La feminización del Ingreso Mínimo Vital: más de la mitad de titulares y beneficiarias en La Rioja son mujeres
La noÌmina del Ingreso MiÌnimo Vital (IMV) ha llegado en febrero a 5.286 hogares en La Rioja en los que viven 16.559 personas, seguÌn la uÌltima estadiÌstica publicada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). La cuantiÌa media de la prestacioÌn es de 556,48 euros al mes por hogar y, en conjunto, la noÌmina de este mes en la comunidad autoÌnoma ha ascendido a 3.280.590,83 euros.
Tanto por el perfil de los titulares como de los beneficiarios, se puede decir que el IMV tiene un marcado perfil femenino. En febrero, el 57,3% de los titulares (3.029) y el 52,5% de los beneficiarios (8.689) son mujeres en La Rioja.
En febrero de este anÌo 2026, habiÌa 634 prestaciones activas maÌs en la regioÌn que hace un anÌo, al haber aumentado el nuÌmero de hogares protegidos en 13,63%. Este porcentaje es similar al incremento del nuÌmero de beneficiarios, que ha sumado un 14,64% (2.115) desde enero de 2025.
Desde su puesta en marcha en 2020, el IMV ha protegido a 23.336 personas en La Rioja, cerca de 3,5 millones de personas (3.482.781) en EspanÌa.
Contexto: mujer y pobreza
La Encuesta de Condiciones de Vida de 2025 realizada por el Instituto Nacional de EstadiÌstica confirma una reduccioÌn en EspanÌa de la tasa de pobreza entre las mujeres en edad de trabajar respecto a 2024.
La evolucioÌn de los indicadores consolida una tendencia de mejora general. En este contexto, el IMV refuerza su papel como instrumento clave para combatir la vulnerabilidad econoÌmica femenina, especialmente en las familias monoparentales, que perciben un complemento del 22%. En el 96% de estos hogares, la uÌnica persona adulta es una mujer.
Protección reforzada a la infancia
“El IMV constituye de forma particular una herramienta esencial en la lucha contra la pobreza infantil, ya que incrementa la cuantiÌa de la prestacioÌn en funcioÌn del nuÌmero de menores existentes en la unidad de convivencia”, han destacado desde la Delegación del Gobierno en La Rioja. Actualmente, el 42,3% de los beneficiarios en La Rioja son menores de edad, lo que supone 7.006 ninÌas, ninÌos y adolescentes protegidos por esta prestacioÌn.
En el segundo mes del anÌo, maÌs de dos tercios de las familias cubiertas por el IMV (3.570 hogares, el 67,5% del total) conviven con menores de edad. De ellas, 883 son hogares monoparentales.
El complemento de ayuda para la infancia refuerza la cobertura del IMV con un apoyo adicional por cada hijo o hija a cargo. En febrero, 3.580 hogares riojanos lo recibieron, con una ayuda media de 66 euros por menor y de 129,7 euros por hogar con menores. Esta prestacioÌn establece distintas cuantiÌas seguÌn la edad: 115 euros al mes para menores de 0 a 3 anÌos; 80,5 euros entre 3 y 6 anÌos; y 57,5 euros entre 6 y 18 anÌos.
Este complemento puede percibirse de manera independiente al IMV, ya que cuenta con umbrales de renta maÌs amplios. AsiÌ, ademaÌs de proteger a familias en situacioÌn de pobreza severa, alcanza a hogares con rentas bajas o moderadas. Por ejemplo, puede solicitarlo una familia de dos adultos y dos menores con ingresos de hasta 4.841,8 euros al mes, lo que ampliÌa significativamente el alcance de la red de proteccioÌn frente a la pobreza infantil.
El Ingreso Mínimo Vital y los jóvenes
La media de edad de los beneficiarios del IMV es de 28, anÌos, lo que supone un importante sosteÌn para los joÌvenes en situacioÌn de exclusioÌn. Si exceptuamos a los titulares del IMV, la edad baja a los 19,5 anÌos.
Precisamente, las mejoras incorporadas al IMV facilitan el acceso a la prestacioÌn a personas joÌvenes en situacioÌn de vulnerabilidad. Por ejemplo, pueden solicitar la ayuda personas mayores de 18 anÌos o menores emancipados con hijos o hijas a cargo. AdemaÌs, se ha reducido el periÌodo de vida independiente para los joÌvenes menores de 30 anÌos, de 3 a 2 anÌos.
Requisitos generales para solicitar el IMV
El IMV es una prestacioÌn de la Seguridad Social que garantiza un nivel miÌnimo de ingresos a los hogares en situacioÌn de vulnerabilidad y que se puso en marcha hace maÌs de cinco anÌos. Se configura como un derecho subjetivo, adaptado a la realidad de cada unidad de convivencia, y constituye un instrumento clave en la lucha contra la pobreza y la exclusioÌn social.
Para solicitar el IMV, es necesario haber residido en EspanÌa de forma legal, efectiva y continuada durante al menos el anÌo anterior. La residencia se demuestra mediante la inscripcioÌn en el registro central de extranjeros en el caso de ciudadanos comunitarios y suizos, o con la correspondiente autorizacioÌn en el caso de personas de terceros paiÌses. El domicilio en EspanÌa se verifica con certificado de empadronamiento y la unidad de convivencia se demuestra mediante el libro de familia, certificados del registro civil o datos padronales.
AdemaÌs, tanto la persona solicitante como el resto de los miembros de su hogar deben encontrarse en situacioÌn de vulnerabilidad econoÌmica, al no disponer de ingresos o patrimonio suficientes.
El IMV es compatible con rentas del trabajo y contempla incentivos para favorecer la insercioÌn laboral y mejorar las condiciones de vida de las familias.
Asimismo, el nuevo sistema de doble revisioÌn de ingresos implantado permite a las familias conocer de antemano la actualizacioÌn de su prestacioÌn. Como consecuencia, desde el mes de mayo los beneficiarios saben ya si, en funcioÌn de los ingresos del anÌo anterior, su prestacioÌn se incrementaraÌ, se reduciraÌ o se extinguiraÌ.