eldiario.es

Menú

60 millones de niños van hambrientos diariamente a la escuela

MADRID

Al menos 60 millones de niños van hambrientos todos los días a la escuela en los países en vías en desarrollo, el 40 por ciento en África, según muestra un nuevo informe publicado este martes de manera conjunta por el Programa Mundial de Alimentos (PAM) y el Banco Mundial (BM), que afirma que las comidas proporcionadas en la escuela y otros programas basados en la alimentación son vitales para mantener a los niños en los centros educativos, mejorar su aprendizaje y su salud y promover la seguridad alimentaria.

- PUBLICIDAD -

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

60 millones de niños van hambrientos diariamente a la escuela

60 millones de niños van hambrientos diariamente a la escuela

Al menos 60 millones de niños van hambrientos todos los días a la escuela en los países en vías en desarrollo, el 40 por ciento en África, según muestra un nuevo informe publicado este martes de manera conjunta por el Programa Mundial de Alimentos (PAM) y el Banco Mundial (BM), que afirma que las comidas proporcionadas en la escuela y otros programas basados en la alimentación son vitales para mantener a los niños en los centros educativos, mejorar su aprendizaje y su salud y promover la seguridad alimentaria.

"De acuerdo con el PAM, en los países en vías de desarrollo casi 60 millones de niños van hambrientos todos los días a la escuela, el 40 por ciento en África. En los países pobres, los programas de alimentación en la escuela surgen como una red de respuesta social común a la crisis, y durante el último año, al menos 20 gobiernos desarrollaron estos programas para proteger a los pobres", indica el informe.

Según este informe, que también denuncia la falta de apoyo de la comunidad internacional hacia estos proyectos, estos programas dan una oportunidad importante para que asistan a los centros educativos los hijos de las familias pobres y para alimentar a los menores hambrientos. Estos programas, además, tienen el incentivo no sólo de que los más pobres enviarán a sus hijos a la escuela y los mantendrán allí, sino que esto, a su vez, mejorará la educación de los niños.

"Hoy, por primera vez en la historia, todos los países de los que tenemos información intentan dar alimentación, de forma y a escala diferentes, a sus estudiantes. La cobertura es más completa en los países con ingresos altos y medios (...), pero donde la necesidad es mayor en términos de hambre, pobreza e indicadores sociales pobres, los programas son más pequeños", indica el informe.

"Estos programas también son los que dependen en mayor medida de apoyo externo, y casi todos reciben el apoyo del PAM, por lo que la cuestión principal no es si los países llevan a cabo o no estos programas, sino cómo lo hacen y cuál es su objetivo", añade.

Según el documento, existen pruebas de que los programas de alimentación en la escuela aumentan la asistencia a la misma, el aprendizaje y los logros educativos. En muchos casos, los programas también tienen una fuerte dimensión de género, especialmente donde tienen como objetivo la educación de las niñas, y también pueden utilizarse para beneficiar específicamente a los más pobres y vulnerables.

El valor de la alimentación escolar como una red de seguridad y la motivación del sector educativo para implementar los programas se ven aumentados por la extensión a los beneficios educativos. Los programas de alimentación escolar que estén bien diseñados, y que incluyen la fortificación con micronutrientes y la desparasitación, pueden dar beneficios nutricionales y deben completar y no competir con los programas de nutrición para los niños.

MÁS ALLÁ DEL DEBATE

"Lo que está claro en este informe es que ya nos encontramos más allá del debate sobre si la alimentación escolar es una forma de alcanzar a los más vulnerables", afirman la directora ejecutiva del PAM, Josette Sheeran, y el presidente del BM, Robert Zoellick.

"De cara a las crisis mundiales, debemos centrarnos en cómo se diseñan y desarrollan estos programas de una forma sostenible y eficaz en los costes para beneficiar y proteger a los que más lo necesitan hoy y en el futuro", añaden.

"En este momento crítico de creciente necesidad, los países deben permanecer juntos para ayudar a los que más riesgos corren con esta crisis", indicó Sheeran. "Países como Brasil o China han demostrado que las redes que permiten seguridad a la sociedad como la alimentación en la escuela ayudan a proteger a los niños vulnerables y asegurar que los más pobres y vulnerables no caen en la miseria", añadió.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha