Nuevo desplome en el Centro de Salud Mental de Albelda entre “acumulación de humedades y charcos”
El Centro de Salud Mental de Albelda ha sufrido esta noche el desplome de varias placas de su techo, un incidente que ha afectado de lleno al office de la Unidad de Gerontopsiquiatría. Aunque en esta ocasión no hay que lamentar heridos “por pura fortuna”, el sindicato STAR ha vuelto a denunciar de forma urgente el estado de las instalaciones, señalando que este suceso es “un incidente más a la larga lista que vuelve a poner de manifiesto los problemas estructurales habituales del centro”, los cuales colocan en continuo riesgo tanto a los profesionales como a los usuarios.
Desde la organización sindical recalcan con firmeza que “esta intolerable acumulación de humedades y charcos en los suelos convierte cada jornada en una ruleta rusa de caídas y contusiones para pacientes cuyo domicilio habitual es este centro y para unos trabajadores abandonados a su suerte”. En este sentido, alertan del peligro que suponen las filtraciones de agua no resueltas en habitaciones y zonas de paso, ya que se suman al riesgo de que los ingresados, al tratarse de personas con enfermedad mental o deterioro cognitivo, sufran un “riesgo crítico añadido de atragantamiento o asfixia por ingestión accidental de los materiales desprendidos”.
STAR considera “inadmisible que un recurso tan sensible se mantenga en pie con una plantilla de conservación y mantenimiento reducida a la mínima expresión”, que cuenta únicamente con un ingeniero y un operario para todo el complejo asistencial. Esta escasez de personal, denuncian, provoca que “las instalaciones se desmoronen por completo” a causa del déficit acumulado de mantenimiento.
Debido a esta situación de “extrema gravedad”, la central sindical mantiene presentada una denuncia ante la Inspección de Trabajo que aún está pendiente de resolución. En dicho escrito se detallan, además de los desprendimientos, otras deficiencias sistemáticas que padece el centro: temperaturas extremas tanto en verano como en invierno, problemas con la salubridad del agua que abastece las instalaciones, cortes y fallos asiduos en el suministro de agua caliente sanitaria (ACS), falta de planes de prevención de desratización y desinsectación, y un “deterioro extremo del mobiliario asistencial”, con camas y colchones defectuosos.
Por todo ello, el sindicato exige una “solución radical, inmediata y sin más parches temporales que oculten el déficit existente”, reclamando a las autoridades sanitarias una “intervención integral y urgente que garantice de una vez por todas la seguridad y la dignidad que merecen tanto los trabajadores como los pacientes que residen en dicho centro”.