En busca y captura un entrenador de balonmano acusado de abuso sexual al no presentarse a declarar en Sevilla

SevillaelDiario.es

Sevilla —
23 de enero de 2026 13:02 h

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Un juzgado de Sevilla ha puesto en busca y captura a un entrenador de balonmano playa acusado de abuso sexual a cinco jugadoras del equipo, tras no presentarse a su última declaración dentro del proceso de la instrucción del caso.

Según fuentes de la acusación, el abogado del entrenador ha recurrido la búsqueda y captura y se está a la espera de que el juez decida sobre este recurso para hacer efectivo el proceso.

Cinco jugadoras han denunciado que el entrenador “mantuvo durante años un régimen de terror psicológico y normalización de conductas sexuales inapropiadas bajo el paraguas de su autoridad deportiva”.

La acusación detalla en un comunicado consultado por Europa Press, que el entrenador realiza comentarios constantes de índole sexual como “Tienes el chocho como un dorayaki”, “Qué pena que seas bollera” o “Tienes el mejor culo de toda la playa”, además de “intromisiones constantes en la vida privada y de pareja de las jugadoras”, según la acusación.

Asimismo, “les escribía constantemente por redes sociales, con fines sexuales y de ocio, para nada como entrenador”. “El abuso de autoridad era absoluto”, detalla la acusación que ha indicado que durante los viajes “decidía forma arbitraria los alojamientos, les requisaba los teléfonos móviles y determinaba con quién debía dormir cada chica”.

Entrenador ya condenado por abuso sexual

La acusación ha señalado que el entrenado ya fue condenado a un año y medio de prisión tras la denuncia en 2021 de una jugadora tras sufrir un abuso sexual durante un torneo en Alburquerque (Badajoz).

En la sentencia, consultada por esta agencia, la Audiencia Provincial de Badajoz lo declara culpable por un delito de abuso sexual, aunque tras un recurso se eliminó la circunstancia agravante de discriminación por razón de género.

La condena también recogía la inhabilitación para ejercer de entrenador durante dos años, así como aproximarse a menos de 500 metros de la víctima, su domicilio o lugar de trabajo. También se establecía libertad vigilada por un tiempo de un año.

Proceso judicial en una situación “anómala”

La acusación ha calificado el proceso judicial como “anómalo”. Ha asegurado que el proceso lleva cuatro años en marcha desde la denuncia de las cinco jugadoras en 2021.

En esta línea, han señalado que la instrucción “se ha prorrogado de manera excesiva, sumando ya más de cuatro años de espera”. Asimismo, ha asegurado que la defensa del acusado “ha utilizado estrategias de dilación, incluyendo hasta tres cambios de letrado, lo que ha ralentizado sistemáticamente cada paso procesal”.

La acusación tiene como objetivo “el impulso del proceso hacia la apertura del juicio oral”. “Consideramos que estas maniobras dilatorias tienen como único fin evitar que el acusado se enfrente a la justicia, teniendo en cuenta que ya cuenta con antecedentes penales por el caso anteriormente citado, lo que agravaría su situación penal en este nuevo proceso. Las víctimas necesitan que se haga justicia y que la sociedad conozca cómo el abuso de poder en el deporte puede destruir vidas mientras el sistema judicial se pierde en plazos interminables”, ha subrayado la acusación.