Sueldos médicos: Canarias, a la cola para el veterano que solo ejerce en la pública y en el podio para el joven que puede ir a la privada

Profesionales sanitarios en un hospital.

Iván Suárez

Las Palmas de Gran Canaria —
18 de octubre de 2026 04:30 h (Hora canaria)

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Un médico de familia con cinco años de antigüedad, sin complemento de carrera profesional y sin dedicación exclusiva (puede ejercer a la vez en la sanidad privada) cobra unos 56.000 euros brutos al año en el Servicio Canario de Salud (SCS), sin contar las guardias. Un especialista que ejerce con las mismas características en un hospital público de las Islas roza los 53.000 euros.

Estas cifras sitúan al Archipiélago en el tercer puesto de toda España. Sus retribuciones superan en cerca de 5.000 euros (un 9%) la media del resto de servicios regionales de salud en el caso de la atención primaria (centros de salud) y en unos 3.000 euros (un 6%) el promedio en atención especializada (hospitales). 

El escenario, sin embargo, se invierte para el personal más veterano que ejerce solo en la sanidad pública. En este caso, Canarias cae al puesto 17 (de un total de 18, puesto que se agrupan las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla). Quienes ejercen como especialistas en hospitales con treinta años de antigüedad, el nivel IV (el máximo) de carrera profesional y un compromiso de exclusividad con el SCS perciben, sin guardias, unos 68.000 euros brutos al año frente a los 74.500 de media (casi un 9% más) en el resto de regiones. En el caso de los médicos de familia con ese mismo perfil, las retribuciones ascienden en las Islas a 72.000 euros y en el resto, a un promedio de 76.000 (un 6% más). 

Estos son algunos de los datos más llamativos de un reciente estudio que compara las retribuciones del SCS con las del resto de servicios regionales de salud del país. El trabajo, titulado Diferencias regionales en las remuneraciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud: referencia autonómica canaria, ha sido publicado en la revista científica Gaceta Sanitaria.

La investigación fue encargada por el propio SCS a la Universidad de La Laguna (ULL) mediante un contrato de prestación de servicios. Los autores del estudio son Ignacio Abásolo, catedrático del Departamento de Economía Aplicada y Métodos Cuantitativos de la ULL, Marina Elistratova, Patricia Barber y Beatriz González López-Valcárcel (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) y Guillem López-Casasnovas (Universidad Pompeu Fabra). 

Abásolo precisa de partida que el estudio es “fundamentalmente descriptivo y comparativo” y que no pretende analizar “las decisiones de política retributiva que han dado lugar a las diferencias observadas ni sus efectos sobre la movilidad de los profesionales o la prestación de servicios sanitarios”, aunque entiende que puede dar lugar a “debates interesantes” al respecto.

El investigador señala que esa comparación de retribuciones es “bastante más compleja de lo que pueda parecer”. La remuneración depende de muchos componentes. En el caso del personal médico, el estudio tiene en cuenta variables como la antigüedad, la carrera profesional (un sistema de reconocimiento de la trayectoria y desarrollo de los trabajadores que lleva asociado complementos salariales en distintos grados), la dedicación exclusiva y las guardias. “Esto permite evitar comparaciones basadas en una única cifra salarial y ver cómo cambia la posición de Canarias según el perfil profesional”, precisa. 

El equipo investigador desarrolló un simulador interactivo en formato Excel que validó con nóminas reales y seleccionó doce perfiles representativos para ejecutar la comparación. “No existe una respuesta única a cuánto cobra un médico en España. El simulador permite mantener constante el perfil y cambiar la comunidad, que es lo que hace posible una comparación homogénea”, señala.  

La brecha de la exclusividad 

Según el estudio, elaborado con datos de 2024, la retribución fija anual (sin guardias) de un médico del SCS es idéntica tanto si mantiene una dedicación exclusiva en la sanidad pública como si puede compaginar esta labor con el ejercicio de una actividad privada. En otras comunidades como Madrid, Balears, País Vasco, Murcia o Castilla y León tampoco hay diferencias retributivas porque no se incentiva específicamente la exclusividad.

Sin embargo, hay regiones donde sí cobran más los facultativos dedicados al 100% a la pública. La brecha puede alcanzar los 15.000 euros en algunos perfiles y algunas regiones.  

Abásolo matiza que el estudio no permite concluir que el sistema retributivo del SCS esté provocando la fuga de profesionales a otras comunidades o a la sanidad privada porque no analiza “movilidad ni decisiones laborales”. Sin embargo, sí constata que la exclusividad “marca una diferencia importante en la posición relativa” de Canarias. En los perfiles que pueden compatibilizar la pública con la privada, las Islas están mejor. En aquellos con dedicación exclusiva a la pública, empeoran. El investigador aclara que siempre se refiere a los doce perfiles concretos analizados. 

“Desde el punto de vista de los incentivos, esas diferencias pueden afectar al atractivo relativo de unos servicios de salud frente a otros, pero demostrar que efectivamente provocan salidas requeriría otros estudios”, agrega el catedrático. 

Guardias peor pagadas en días laborables

Al incorporar la atención continuada (las guardias) a la ecuación, la posición relativa de Canarias empeora en casi todos los casos. ¿La razón? El SCS paga peor las guardias en días laborables si se compara con la media del resto de servicios regionales de salud. En este indicador, el Archipiélago ocupa la última posición (22 euros por hora presencial frente a una media de 28 del resto). En festivos, en cambio, es la segunda mejor (35 euros frente a 31). 

Estas guardias, en su conjunto, añaden 19.159 euros brutos al año a la nómina de cualquier perfil médico en las Islas si se toma como referencia el escenario estandarizado de atención continuada que dibuja el estudio (dos guardias de 17 horas en días laborables y una de 24 horas en festivos cada mes). En el resto de comunidades, el aumento oscila entre los 19.948 y los 20.507 euros. 

