La presión de Elon Musk da frutos: Alemania se suma a los países que aprueban los Tesla autónomos
Alemania se ha sumado a los países europeos que están allanando el camino para la expansión del sistema de conducción asistida FSD (Full Self-Driving) de Tesla. El Gobierno alemán ha anunciado que apoyará la “pronta aprobación” de esta tecnología en el conjunto de la Unión Europea (UE), después de que ocho países hayan dado ya luz verde a su utilización a escala nacional a pesar de las dudas y la polémica generada, que han dividido a los miembros de la UE.
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El movimiento supone un respaldo relevante para Tesla, cuyo CEO, Elon Musk, lleva meses presionando a los reguladores europeos para acelerar la homologación de su sistema. Alemania tiene además un peso especial para el fabricante estadounidense, ya que alberga en Berlín su única fábrica europea, la Gigafactory de Grünheide, que produce baterías y el Model Y.
El ministro federal de Transportes de Alemania, Steffen Bilger, ha explicado que la aprobación del sistema se está debatiendo actualmente a nivel europeo y que todavía es necesario “aclarar muchos aspectos técnicos, así como cuestiones de responsabilidad”. No obstante, después de mantener conversaciones con Tesla en septiembre, el Ejecutivo alemán considera que existe un entendimiento suficiente para apoyar que el proceso avance. “En septiembre, abordé estos temas con Tesla. Rápidamente llegamos a un entendimiento común y a un acuerdo constructivo. Con arreglo a esto, abogaré ahora por la pronta aprobación del sistema en toda Europa”, ha señalado Bilger.
Uno de los acuerdos alcanzados entre el Ministerio Federal de Transportes y Tesla afecta a la velocidad, el punto más polémico. Alemania acepta que el sistema de asistencia pueda superar ligeramente el límite máximo permitido, hasta un 10%, una posibilidad que el Gobierno germano justifica por su potencial para favorecer una circulación “más fluida y consistente”.
La medida significa que, en una vía con un límite de 100 km/h, por ejemplo, el sistema podría alcanzar hasta 110 km/h bajo las condiciones acordadas. Se trata de una cuestión especialmente relevante para Tesla, ya que el comportamiento del FSD debe adaptarse a las diferentes normativas de circulación de los países europeos.
Ocho países ya han dado el visto bueno
Alemania se incorpora así al grupo de países europeos que ya han aprobado el sistema de asistencia al conductor de Tesla. Entre ellos figuran Países Bajos, República Checa, Bélgica, Dinamarca, Croacia, Estonia y Eslovenia, según la información disponible sobre el proceso europeo. La aprobación neerlandesa tuvo un papel especialmente importante al abrir el camino hacia una posible autorización para el conjunto de la UE.
Tesla necesita ahora superar el proceso comunitario para poder extender el sistema de manera más amplia. La compañía ha convertido esta homologación en una prioridad estratégica en Europa, donde la competencia en el mercado del vehículo eléctrico se ha intensificado con la llegada de nuevos modelos de fabricantes europeos y chinos.
El fabricante estadounidense y su consejero delegado, Elon Musk, han mantenido durante meses una intensa campaña para reclamar una aprobación más rápida. Musk llegó a reclamar públicamente a los reguladores europeos que acelerasen el proceso, mientras Tesla ha defendido que su tecnología puede contribuir a reducir los accidentes.
Precisamente esta estrategia ha generado críticas. Una investigación de Reuters cuestiona la metodología utilizada por Tesla para sustentar algunas de sus afirmaciones sobre seguridad y señala que los estudios de la compañía no permiten demostrar que el FSD reduzca por sí mismo los accidentes mortales.
No es conducción autónoma total
El Gobierno alemán también ha puesto el foco en la denominación de la tecnología. Para Berlín, el nombre 'Full Self-Driving Supervised' puede resultar engañoso, ya que no se trata de un sistema de conducción completamente autónoma. El conductor debe permanecer atento en todo momento y preparado para intervenir.
Tesla ha propuesto precisamente cambiar el nombre del sistema por el de 'Tesla Assisted Driving', una denominación que refleja mejor, según el Ejecutivo alemán, el funcionamiento de la tecnología. El sistema puede intervenir en determinadas tareas de conducción, como acelerar, frenar o girar el volante, pero mantiene al conductor humano como responsable de la supervisión. Tesla, de hecho, advierte a sus usuarios de que deben mantener la atención y estar preparados para recuperar el control cuando sea necesario.
Alemania defiende, por tanto, un enfoque “tecnológicamente neutro” pero condicionado al mantenimiento de elevados estándares de seguridad. El Gobierno germano ha señalado que respaldará la continuación del proceso europeo de homologación para que los sistemas avanzados de asistencia puedan estar disponibles cuanto antes en el mercado comunitario.
El siguiente paso será que los reguladores europeos determinen si el sistema cumple los requisitos necesarios para obtener una autorización que permita a Tesla extender su FSD a toda la UE. La decisión será especialmente importante para la compañía, que considera esta tecnología uno de los pilares de su estrategia de crecimiento en el automóvil.
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