El rey entrega en Yuste el premio Carlos V al Comité de las Regiones y reivindica la unidad de la diversidad en la UE

La entrega del XIX Premio Europeo Carlos V ha convertido este lunes al Monasterio de Cuacos de Yuste (Cáceres) en el epicentro de la política autonómica y municipal de la Unión Europea. Tras el polémico aplazamiento del acto para no interferir en la campaña electoral andaluza, el Comité de las Regiones ha recogido un galardón que reivindica la política de cercanía y del consenso frente a la polarización actual.

Felipe VI ha entregadoel premio a la concejala de Budapest Kata Tütto, máxima responsable de ese organismo europeo, y a su vicepresidente primero, el jefe de la Junta de Andalucía en funciones, Juan Manuel Moreno Bonilla.

El Premio Carlos V, que en su anterior edición recayó en el político y diplomático Josep Borrell, está destinado a reconocer a aquellas personas físicas, organizaciones, proyectos e iniciativas que hayan contribuido con su esfuerzo al conocimiento general y engrandecimiento de los valores culturales, sociales, científicos e históricos de Europa o a la unificación de la Unión Europea.

En esta ocasión, ha decidido reconocer al Comité Europeo de las Regiones, asamblea consultiva que reúne a los representantes locales y regionales de la Unión Europea, por hacer posible que los ciudadanos puedan elevar sus problemas e inquietudes más cotidianos a las instituciones comunitarias.

Un galardón que reconoce no solo a esta institución del Comité de las Regiones de la UE sino también la idea que la inspira, ha dicho el rey, que ha destacado que la puesta en valor de esta unidad en la diversidad es una tarea “siempre inconclusa” que compete a todos los europeos.

En su discurso, Felipe VI ha reivindicado la unidad en la diversidad que representa la Unión Europea frente a la idea de exclusión en estos tiempos de fragmentación y ha definido Europa como un puzle en el que “no hay piezas centrales ni marginales, grandes ni pequeñas: cualquier pieza que falte dejaría un evidente —e irremplazable— espacio en blanco”. En este sistema, es el comité el que da voz a entes locales y regionales que se dedican a la política más próxima al ciudadano, ha señalado el rey.

Y con este reconocimiento se premia a una institución y un trabajo “que van a contracorriente de algunas tendencias del tiempo en que vivimos: hacia la atomización, la fragmentación y la exaltación de la diferencia por sí misma; sin una razón superior y, a veces, incluso, a costa del bien común”, ha destacado Felipe VI.

También a la diversidad como forma de grandeza de Europa se ha referido en el acto el exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, quien ha destacado cómo en la actualidad la diplomacia basada en el diálogo y el consenso ha sido sustituido por la fuerza y cómo asistimos a un cambio absoluto del orden comprometido con los valores democráticos basados en reglas universales. “Ya no podemos dar por sentado que las normas europeas nos protegerán de las complejas amenazas a las que nos enfrentamos”, ha indicado García Margallo.

La presidenta del comité, Kata Tütto, a la que sustituirá Juanma Moreno como máximo responsable del Comité de las Regiones, ha destacado cómo el premio de este año destaca el liderazgo local y cómo en este organismo cientos de alcaldes, concejales y representantes regionales se reúnen desde todos los rincones de Europa para atender los problemas cotidianos de la ciudadanía.

“Damos forma correcta a valores universales como la dignidad, la justicia y la sostenibilidad”, ha indicado Tütto, que también ha recalcado cómo estos poderes locales “son reservas de atención en esta era de distracción”, y deben atender también cuando empieza “a desaparecer la confianza”.

El acto celebrado este lunes tuvo que ser aplazado del 12 de mayo inicialmente previsto a raíz de una denuncia de Adelante Andalucía ante la Junta Electoral en la que exigía la cancelación de la entrega que se iba a celebrar en plena campaña electoral andaluza