No, el mal aliento no viene del estómago

Tatiana López

Desde la Persia medieval hasta principios del siglo XX, el mal aliento ha sido considerado un tabú en las sociedades. Durante siglos se creyó que la halitosis era motivo suficiente como para romper matrimonios o apartar a determinadas personas de la vida pública. Sin embargo, buena parte de lo que hoy creemos sobre su origen y tratamiento nace mucho más de los mitos y el marketing que de la ciencia.

«El mal aliento viene de las bacterias que tenemos en la flora bacteriana bucal», en palabras de la Dra. Ana Olivares, jefa del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario General de Villalba, quien añade que la preocupación por este desorden se remonta a la Antigüedad.

«Hay textos egipcios y, bueno, de la antigua Grecia que comentaban que se utilizaban plantas aromáticas ricas en mentol, hinojo o especias para masticar y mejorar».

En este capítulo analizamos de dónde procede realmente el mal aliento, por qué más del 90 % de los casos tienen su origen en la boca y cuándo puede ser la señal de un problema de salud que merece la pena consultar con un especialista.