La justicia paraliza parte de las obras del polémico proyecto turístico Cuna del Alma

Toni Ferrera

9 de abril de 2026 14:57 h

0

La magistrada del juzgado de instrucción número uno de Arona ha acordado la suspensión cautelar de parte de las obras del polémico proyecto turístico Cuna del Alma, en el Puertito de Adeje (sur de Tenerife).

La jueza ha estimado la petición de la Fiscalía de paralizar las instalaciones que la promotora de la iniciativa está levantando en la zona de servidumbre de protección de la costa, la franja de cien metros tierra adentro desde la orilla del mar donde se estaban levantando un restaurante, una piscina descubierta y un parquin para buggies, entre otras cosas.

Todas ellas forman parte de la urbanización de 420 villas de lujo planteada en este paraje rodeado de espacios naturales protegidos y lugares de interés geológico.  

El auto ordena al Seprona precintar la zona y realizar un reportaje fotográfico del área afectada. La suspensión tan solo afecta al 5,25% de la parcela T2 de Cuna del Alma, cuya extensión total abarca 45.000 metros cuadrados. El plan en su conjunto, sin embargo, tiene 430.000 m2.

La zona de servidumbre de protección es la franja del litoral que debe quedar liberada para el paso público peatonal y la circulación de vehículos de vigilancia y salvamento. En ella, los usos están muy restringidos por la Ley de Costas. Solo se permiten obras, instalaciones o actividades que, por su naturaleza, no puedan ubicarse en otro lugar o que den servicios “convenientes” para la costa.

La Fiscalía había concluido después de estudiar el expediente íntegro de la actuación de Cuna del Alma, autorizada por el Gobierno de Canarias porque le viene bien al turismo, que precisamente un restaurante, una piscina descubierta o un parquin para buggies “pueden tener otra ubicación” fuera de la zona de servidumbre porque “no prestan un servicio necesario o conveniente para el uso del dominio público marítimo-terrestre”, menos aún en un tramo de playa natural en el que “no existe núcleo urbano”.

La acusación popular, ejercida por la Asociación Cultural Social Ecologista Puertito Libre, solicitó de momento sin éxito extender la paralización a todo el proyecto. De hecho, la querella inicial presentada por ellos está dirigida contra toda la urbanización por la comisión de presuntos delitos contra la ordenación del territorio y el medio ambiente, de falsedad documental y de prevaricación en la tramitación de la iniciativa.

La jueza primero archivó la causa penal por la existencia de autorizaciónes para la ejecución del proyecto, entre ellas la del Ejecutivo canario, liderado por Coalición Canaria (CC) y el Partido Popular (PP), para la ocupación de la costa. Pero la Fiscalía recurrió el carpetazo alegando que se le antojaba “difícil” de asumir que las actuaciones proyectadas por Cuna del Alma en la zona de servidumbre cumplieran los requisitos legales.

La magistrada estimó el recurso del Ministerio Público a principios de año y, ahora, lo ha hecho también con la solicitud de suspender cautelarmente los trabajos en esa franja de terreno. No ha habido novedades ni nuevas investigaciones sobre el resto de las obras a pesar de que los avances de Cuna del Alma ya han afectado a dos tercios del Puertito de Adeje, según un informe pericial de un equipo multidisciplinar presentado por la parte querellante.

Esta es la primera paralización de parte del proyecto desde 2024, cuando fueron cayendo uno a uno los tres expedientes abiertos contra la urbanización por carcer de evaluación ambiental (que sigue sin tenerla), destruir patrimonio arqueológico (cuya sanción se rebajó a la mitad por el actual Gobierno autonómico) y por la “amenaza inminente de daño ambiental” a la viborina triste, una planta con protección especial para la que se autorizó de forma polémica su traslocación.