Alcaraz vuelve a competir tras Shanghai y estos podrían ser sus rivales en un torneo al que no acude desde 2021

Alberto Gómez

26 de octubre de 2026 11:00 h

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Carlos Alcaraz vuelve a ponerse el mono de trabajo en el circuito profesional tras su inesperado tropiezo en el Masters 1.000 de Shanghái, donde cayó eliminado en tercera ronda ante el belga Zizou Bergs por 7-5 y 7-6. Aquella amarga derrota dejó al tenista murciano con la firme determinación de regresar de inmediato a las pistas de entrenamiento para corregir sensaciones. Su esperado retorno a la competición se producirá esta semana en el ATP 500 de Viena, torneo en el que participa tras aceptar una invitación de la organización. La capital austriaca se convierte así en el punto de partida de una exigente gira europea bajo techo que culminará en las ATP Finals.

El regreso del prodigio español del tenis al Erste Bank Open adquiere un matiz especialmente simbólico al producirse cinco años después de su primera presencia en el cuadro principal. Corría el mes de octubre de 2021 cuando un jovencísimo Alcaraz de apenas 18 años irrumpía en la capital austriaca derrotando a rivales consagrados como Daniel Evans, Andy Murray y Matteo Berrettini para alcanzar unas brillantes semifinales. En aquella edición de debut, únicamente el alemán Alexander Zverev logró frenar su progresión. Medio decenio más tarde, la estrella de El Palmar regresa al Wiener Stadthalle convertido en un icono mundial consolidado, poseedor de hasta siete Grand Slams.

La presente temporada de Carlos Alcaraz ha estado marcado por una constante montaña rusa de emociones y contratiempos físicos que han condicionado notablemente su rendimiento regular. A pesar de haber levantado tres trofeos de gran prestigio, Open de Australia, Doha y Tokio, una severa lesión en la muñeca derecha le obligó a permanecer en el dique seco durante cuatro meses y medio. Este prolongado parón le impidió disputar citas trascendentales como Roland Garros y Wimbledon. Por ello, la cita austriaca resulta fundamental para acumular el rodaje competitivo necesario en pista cubierta antes de afrontar los retos finales en París, la cita de maestros en Turín y la Copa Davis.

Para encarar este trascendental compromiso en las mejores condiciones posibles, Alcaraz aterrizó en Viena con margen suficiente para completar exigentes sesiones de preparación sobre superficie dura. El murciano planificó entrenamientos de alta intensidad en el complejo austriaco junto al experimentado búlgaro Grigor Dimitrov y el ruso Andrey Rublev. Las particulares condiciones de la pista cubierta exigen un proceso de adaptación rápido y preciso, ya que la ausencia total de viento favorece la potencia del servicio y premia a los jugadores más agresivos desde el fondo. Carlos necesita ajustar el ritmo de sus golpes para dominar en un terreno que históricamente se le atraganta.

El sorteo del cuadro principal no ha otorgado ninguna tregua al murciano y le ha deparado un debut sumamente peligroso fijado para la jornada de mañana martes ante Karen Khachanov. El tenista ruso, exintegrante del Top 10 mundial y semifinalista en el pasado US Open, es un auténtico examen de máxima exigencia para arrancar la competición. Aunque los precedentes son plenamente favorables al jugador español, que domina la serie particular por un incontestable 6-0, las rápidas condiciones del recinto bajo techo austriaco estrechan las diferencias y potencian el tenis incisivo de Khachanov, por lo que Alcaraz estará obligado a exhibir una versión concentrada.

En el caso de superar con éxito ese emparejamiento inicial, el camino de Alcaraz hacia las rondas decisivas mantendrá una línea de alta competitividad en cada eliminatoria. En segunda ronda se mediría al vencedor del duelo entre el austriaco Jurij Rodionov y el georgiano Nikoloz Basilashvili, dos especialistas en golpear plano que intentarán acelerar los intercambios. De avanzar a cuartos de final, el hipotético cruce le situaría frente al estadounidense Tommy Paul, octavo cabeza de serie del torneo, quien debutará en un atractivo duelo ante Andrey Rublev. Asimismo, tenistas peligrosos como Luciano Darderi o Matteo Arnaldi aguardan en ese mismo sector para intentar dar la sorpresa.

Medvedev y Zverev

De cara a unas hipotéticas semifinales, el murciano avista en el horizonte a contrincantes de un calibre altísimo como el ruso Daniil Medvedev, que iniciará su participación en la capital austriaca midiéndose al joven talento madrileño Dani Mérida en un duelo de contraste generacional, teniendo en su trayectoria hacia las rondas finales la amenaza del checo Jakub Mensik. Un choque entre Alcaraz y Medvedev sobre la pista rápida indoor del Wiener Stadthalle constituiría un espectáculo de primer nivel mundial que pondría a prueba la solidez táctica del español. El enfrentamiento exigiría al murciano la máxima precisión en los desplazamientos.

La hipotética gran final del domingo alberga la posibilidad de un duelo estelar frente al primer cabeza de serie del cuadro, el alemán Alexander Zverev. El tenista germano iniciará su andadura enfrentándose al prometedor español Martín Landaluce en primera ronda y lidera una mitad del cuadro en la que también figuran raquetas peligrosas como Alex de Miñaur o Flavio Cobolli. Coronarse campeón en Viena supondría para Carlos Alcaraz sumar el cuarto título de su temporada y reafirmar su capacidad para dominar en cualquier superficie antes de cerrar un año de superación.