Gaudí, Miró y Gomis “dialogarán” en esta exposición gracias a la fotogrametría o a la inteligencia artificial
La ciudad de Barcelona se prepara para alzar el telón a una de las grandes citas del verano con la muestra “Gaudí-Miró-Gomis: Deconstructed”, un proyecto que promete redefinir nuestra visión del patrimonio. Esta exhibición se integra en las celebraciones del Año Gaudí 2026, una plataforma internacional destinada a reivindicar la vigencia del genio modernista. El evento mencionado propone una relectura transversal de tres figuras esenciales que compartieron una misma forma de entender la experimentación artística por lo que, a partir del próximo 8 de julio, los visitantes podrán sumergirse en una experiencia donde el pasado y el futuro convergen de manera única.
El objetivo principal es activar el legado gaudiniano mediante lenguajes digitales y nuevas narrativas visuales, una propuesta que no busca ser una simple retrospectiva, sino un motor de creación contemporánea. La organización de este ambicioso proyecto corre a cargo de la Fundació Joan Miró y Casa Batlló Contemporary. La muestra se ubicará en la segunda planta de la Casa Batlló, un espacio recientemente transformado para la exploración artística. Bajo el comisariado de Joana Seguro y Ester Ramos, la exposición huye de aproximaciones históricas convencionales, de ahí que se haya diseñado un recorrido donde las obras de los tres autores dialogan en un entorno sensorial.
La colaboración entre ambas instituciones permite proyectar hacia el presente una relación que ya se exploró en el pasado. El edificio de Gaudí deja de ser un mero contenedor para convertirse en una presencia viva y activa con un diálogo que refuerza el vínculo entre el museo de Montjuïc y el monumento del Paseo de Gracia. La sinergia busca acercar el arte moderno a nuevos públicos mediante formatos mucho más participativos, una oportunidad excepcional para redescubrir la conexión íntima entre la arquitectura y la plástica.
El estudio creativo londinense Tomorrow Bureau ha sido el encargado de desarrollar las instalaciones de la muestra. Su práctica se sitúa en la intersección del diseño, la investigación y las nuevas metodologías digitales y, en esta ocasión, han empleado herramientas avanzadas como la fotogrametría y el escaneo en tres dimensiones. Estas técnicas permiten analizar y reconstruir las formas originales de Gaudí y Miró con precisión. Además, la incorporación de la inteligencia artificial generativa añade una capa de interpretación inédita. Las piezas digitales no son solo decorativas, sino que funcionan como verdaderas herramientas de investigación. El estudio utiliza procesos avanzados para traducir ideas complejas en experiencias visuales muy ricas.
La exposición defiende que Gaudí, Miró y Gomis no crearon de forma aislada, sino en un ecosistema compartido. Barcelona y el paisaje mediterráneo actúan como el nexo de unión fundamental entre sus trayectorias artísticas. La fascinación por la materia orgánica y la naturaleza atraviesa cada una de las piezas expuestas. A través de la tecnología, se ponen de relieve puntos de conexión que antes eran invisibles. La arquitectura de Gaudí influyó profundamente en la mirada de Miró y en el objetivo de Gomis. El diálogo se articula en torno a temas comunes como la experimentación y la morfología natural. Las obras no surgieron en paralelo, sino en una conversación constante con su entorno urbano. Esta lectura contemporánea permite entender cómo estos creadores se alimentaban de una misma esencia vital.
El visitante podrá percibir esa atmósfera vibrante que definió la modernidad catalana del siglo pasado. El núcleo material de la muestra reúne esculturas y obra gráfica original de Joan Miró. Estas piezas se presentan junto a las fotografías de Joaquim Gomis, una figura esencial para el arte. Gomis fue clave en la difusión y relectura moderna del universo gaudiniano durante su trayectoria. Su mirada fotográfica capturó la esencia de las estructuras de Gaudí de una forma revolucionaria. La combinación de estas obras históricas con las instalaciones digitales crea un contraste fascinante.
Se busca que el espectador aprecie la textura y la estructura desde una perspectiva microscópica. La Fundació Joan Miró aporta parte de su valioso fondo para este diálogo entre disciplinas, donde la fotografía y la escultura se funden en un relato que trasciende el tiempo. Es una celebración de la creatividad que marcó un antes y un después en Catalunya. Las intervenciones digitales permiten observar relaciones formales que suelen pasar desapercibidas a simple vista. Mediante el uso de la animación, las obras adquieren una nueva vida y un movimiento inesperado. El objetivo es ampliar la percepción del público sobre el trabajo de estos tres genios catalanes.
Tradición e innovación
Los procesos de escaneo 3D revelan dimensiones materiales y estructurales que permanecen ocultas. Cada instalación invita a una reflexión sobre cómo la tecnología puede enriquecer el patrimonio artístico. No se trata solo de un despliegue de alta resolución, sino de una intención curatorial clara. Las herramientas digitales actúan como un puente entre la tradición y la innovación más absoluta y el espectador deja de ser un observador pasivo para integrarse en la propia obra de arte. Se genera así una experiencia sensorial contemporánea que reinterpreta un imaginario muy influyente, con la tecnología al servicio de la emoción y el conocimiento profundo del arte.
El concepto de “deconstrucción” es central para entender la propuesta de Tomorrow Bureau en esta sede. Las formas se analizan, se fragmentan y se vuelven a construir bajo nuevas reglas visuales. Este proceso permite examinar las obras desde perspectivas que antes eran totalmente impensables. La arquitectura radical de Gaudí sirve de inspiración para crear entornos multisensoriales complejos, con un legado que se activa mediante la experimentación visual y el riesgo artístico. La muestra se aleja de lo didáctico para centrarse en la vivencia puramente estética y formal. Cada rincón de la segunda planta invita a descubrir la materia desde una mirada tecnológica, revelar la esencia de los objetos y su relación con el espacio arquitectónico. Es un ejercicio de disección artística que rinde homenaje a la libertad creativa de los autores. La deconstrucción se convierte así en un método para alcanzar una comprensión más profunda. La exposición estará abierta al público desde el 8 de julio de 2026 hasta enero de 2027. Quienes deseen asistir podrán adquirir sus entradas a partir del próximo día 25 de junio.