Las guardias aportan entre el 21 y el 27% del sueldo bruto total de los médicos en los perfiles analizados. “Desde el punto de vista económico, un componente con ese peso puede afectar a los incentivos profesionales”, subraya Abásolo. 

Protesta de médicos en el Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria.

Mejor en atención primaria que en especializada

El informe también revela un patrón singular en Canarias. A igualdad de antigüedad, carrera profesional y dedicación, el personal médico cobra más en atención primaria que en un hospital (56.224 euros frente a 52.937 euros en perfiles jóvenes sin exclusividad; 71.916 frente a 68.629 en el tramo de treinta años de antigüedad con dedicación exclusiva). Esta realidad es “poco frecuente” en el resto de los servicios regionales, explica la investigación. 

En otras profesiones sanitarias se observa un comportamiento diferente en la posición relativa de Canarias. La enfermería hospitalaria en Canarias se sitúa un 7% por encima de la media (35.709 euros frente a 33.230), mientras que la enfermería de atención primaria se sitúa prácticamente en la media, con una retribución cercana a los 31.300 euros. 

Disparidad de hasta 29.000 euros entre autonomías 

La brecha máxima entre la comunidad que más paga y la que menos paga para un mismo perfil médico alcanza los 29.000 euros brutos al año sin guardias (el máximo en Ceuta y Melilla y el mínimo en Andalucía para los médicos de familia con 30 años de antigüedad y dedicación exclusiva) y de 26.000 con guardias (el máximo en Murcia y el mínimo en Navarra para un médico de familia con quince años de antigüedad y sin exclusividad).

Abásolo distingue dos planos. Por un lado, el normativo. El Sistema Nacional de Salud no establece que un mismo perfil profesional tenga que percibir exactamente la misma remuneración total en todas las comunidades. El Estatuto Marco define “unos conceptos comunes” y los Presupuestos Generales del Estado fijan las retribuciones para esos conceptos, “pero cada servicio regional de salud puede determinar las retribuciones complementarias”. “Y puede haber razones que justifiquen esas diferencias, como el coste de la vida, la dificultad para cubrir determinadas plazas o las características del puesto”. 

Desde el prisma de la Economía de la Salud, Abásolo advierte de los riesgos de utilizar las nóminas como mecanismo de competencia entre territorios. “Si existe escasez de determinados profesionales, una competencia retributiva entre comunidades puede acabar redistribuyendo una oferta limitada sin aumentar necesariamente el número total de profesionales disponibles y encareciendo el coste para el conjunto del sistema”. Por eso, para el catedrático “tiene sentido hablar de coordinación de las políticas de recursos humanos”. “Más que buscar que todos cobren lo mismo, el objetivo debería ser que las diferencias sean transparentes y respondan a razones identificables”, señala. 

Poder adquisitivo real y precio de la vivienda

El estudio aplica un ajuste por “paridad de poder adquisitivo”, mide las diferencias del coste de vida entre comunidades. En Canarias, los precios se sitúan un 7,7% por debajo de la media estatal y, por tanto, la posición de las Islas mejora en el ranking retributivo al aplicar ese mecanismo.

Sin el ajuste de poder adquisitivo, la media del sueldo médico en Canarias roza los 82.000 euros con guardias, lo que sitúa a las Islas en la décima posición de entre las 17 comunidades (sin incluir en este caso a Ceuta y Melilla). Con el ajuste, esa cifra sube hasta cerca de los 89.000 euros y el Archipiélago asciende al sexto puesto.

Sin embargo, Abásolo advierte de dos limitaciones esenciales en este indicador. Por un lado, se apoya en datos de nivel de precios de 2021 (publicados en 2024), por lo que no recogen los cambios posteriores (como la escalada reciente del coste de la vivienda y el alquiler). Por otro, ofrece una media regional única que no refleja la tensión del mercado residencial en zonas turísticas ni los sobrecostes de la doble insularidad en islas no capitalinas.  

Retribuciones en el resto de categorías 

El estudio también analiza otras categorías profesionales, como la de celadores, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería o grupos de gestión administrativa. En todos estos perfiles, Canarias se sitúa por encima de la media nacional. Los celadores, por ejemplo, cobran 21.052 euros brutos anuales en las Islas frente a los 20.261 de media. Los TCAE perciben 22.573 y el promedio está en 21.854. 

Abásolo explica que el complemento de residencia está incluido en las remuneraciones analizadas y contribuye a este mejor posicionamiento de Canarias, aunque aclara que su cuantía aumenta con el grupo profesional, no beneficia sólo a las categorías con sueldos de base más bajos y que el estudio no cuantifica qué parte de las diferencias se explican específicamente por este plus. 

Un trabajo “estrictamente diagnóstico”

El investigador remarca que el contrato suscrito con el SCS tenía “un objetivo diagnóstico”: comparar de forma homogénea las retribuciones de Canarias con las del resto del Estado. “No formaba parte de nuestro encargo elaborar propuestas concretas de reforma retributiva”, subraya Abásolo, que precisa, no obstante, que los resultados pueden servir “lógicamente” como información para valorar posibles cambios. 

En cualquier caso, el catedrático destaca la utilidad de la herramienta interactiva aplicada, del simulador, que ha sido depositada en el repositorio institucional de la ULL. “Para el SCS, una de sus principales utilidades es que puede actualizarse con los datos de años posteriores. Nuestro estudio es una fotografía de 2024; con la herramienta se puede pasar a una imagen en movimiento y ver cómo evolucionan las diferencias para perfiles comparables, si se amplían o se reducen”, concluye Abásolo. 

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