La mala estrategia electoral de los políticos canarios
Uno de los cursos del Aula de Verano de Agaete ha reunido esta semana a expertos que han podido analizar ya a toro pasado algunos de los aciertos y errores de la campaña política realizada en Canarias para las recién pasadas elecciones. Gonzalo Díaz Meneses, Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales de la ULPGC, licenciado en Ciencias Políticas y Sociología y en Geografía e Historia por la Complutense de Madrid, fue el encargado de coordinar el curso El marketing político: éticas y estéticas del poder.
Esta disciplina tiene la posibilidad de llegar a conclusiones como que los políticos en Canarias se han dedicado antes de las elecciones a mirar más a sus competidores que a los problemas de la gente, y así se ve reflejado en el diseño de las campañas electorales y en los debates de los candidatos.
Díaz Meneses explicó que con respecto a estos espacios televisivos, en esta ocasión, pueden valorarse como “faltos de ideas, de producto y de programa”, pues sus protagonistas sólo se han centrado en descalificaciones personales.
“Para no hacer publicidad y no propaganda electoral primero hay que pensar lo que se quiere decir atendiendo a los problemas de la ciudadanía”, explica el experto. Por el contrario, la manera de gestionarse ha sido “tengo un candidato, descalifico a la competencia, miro al interior de mi partido (con problemas internos) y tiro mis ideas”, argumentó Díaz.
La campaña que la mayoría de los partidos ha llevado a cabo en el Archipiélago ha sido más “reactiva” que “progresiva” pues ha sido de contacto frente a frente, “de unos candidatos contra otros más que en positivo”.
Para Díaz Meneses, se podría haber hecho mucho mejor, aunque reconoce que la posición del analista desde la atalaya es muy cómoda, “aunque con la llegada de las elecciones generales cualquier reflexión para optimizar el marketing podría ayudar al sistema político”. Tras el análisis, reconoce que no se han explotado los recursos de marketing todo lo bien que se podría haber hecho pues, por ejemplo, “en una campaña no se perciben bien los insultos entre los candidatos pues no es eficaz para el voto, y al cabo del tiempo, repercute de manera negativa en quien profiere el insulto”.
Transmitir valores
El coordinador del citado curso en el Aula de Verano de Agaete hizo especial hincapié en la necesidad de que el marketing político, y en consecuencia sus los líderes políticos transmitan valores al futuro y se proyecten con creencias y convicciones y sin pecar de “reaccionarios”.
A pesar de ello, Díaz Meneses justificó estos errores en que a pesar de que está de moda hablar de marketing, realmente es una ciencia nueva que necesita mayor profundización pues quienes en estos momentos suelen realizar esta labor de asesoramiento (por ejemplo, en empresas), no tienen formación sólida sino que han aprendido el oficio trabajando y “eso se nota en que es un marketing miope de rentabilidad”.
“En esta disciplina, una vez estudiadas las inquietudes y necesidades, entonces se plantean los problemas. Pero hay partidos políticos enfangados, sin orientarse a los mercados, sin salir de sus propias ideas y planteamientos tradicionales”, argumentó. “El programa electoral debe estar supeditado a visiones estratégicas de gestión y valores”, explicó Díaz Meneses.
Errores en las campañas
Determinados errores en el márketing en las campañas pueden verse en los partidos canarios durante las pasadas elecciones, como un grupo que se realizó una foto en el agua de la playa de Las Canteras con el eslogan Mójate en las Canteras: “Tuvo gran impacto y notoriedad, a nadie se le pasó desapercibido pero luego no se supo explotar y no le sacaron punta a la idea, sino que siguieron con otro eslogan por toda la ciudad”.
Así mismo, otros partidos regionales realizaron enormes inversiones económicas en su campaña, reducida “sólo a comunicación: cartelería, prensa, televisión?” y por el contrario los resultados electorales han sido “casi inexistentes, un auténtico desastre”, apuntó el experto.
Por el mismo motivo, errores como la falta de diseño de producto o errores gramaticales como TU=YO (que cuesta comprender) o el color de diferenciación del partido pueden llevar a fracasos en los resultados.
Algunos partidos ecologistas, también tenían según Díaz Meneses una oportunidad única para realizar una “campaña creativa” por ejemplo al no publicitarse en papel a favor de sus ideologías, “una oportunidad para distinguirse” que en este caso no han sabido aprovechar.
De igual modo, los dos grandes partidos se han dedicado a “proyectar imágenes de superioridad pensando en que iban a ganar sin percibir que en nuestra cultura la imagen de superioridad no es bien aceptada por la sociedad”.
“En Canarias somos todavía más igualitarios que en el resto del país e ir de humilde y modesto está muy bien visto. En EEUU dices que estás siendo atacado y no te puedes defender y muchos te asocian en el rol de perdedor. En cambio, en España, eres una víctima”, ejemplificó Díaz Meneses.
Políticos y brujas
“A los políticos sueles atribuírseles más cualidades de las que en realidad tienen”, dijo Díaz Meneses, “como a las brujas medievales”. Por ello, al igual que se tendía a mitificar a las hechiceras y luego se las llevaba a la hoguera, “si ahora existiera la quema, a muchos políticos se les llevaría, pues ¿cuántos terminan su carrera y no participan de un proceso de destrucción creativa por parte de la ciudadanía?”.
El experto ofreció también una lanza a favor de quienes se dedican a “la labor altruista de desempeño por los demás” manifestando la ingratitud de la política con la reflexión: “Los políticos no son más que el reflejo de la propia sociedad porque los elige la sociedad”.