Un viaje al norte de Los Cárpatos: los monasterios pintados de Bucovina y la ciudad de Suceava

Las iglesias de Bucovina son una de las muestras de arte medieval más intensas de toda Europa.

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La Cordillera de Los Cárpatos recorre el norte de Rumanía dejando una estrecha zona de planicies que limitan con la frontera con Ucrania. Estamos tras la Transilvania. Esto es, en la zona más remota del país y, al mismo tiempo, una de las regiones históricas más importantes de esta parte de Europa. En estas tierras se situaba el territorio del Principado de Moldavia, un país independiente que surgió en el siglo XVI como respuesta a la pérdida de control de gran parte de esta parte del mundo por la famosa Horda Dorada mongola y que junto a Valaquia conformaron el tapón cristiano ante el avance turco.

Una de las señas de identidad nacional de este país (que junto a Valaquia conformaron la Rumanía actual) fue su convicción cristiana frente a los mongoles, primero, y a los turcos. La necesidad de controlar toda esta zona entre Los Cárpatos y la orilla del Río Dniéster hizo que los valles de la fachada norte de la Cordillera se llenasen de monasterios ortodoxos que sirvieron de pequeños centros de poder político, religioso y económico para el establecimiento de pequeños pueblos y aldeas.

Estos monasterios se construyeron entre los siglos XV y XVI y son uno de los conjuntos monumentales más singulares y espectaculares de Europa. Estos templos tienen la particularidad de estar decoradas con frescos en el exterior y en el interior. El resultado es sencillamente sublime. E ir saltando de monasterio en monasterio permite conocer una de las regiones más bonitas de Rumanía, que ya es decir.

Las iglesias de Bucovina muestran la pervivencia de influencias bizantinas tras la caída de Constantinopla.

Iglesias en el País de las Hayas.- La convulsa historia de esta región es fecunda en invasiones, reconquistas, idas y venidas. Este lugar fue una pieza muy codiciada durante milenios. Sus bosques son una fuente de madera casi inagotable y sus valles y llanuras fértiles han sido desde tiempos anteriores a Roma uno de los graneros de Europa. Su nombre actual, Bucovina, procede de los casi 150 años en los que la región fue parte del Imperio Austrohúngaro y llamaron al lugar País de las Hayas (buk en lengua eslava).

Detalle de las pinturas murales de Voronet.

La mayoría de las iglesias que hay que visitar sí o sí se encuentran en un anillo próximo a la ciudad de Suceava por lo que es posible verlas en una buena jornada de carretera. El cénit de la excursión es el Monasterio de Voronet (Strada Voroneț, 166), una maravilla situada a apenas 46 kilómetros de la capital de la región y muy cerca de otras de las iglesias que se encuentran en el listado del Patrimonio Mundial de la UNESCO: La de Humor (16 kilómetros desde Voronet). Si no tienes mucho tiempo para ir i venir por las carreteras de montaña de esta parte de Los Cárpatos, puedes limitarte a estas dos iglesias icónicas. Pero Voronet es la más importante de todas: se la conoce como la ‘Capilla Sixtina del Este de Europa’. La arquitectura del lugar es una herencia de la influencia bizantina sobre la región y la fábrica de los edificios principales y la propia iglesia es del siglo XIV, siendo de las más antiguas de la región. Pero las pinturas, de mediados del XV, son únicas e icónicas del periodo del gobierno de Petru Rares, el primero de los príncipes moldavos que intentó unificar Rumanía.

Pabellón en Sucevita. Los monasterios de Bucovina son mucho más que sus iglesias pintadas.

Otro de los lugares icónicos de este movimiento artístico tan singular es el Monasterio de Moldovita (a 36 kilómetros de Voronet por la espectacular carretera N-176). Este monasterio espectacular se construyó a principios del siglo XVI para rendir homenaje a la figura de Esteban III el Grande, padre de Petru Rares y brillante militar que mantuvo a raya a los turcos ganándoles casi 40 batallas de manera consecutiva. Las pinturas de este monasterio son también brutales y han sido llamadas como ‘la pared hecha biblia’. Más allá de las escenas religiosas, aquí puedes ver una representación de uno de los hechos históricos que conmocionó a la Europa de su tiempo: la toma de Constantinopla. Si hicieras el anillo completo, la ruta debería llevarte a otros dos lugares clave: el Monasterio de Sucevita (36 kilómetros desde Moldovita) y la Iglesia de Arbore (otros 22 kilómetros más). Desde esta última a Suceava resta un paseo de 39 kilómetros por carreteras que permiten ir a buen ritmo.

Muros potentes en el Castillo de Suceava.

Fin de fiesta en Suceava.- La guinda del pastel de esta ruta por la fachada de Los Cárpatos es la pequeña pero preciosa ciudad de Suceava. Esta antigua plaza fuerte se encuentra a pocos kilómetros de la frontera con Ucrania y fue durante el final de la Edad Media la capital del Principado de Moldavia, el reino que controlaba el norte de la actual Rumanía frente a sus vecinos del sur, la Valaquia de nuestro querido Vlad Dracul y la Transilvania sajona. De estos tiempos de gloria es el principal monumento de la ciudad: la Ciudadela Principesca de Suceava (Aleea Cetății). Esta fortaleza se construyó a principios del siglo XIV como precaución ante el avance del Imperio Otomano por el Este europeo, aunque muy pronto se convirtió en sede de la corte moldava. Está muy bien conservada y se deja visitar muy bien. Junto a la fortaleza puedes visitar el Museo del Pueblo de Bucovia, donde se han plantado una treintena de construcciones tradicionales traídas desde varias aldeas (incluyendo una bonita iglesia de madera).

Interior de una iglesia ortodoxa en Suceava.

Desde la ciudadela puedes acceder a otros puntos de interés que están a tiro de piedra de los muros del castillo. El más interesante es el Monasterio Nuevo de San Juan (Strada Ion Vodă Viteazul, 2), que está incorporado a la lista de cenobios pintados que forman los Monasterios de Bucovina. Te vas a encontrar con un gran edificio del siglo XVI decorado con frescos de estilo bizantino que narran escenas del Antiguo y el Nuevo Testamento. Si el edificio impresiona por fuera, aún lo hace más por dentro. De Suceava hay que destacar un par de sitios más. Nosotros te recomendamos acercarte a la Sinagoga Gah (Strada Dimitrie Onciul, 8), la Catedral de la Natividad del Señor (Strada Grigore Ureche, 4) y el bonito Monasterio de Zamca (Strada Zamca, 30), uno de los edificios religiosos más antiguos de todo el país.

Fotos bajo Licencia CC: Ashlynn Pai; Dede90; Milan Tvrdy; Ava Babili; ocelyn Erskine-Kellie

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