Logroño recuerda a Miguel Ángel Blanco en el 29º aniversario de su asesinato con una exigencia de memoria
La ciudad de Logroño ha recordado a Miguel Ángel Blanco en el vigésimo noveno aniversario de su asesinato a manos de la banda terrorista ETA. Una efeméride aún más especial, ya que el edil de Ermua contaba con 29 años cuando los 'etarras' lo secuestraron y mataron.
El acto que ha contado con un minuto de silencio y una entrega floral en memoria del concejal de Ermua en el que se ha indicado que “es nuestro deber defender la verdad de lo que ocurrió. ETA fue una organización terrorista que durante más de 50 años asesinó, secuestró, extorsionó y persiguió a quienes pensaban diferente”.
El tradicional homenaje, organizado por el Ayuntamiento de Logroño, ha tenido lugar en el monumento en Memoria de las Víctimas del terrorismo, en el Paseo del Espolón. Al mismo han acudido numerosas autoridades regionales y locales, entre los que han destacado el presidente del Gobierno riojano, Gonzalo Capellán, la presidenta del Parlamento, Marta Fernández, la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz, el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, y el obispo de La Rioja, Santos Montoya, que al final del misma ha pedido por las víctimas del terrorismo.
Escobar, por su parte, ha dado lectura al manifiesto elaborado por la Fundación Miguel Ángel Blanco. En el mismo, ha incidido en que “han pasado 29 años; misma edad que tenía Miguel Ángel Blanco cuando ETA lo secuestró y asesinó”. “Un joven de Ermua, concejal del Partido Popular, que iba a trabajar un 10 de julio cuando la organización terrorista decidió darle un plazo de 48 horas a su vida, a su futuro”, ha añadido.
El alcalde de Logroño ha recordado que “sus asesinos tienen nombre: Javier García Gaztelu, 'Txapote'; Irantzu Gallastegui; y Jose Luis Geresta, y -ha señalado- que no vamos a olvidarlos; como tampoco vamos a olvidar lo que ocurrió en las calles. Alrededor de dos millones y medio de españoles participaron en alguna de las manifestaciones que se convocaron en toda España durante aquellos días”.
Gente que trazó “la línea más importante de nuestra historia reciente: la que separa a los demócratas de los terroristas. Y la sostuvieron con dignidad y sin rendirse”. “De esa resistencia cívica nació algo que ningún terrorista supo prever. Nacía el Espíritu de Ermua. Y ese espíritu es el legado de Miguel Ángel Blanco”.
“Un legado que no pertenece al pasado, que nos interpela hoy, directamente, a cada uno de nosotros, y que nos compromete a defender la verdad de lo que ocurrió”, ha añadido Escobar, que ha indicado que “durante demasiados años en España hubo personas que vivieron señaladas, escoltadas y amenazadas; personas que tuvieron que mirar debajo del coche cada mañana o cambiar las rutinas de sus hijos, para mientras tanto, los terroristas decidían quién merecía vivir y quién debía morir”.
ETA, ha indicado el alcalde de Logroño “fue derrotada gracias al sacrificio de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, a la independencia de la Justicia y a la resistencia cívica de la sociedad española”, pero “también fue derrotada por miles de personas anónimas que jamás ocuparán titulares ni aparecerán en libros de historia”.
“Olvidar o manipular esa historia, relativizar o blanquear el terrorismo, es pervertir la democracia que nos ampara y humillar a las víctimas”, ha destacado, al tiempo que ha asegurado que “la verdad no es negociable; no lo fue cuando más nos costaba defenderla, y no puede serlo ahora”.
En el manifiesto, ha señalado Escobar las víctimas del terrorismo “no piden venganza, sino que se diga la verdad, que se haga justicia, que se respete la memoria de quienes lo perdieron todo”. “El legado de Miguel Ángel Blanco nos compromete a no apartar la mirada de lo que está ocurriendo ahora mismo. Porque esa verdad que tanto nos costó defender sigue siendo atacada hoy, de otras formas y con otros instrumentos”.
“A lo largo de este año, los presos de ETA han alcanzado su mayor nivel de beneficios penitenciarios”, ha lamentado, además de añadir que lo han hecho “sin arrepentimiento, sin colaboración con la Justicia, sin un solo gesto hacia las víctimas”, así como que “más de 300 asesinatos siguen sin resolverse”.
En este punto, han querido recordar que EH Bildu “es un partido que lleva terroristas con delitos de sangre en sus listas electorales y que nunca ha realizado la más mínima autocrítica, así como que impulsa la mayoría de los homenajes a presos de ETA cada verano en las en las fiestas del País Vasco y Navarra”. “Y esto no es libertad de expresión, es humillación a las víctimas del terrorismo”, ha lamentado.
Ha insistido en que el legado de Miguel Ángel Blanco “nos compromete a exigir justicia, ya que la justicia no puede negociarse ni puede ser moneda de cambio en ningún pacto de gobierno, además de que nos compromete a combatir la desmemoria”.
La sociedad española “tiene la obligación moral de transmitir a las nuevas generaciones lo que ocurrió. No para alimentar el enfrentamiento, sino para que el olvido no abra la puerta a la manipulación”. Y aquí “queremos hablar directamente a los jóvenes, a quienes no vivieron aquellos días de julio de 1997, porque los jóvenes deben saber que Miguel Ángel Blanco no es solo un símbolo. Era una persona. Un hombre joven, bueno y valiente, que se sentía orgulloso de ser vasco y español sin complejos y, por eso, ETA lo eligió”.
“Que sepan que en julio de 1997 otros jóvenes como ellos salieron a la calle sin que nadie los convocara. Que llenaron plazas en Ermua, en Bilbao, en Madrid, en toda España. Que escribieron su nombre en carteles. Que lloraron por alguien a quien no conocían. Que esa respuesta -espontánea, masiva, sin miedo- fue el momento más importante de la historia reciente de nuestra democracia. Y que esa historia es también la suya”, ha añadido Escobar.
“Tiene que saber que no se puede reescribir la verdadera historia, que no se pueden blanquear a los asesinos y convertir a los verdugos en víctimas. Que frente a ese relato falso, el mejor instrumento es conocer la verdad”, ha apuntado.
Finalmente, Escobar ha indicado que el legado “no es una página del pasado. Es la página que cada generación tiene la obligación de leer, entender y defender. Y por ello, su legado nos compromete un año más”.
Tras la ofrenda floral se ha invitado a los presentes a escribir una palabras en un cartel alusivo al aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco.