Esta araña ha desarrollado un increíble sistema para capturar a sus presas: una trampa que funciona como una catapulta

En las selvas tropicales de la península de Cabo York, en Queensland (Australia), un equipo de investigadores de la Universidad de Macquarie ha descubierto una nueva especie de araña muy peculiar. Hablamos de un pequeño animal nocturno del género Propostira al que han llamado “araña balista” por la forma en que tiene de atrapar a algunas de sus presas.

La araña ha desarrollado un increíble sistema para conseguir alimento, una trampa que funciona como una catapulta y que solo se activa con la hormiga verde arborícola (Oecophylla smaragdina), famosas por por construir nidos colgantes en las copas de los árboles y, sobre todo, por ser territoriales y especialmente agresivas con otras especies.

Cómo funciona la trampa

Esta araña descansa durante el día en un refugio de seda bajo las hojas y por la noche comienza a construir una estructura en forma de cono, descendiendo y anclando hilos con gran precisión. Luego refuerza el final de esta estructura con seda más fina, que atrae a estas hormigas y desencadena en ellas una respuesta agresiva. 

Las hormigas terminan mordiendo la seda, activando todo el sistema. “La mordida desprende el cono de la superficie, y la hormiga es elevada y lanzada hacia el núcleo de la telaraña en una fracción de segundo”, explican los investigadores de la Universidad de Macquarie, cuyos hallazgos se han publicado recientemente en la revista Current Biology

Los autores del estudio sospechan que la araña añade feromonas a la trampa para atraer y enfurecer únicamente a las hormigas verdes. Una vez cae en su trampa, el animal depredador espera a que la hormiga quede completamente enredada en su telaraña y, cuando es seguro acercarse, la araña envuelve a su presa en seda hasta que está lista para comerla

Según los investigadores, la trampa de la araña balista presenta un rendimiento energético superior en comparación con otros sistemas de catapulta en los que también se utiliza la seda. “Gramo a gramo, las telarañas almacenan más energía y ejercen más potencia. Un kilogramo de telaraña almacenaría 78,17 kilojulios de energía cinética y ejercería, durante un breve instante, 11,73 megavatios de potencia”, explican.

Este sistema tiene dos particularidades que han llamado especialmente la atención de los científicos. Por un lado, que la araña balista solo utiliza la catapulta con esta especie, las hormigas verdes arborícolas. Por otro lado, que la trampa es activada por la propia presa, en lugar de la situación más común en la que el depredador es quien detecta a la presa y activa la trampa.