El negacionista del cambio climático que hizo el ‘documental’ para Granadilla se llevó en total 18.136 euros

El documental sobre el sector primario de Granadilla, también considerado simple vídeo o trabajo audiovisual poco elaborado con entrevistas y algunas imágenes aéreas mediante drones, impulsado por Vox para mayor gloria del edil de esta área, portavoz y candidato de la ultraderecha, José Sanabria, costó 18.136 euros si se añaden los 7.490 que el ayuntamiento de este relevante municipio del Sur de Tenerife abonó por la presentación de la cinta. En ese caso, y al menos en el terreno de la interpretación política y jurídica, cabría la opción de estar ante un fraccionamiento de contratos y pagos por un mismo servicio, toda vez que los 10.646 euros pagados por la grabación y los 7.490 de su difusión oficial fueron a parar a la misma persona: su autor, el negacionista del cambio climático y activista de tesis ultraderechistas Miguel Rix.

Las dudas han hecho que el principal grupo de la oposición en Granadilla, el PSOE, haya solicitado un pleno extraordinario sobre esta cuestión. Los socialistas temen que se haya optado por dividir un mismo servicio en dos pagos para no superar en ninguno de los dos contratos relacionados con este “documental” la cifra tope del contrato menor, 15.000 euros, por encima de la que se requiere un concurso o, al menos, una convocatoria abierta, publicitada y en la que se presenten, al menos, tres ofertas para que la administración de turno elija la de mejores condiciones con una serie de criterios normalmente pautados. 

Lo curioso en este caso es que Miguel Rix se ha llevado 7.490 euros por una presentación de su propio documental (por el que ya había percibido 10.646) con la siguiente división de conceptos: 1.500 euros por la ponencia (dos horas, según la factura) que ofreció ese 20 de diciembre en el casino XI de Junio; otros 1.500 por participar en la mesa redonda posterior sobre el sector primario local (con el concejal de Vox y otras personas, sin que conste que nadie cobrase nada por hablar); 1.000 por la producción, montaje y sonido, así como 3.000 por los gastos de desplazamiento (ida y vuelta) desde Asturias (pasajes para dos personas desde Oviedo), alojamiento, dietas, traslados al aeropuerto y coche de alquiler (dos días) para el negacionista de una evidencia científica aceptada a escala global, con la excepción de la ultraderecha y algunas minoritarias voces de la derecha.

El alcalde sí cree en el cambio climático pero habla de “promoción”

En el pleno de este jueves, el PSOE preguntó precisamente por estos gastos y por las contribuciones al municipio, a los agricultores y a los vecinos y vecinas en general de un trabajo que hace “proselitismo del negacionismo del cambio climático con dinero de los ciudadanos”. El alcalde, Domingo Regalado (Coalición Canaria), dijo que, “independientemente de la ideología de una persona que trabaje para el ayuntamiento, no tengo que decir nada. Mientras haga un trabajo profesional, me da igual que sea socialista, de Podemos, de CC o del partido que sea. Creo que esto es lo más importante”.

Además, sostuvo que “lo que ha hecho el área es encargar un documental de promoción del sector primario de Granadilla”. Inmediatamente, le interrumpen varios concejales del PSOE para negarlo y preguntarle si ha visto el trabajo, a lo que Regalado respondió que el dinero también fue “para los libros”, se supone que una obra presentada ese mismo día 20 en el casino XI de Junio. “Si me pregunta si soy negacionista –continuó el regidor-, digo que sí creo en el cambio climático, que la acción del ser humano está afectando, desde los gases de efecto invernadero hasta la reforestación o el consumo de suelo para instalar nuevas industrias o más suelo urbano, pues evidentemente nos está afectando a todos. Pero ese es un trabajo que ha realizado el área de Sector Primario para la promoción del municipio y en el que han colaborado diferentes agricultores y ganaderos del municipio”. El PSOE insistió si promociona el municipio la negación del cambio climático, pero el alcalde prefirió dar paso a la siguiente pregunta.

Desde luego, el “trabajo” de Rix es cualquier cosa menos inocente. Aunque esos agricultores, ganaderos, un pescador (de la cofradía de Los Cristianos) y un apicultor (no llegan a la decena) tienen razones respecto al problema del relevo generacional, a la feroz competencia de productos de fuera y a las dificultades y dureza del sector primario en general, los 50 minutos que dura el encargo de Sanabria no sólo suponen una oda a sí mismo, es decir, al concejal y su labor en el área, sino que constantemente se deslizan críticas a las políticas estatales o de la UE. Además, y en las numerosas ocasiones en las que se intercalan declaraciones del edil, se defienden abiertamente las tesis de Vox contra la Agenda 2030, el Pacto Verde, mezclándose todo con la reducción de los presupuestos de la Política Agraria Común (PAC) o el reciente acuerdo sobre Mercosur o similares, aunque no se expliciten.

Una oda constante al concejal, sin ninguna crítica 

El trabajo es una oda constante hacia el edil de Vox. Todos los agricultores, ganaderos, apicultores o el pescador que intervienen lo elogian, resaltan su interés por el sector y cómo los ha ayudado o se ha interesado desde que accedió a la concejalía tras la moción de censura. Además, resaltan que se facilite la venta de sus productos en el mercadillo local (que se suele montar en la plaza principal de El Médano) como si eso no ocurriera antes, desde hace décadas y décadas. El mensaje directo, desde principio al final, es que “ojalá todos los concejales fueran como él” y qué bien lo está haciendo. Una clara campaña proselitista y propagandista, eso sí, pagada con el dinero de todos los ciudadanos y a un año y cuatro meses de las elecciones.

Además, la presentación del 20 de diciembre no estuvo exenta de polémica. Ante la intervención de Rix en contra de las políticas de sostenibilidad y contra las tesis del cambio climático, lo que muchos concibieron como un claro mitin de Vox (también habló Sanabria), algunos de los presentes se marcharon y, en la mesa redonda, el exconcejal Antonio Cabrera (Sí Se Puede, que en 2007 pactó con CC y PP para desbancar al PSOE) se quejó del tono que iba adquiriendo la presentación y lo dejó claro, según testigos presenciales.