Esta película de animación hizo historia y se convirtió en la primera en ser nominada al Oscar a Mejor Película

En 2002, la Academia de Hollywood entregó por primera vez en su historia el Oscar a Mejor Película de Animación. Hasta ese momento, los premios más prestigiosos del cine no tenían una categoría dedicada únicamente a los largometrajes de dibujos animados. Así, la noche del 24 de marzo de aquel año, Shrek, producida por DreamWorks, se alzó con la primera estatuilla.

Sin embargo, la animación ya había logrado colarse entre las grandes producciones de Hollywood mucho antes de que existiera ese premio. Diez años antes, un largometraje de Disney había conseguido algo que parecía reservado al cine de actores reales: competir por el Oscar a Mejor Película. 

Hablamos de La bella y la bestia, uno de los clásicos de la franquicia que se estrenó en cines en 1991 y que hizo historia al convertirse en la primera película de animación en aspirar al galardón principal de la Academia. En la gala de 1992, el filme se enfrentó a otras cuatro grandes producciones cinematográficas.

Bugsy, el drama biográfico sobre el mafioso Benjamin Siegel; JFK, el thriller político de Oliver Stone sobre el asesinato del presidente estadounidense John F. Kennedy; El príncipe de las mareas, un drama familiar dirigido y protagonizado por Barbra Streisand; y El silencio de los corderos, el inquietante thriller de Jonathan Demme. Fue esta última la que finalmente consiguió la estatuilla.

Aunque La bella y la bestia se quedó sin el galardón más importante de la noche, su nominación ya había marcado un antes y un después en la industria de la animación. El éxito y reconocimiento de esta película, sin embargo, empezó meses antes, cuando su estreno en los cines conquistó tanto al público como a la crítica.

Un clásico de Walt Disney

Con un presupuesto estimado de 25 millones de dólares, la película dirigida por Gary Trousdale y Kirk Wise recaudó alrededor de 451 millones en todo el mundo a lo largo de sus diferentes estrenos y reestrenos. La historia sobre la princesa Bella y su relación con el príncipe convertido en “bestia” conquistó al público, pero también a la crítica.

El filme, que no finalmente consiguió el Oscar a Mejor película, no se fue a casa con las manos. La bella y la bestia ganó el premio de la Academia a Mejor banda sonora (Alan Menken) y Mejor canción original por Beauty and the Beast. En los Globos de Oro, además de estos reconocimientos, también consiguió el galardón a Mejor película de comedia o musical.

Hasta ahora, solo tres películas animadas han sido nominadas a la categoría principal de los Oscar. Up (2009) y Toy Story 3 (2010), también de Disney, son las otras dos.