológica concluyó que esta acción está prohibida. La reubicación de la viborina solo se puede ejecutar cuando haya un riesgo para la salud o por razones de interés público de primer orden. 

La paralización contó con el respaldo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que rechazó la petición del Ayuntamiento de Adeje de levantar la suspensión de las obras por la presencia de la viborina triste. En un auto, el TSJC concluyó que no se había realizado aún un análisis de la posible afección del proyecto sobre los hábitats y especies protegidas. 

Este expediente también caducó el verano pasado. Sin embargo, el actual consejero de Transición Ecológica, Manuel Zapata (PP), aseguró que volvería a iniciarlo. Ahora, el Gobierno de Canarias ha considerado que es incompetente para decidir sobre la traslocación de la viborina triste y ha dejado esta decisión en manos del Cabildo de Tenerife. El presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo, ya lamentó en el Parlamento autonómico que, en clave urbanística, “si aparece un escarabajo o la viborina se paraliza todo”. 

La lucha ecologista 

Las obras de Cuna del Alma fueron el detonante de una movilización social sin precedentes en el Archipiélago. Cientos de personas salieron a las calles para protestar en contra de la sobreexplotación del territorio y el deterioro de los valores naturales de las islas. Los colectivos han mostrado su rechazo a las últimas decisiones del Gobierno de Canarias. “La resolución emitida por la Agencia declara su incompetencia en este asunto, dejando en manos del Ayuntamiento de Adeje la responsabilidad de hacer cumplir la ley. Ayuntamiento completamente cegado por la especulación urbanística”, señalan más de 20 grupos en un comunicado conjunto. 

“Vemos el levantamiento de la paralización como una grave amenaza para la justicia ambiental de Canarias”, indican. Además, consideran que la resolución podría sentar un “peligroso precedente” que permita la impunidad en proyectos similares. “Es fundamental que se haga valer la ley y se proteja el patrimonio natural y cultural de Canarias antes de que sea demasiado tarde. La impunidad no puede ser tolerada cuando está en juego nuestro futuro”.