Inauguran en Girona la primera vivienda cooperativa para personas mayores de Catalunya
Sant Feliu de Guíxols (Girona) ha sido escenario este jueves de la inauguración de la primera vivienda cooperativa para personas mayores de Catalunya. Se llama Walden XXI y las cerca de cuarenta personas que vivirán en ella recibieron las llaves de sus domicilios.
Impulsado y gestionado por la cooperativa Sostre Cívic, el proyecto ha transformado el antiguo hotel Jecsalis, en el centro del municipio, en un espacio “para vivir y envejecer en comunidad”. Unas 200 personas, según la cooperativa, han asistido a la inauguración, celebrada frente al edificio, situado en la carretera de Girona. Aurora Moreno, presidenta de la junta del proyecto Walden XXI, ha expresado su deseo de que la iniciativa se convierta en un “referente” y ha afirmado que la casa estará “abierta a toda la villa, para hacer la vejez más amable”.
Walden XXI cuenta con 31 unidades de convivencia y una comunidad de unas cuarenta personas. El edificio combina viviendas privadas con cerca de 800 metros cuadrados de espacios compartidos, entre los que figuran una cocina y un comedor comunitarios, biblioteca, lavandería, salas polivalentes, talleres y espacios exteriores.
Sostre Cívic afirma que el proyecto “da respuesta a la soledad no deseada y a la voluntad de mantener la capacidad de decisión sobre la propia vida durante la vejez”. Las personas que vivirán allí han participado en el diseño de los espacios y en la definición de la organización comunitaria, con la autogestión, los cuidados y el apoyo mutuo como ejes centrales.
La comunidad lleva años trabajando en “los vínculos, los acuerdos y las responsabilidades compartidas que deben sostener la convivencia”, un proceso que ha avanzado en paralelo a la compra, la financiación y la rehabilitación del edificio.
La rehabilitación del hotel ha contado con la cofinanciación de Caixa Enginyers y Fiare Banca Ètica, que formalizaron una operación de unos seis millones de euros en noviembre de 2024. La Fundació Seira también contribuyó con un aval que facilitó la viabilidad de la operación.
Esta alianza ha permitido movilizar recursos para recuperar un edificio en desuso y destinarlo a vivienda estable y autogestionada. Las socias también han participado en la financiación, el seguimiento de las obras y las decisiones sobre los espacios que ahora compartirán.