Arqueólogos descubren una gran fábrica vikinga de producción textil con 1.000 años de antigüedad
Un grupo de arqueólogos del Museo Moesgaard lleva años investigando un extenso asentamiento de la época vikinga ubicado en Søften, cerca de la ciudad de Aarhus, en Dinamarca. Uno de sus últimos descubrimientos subraya que esta sociedad escandinava era mucho más compleja y sofisticada de lo que se suele pensar habitualmente.
Hablamos de un enorme sitio que se utilizó para el desarrollo de la producción textil hace más de 1.000 años por los vikingos. En concreto, los arqueólogos han encontrado distintas áreas dedicadas para el procesamiento del lino, así como un gran número de “casas-pozo”, una especie de cabañas enterradas que se utilizaban como taller para la artesanía y la producción.
“No encontramos vestigios de un pueblo común, sino de una zona de producción especializada y organizada a gran escala. El asentamiento presenta áreas separadas para la producción, la artesanía y una única vivienda. La estructura sugiere que las actividades estaban dirigidas por un líder central que controlaba los recursos y la producción”, compartió la directora de la excavación, Liv Stidsing Reher-Langberg.
La excavación en el yacimiento
La excavación en curso en Søften abarca una superficie de poco más de 60.000 metros cuadrados, una zona cuyo uso se remonta a finales de la Edad del Hierro y comienzos de la era vikinga, en algún momento entre los años 600 y 950 d.C. El interés por este lugar surgió hace unos años, cuando algunas personas con detectores de metales empezaron a desenterrar monedas de plata en el suelo.
Durante la excavación actual liderada por el museo, se han encontrado un total de 82 casas subterráneas. Estas construcciones, habituales en la Escandinavia de aquella época, servían al mismo tiempo como talleres y espacios de trabajo, ya que mantenían unas condiciones de temperatura y humedad muy buenas para desarrollar distintas tareas artesanales.
Los arqueólogos también han localizado varias balanzas de hojalata y pesas, que demuestran la existencia de actividad textil en la zona, así como algunos fragmentos de plata, monedas y perlas, unos hallazgos que revelan cómo el comercio y la actividad económica fueron una realidad en la antigua localidad vikinga.
“En la época vikinga, Aarhus se consolidó como uno de los centros comerciales más importantes del reino. Sin embargo, las ciudades vikingas no surgieron de forma aislada, y Søften y Lisbjerg son claros ejemplos de ello. Los bienes y recursos provenían de las zonas rurales circundantes, se comerciaban en las ciudades y, de este modo, se integraban en la extensa red internacional de la época vikinga”, explicó el historiador Kasper H. Andersen.