Encuentran lingotes de plomo poco comunes entre los restos de un barco en el parque eólico marino más grande del mundo

La compañía eléctrica danesa Ørsted está a punto de completar lo que se convertirá en el parque eólico marino más grande del mundo. Está previsto que sea en 2027 cuando unas 230 turbinas del parque eólico Hornsea 3, ubicado en el Mar del Norte a unos 160 km de la costa de Yorkshire, comiencen a generar suficiente energía para abastecer a unos 3,3 millones de hogares en el Reino Unido.

Pero antes de poner en marcha cualquier dispositivo dentro del parque, en los últimos años se han realizado todo tipo de estudios alrededor de la zona para garantizar la seguridad. Por ejemplo, se ha buscado cualquier posible munición sin explotar durante la Segunda Guerra Mundial. Ha sido durante estas investigaciones cuando se ha encontrado un barco que se hundió hace más de 300 años.

En esta embarcación ubicada en el fondo del mar, los arqueólogos han encontrado tres lingotes de plomo del siglo XVII, unas piezas únicas en su género. Las tres piezas, que pesan alrededor de 70 kilos cada una, tienen una inscripción diferente: “IS”, “EB”, y “H”, similares a las del pecio del barco mercante holandés Kennemerland (1664) descubierto frente a la costa de las Islas Shetland. 

El comercio de plomo en Inglaterra

“Estos lingotes son un vínculo directo con el pasado. Me entusiasma la idea de que estos, posiblemente elaborados con plomo de Derbyshire, hayan llegado al mar y ahora estén expuestos al público en el Museo de la Minería del Plomo del Peak District. Esperamos que futuras investigaciones confirmen la procedencia del plomo utilizado”, compartió Alison James, directora de Servicios de Patrimonio de MSDS Marine.

Se cree que el barco donde fueron encontrados los trozos de plomo posiblemente fuera holandés y que, en el momento del naufragio, este se dirigía a los Países Bajos. En aquella época, Inglaterra producía grandes cantidades de plomo, sobre todo en las minas de Derbyshire y el Peak District (Parque nacional del Distrito de los Picos).

Como todavía no se había documentado la toxicidad de este metal, el plomo se utilizaba ampliamente en la fabricación de tuberías, utensilios de cocina y armamento. En el caso de Inglaterra, este se comercializaba y se transportaba principalmente desde las ciudades de Hull y Londres a Ámsterdam y Rotterdam en forma de lingotes. 

El barco analizado representa uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes realizados durante las investigaciones del yacimiento Hornsea 3. “Las aguas que rodean el Reino Unido están repletas de objetos con historias fascinantes que revelan mucho sobre la historia del país”, explicó Andrea Bailey, subdirectora de recuperación de restos de naufragios de la Agencia Marítima y de Guardacostas.